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Ganó el Tour de Francia Femenino y la UCI la multó por orinar en público
Terminó sola. Con los brazos en alto, la bicicleta levantada sobre su cabeza y 1 minuto y 18 segundos de ventaja sobre la segunda clasificada. Demi Vollering acababa de ganar su segundo Tour de Francia Femenino. ⚽
Hasta ahí, la historia perfecta. Pero la UCI ya le había cobrado una multa por algo que ningún hombre paga en el ciclismo.
Un ataque de manual en el Col d'Èze
El domingo en Niza fue una lección de cómo ganar una carrera. Vollering atacó a 600 metros de la cima del Col d'Èze, abrió 20 segundos sobre Katarzyna Niewiadoma y llegó sola a la meta. Fue su tercera etapa ganada en este Tour.
Empezó el día con apenas 8 segundos de ventaja en la general y lo terminó con 1:18 sobre la polaca. Así se sella un título: con paciencia toda la semana y un hachazo final.
La única rival que podía tumbarla, al suelo
La suiza Marlen Reusser era la otra candidata al maillot amarillo. Se fue al suelo en el descenso final y entró 24 minutos después. Terminó 14ª de la general. Así de cruel es el ciclismo.
La prensa quedó rendida: "Parece que tiene 14 piernas", tituló The New York Times sobre la neerlandesa de 29 años, que vuelve a reinar tras ser segunda en 2024 y 2025.
La multa que nadie quiere discutir
Pero la historia que pocos cuentan es la otra. Durante la carrera, Vollering y varias compañeras fueron multadas por la UCI por orinar en público. Sí, leíste bien.
Mientras los hombres lo hacen delante de las cámaras — Anquetil lo hizo en pleno Tour, Merckx también —, a las mujeres les llueven sanciones. El Tour de Francia Femenino 2026 fue un festival de multas: pis, sticky bottles, controles de ropa. Hasta el famoso "Bra-gate" de los sostenes rellenos fue parte del circo.
¿Dónde se supone que pare una ciclista?
Esa es la pregunta incómoda. En plena etapa de montaña no hay baños en el Col d'Èze. No hay "zonas designadas" para mujeres. Y los equipos femeninos no tienen la infraestructura de los masculinos.
Entonces, ¿cuál es la alternativa? ¿Aguantarse y arriesgar una infección, o parar y perder la carrera? El reglamento castiga a quien no tiene dónde ir. Eso no es igualdad, es hipocresía. 🚴♀️
Campeona, pero con un asterisco ridículo
Vollering no se quejó. Cruzó la meta, levantó la bici y dijo: "Nunca dudé que podía hacerlo". Su equipo, su trabajo, su gente: todo el sacrificio se resume en esa frase.
Pero el mensaje del reglamento es claro: si eres mujer y necesitas hacer algo tan humano como orinar, paga la multa. Si eres hombre, es parte del espectáculo.
Ojalá el año que viene la dejen mear en paz. Y ojalá la próxima polémica del ciclismo femenino sea por piernas, no por reglas absurdas.
Comparte esto si crees que las multas por orinar en el ciclismo femenino son un chiste de mal gusto. ¿Y tú qué opinas: regla igual para todos, o infraestructura primero?