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El vehículo cámara que filma persecuciones de película por solo $50
Imaginate esto: estás viendo una persecución automovilística en una película de acción. El auto va a toda velocidad, las ruedas levantan polvo, las tomas rasantes te meten de lleno en la escena. Ahora imaginate que toda esa secuencia se filmó con un chasis de $50 comprado en una subasta industrial, un gimbal usado y un montón de piezas impresas en 3D.
No es el set de una superproducción de $200 millones. Es el proyecto de un ingeniero llamado Dane Kouttron que se topó con un chasis robótico abandonado en un almacén industrial de Massachusetts y decidió convertirlo en lo que los cineastas llaman un "chase camera rover" — un vehículo teledirigido con cámara estabilizada que persigue a los autos a ras del suelo para capturar tomas imposibles.
Y sí: Hollywood está tomando nota.
¿Qué es un chase camera rover?
Los drones cuadricópteros son geniales para tomas aéreas, pero tienen un problema serio cuando intentas filmar algo que se mueve a nivel del suelo: la altura del GPS es imprecisa, la estabilidad se pierde y los obstáculos son un dolor de cabeza.
Una rover con cámara montada sobre un gimbal resuelve todo eso. Va pegado al piso, sigue al sujeto a la velocidad que sea, y lo mejor: puede filmar suspensiones, derrapes y ángulos que ningún dron o grúa puede alcanzar.
Kouttron lo tenía claro desde el principio: necesitaba tres cosas para que funcionara:
- Un chasis lo suficientemente grande y pesado para llevar una cámara réflex sin volcarse
- Un gimbal de 3 ejes para mantener la imagen estable mientras el vehículo se sacude
- Un sistema de radio y telemetría para control remoto con video en tiempo real
Lo encontró todo, mayormente de segunda mano y con mucha creatividad.
De un depósito industrial a la pista de hielo
La historia empieza en BMI Surplus, un almacén de excedentes industriales en Massachusetts tan denso que parece un museo de tecnología clasificada. Allí, entre máquinas que salieron del Lincoln Laboratory, Kouttron encontró un chasis de radio control de escala 1/5. Precio: $50. Tenía un actuador lineal extraño en la parte superior — nadie sabía para qué servía originalmente.
Le añadió un Freefly M10, el primer gimbal de la famosa marca de cine, que consiguió de segunda mano por ~$124. Ese gimbal fue diseñado originalmente por Shane Colton, una leyenda del mundo de la estabilización de cámaras, y sigue fabricándose casi una década después. Por algo será.
Todo el sistema se alimenta de baterías DTAP (12-16.8V) y transmite video en 5.8 GHz mediante un enlace Amimon CONNEX, originalmente diseñado para drones. En otras palabras: tecnología de punta reciclada de la industria del cine y los UAVs.
💰 El costo total del proyecto: menos de $500 en hardware. Un chase camera comercial cuesta decenas de miles de dólares. La diferencia es un abismo.
Por qué esto importa para el cine independiente
Las persecuciones de autos son uno de los géneros más caros de filmar. Se necesitan grúas, helicópteros, cámaras IMAX montadas en vehículos modificados y un equipo de docenas de personas. Una sola escena puede costar millones.
Pero este tipo de proyectos demuestran que la tecnología de cine de alto presupuesto está llegando a los creadores independientes. Un cineasta con $1,000 y conocimientos de ingeniería puede filmar secuencias de acción que hace 10 años requerían un estudio con presupuesto de Hollywood.
De hecho, el concepto no es nuevo — el pionero fue el Freefly Tero, usado en los primeros días de RocketJump para tomas rasantes en skits cómicos. Pero lo que antes costaba $15,000+ ahora se puede replicar con piezas de segunda mano y una impresora 3D.
El futuro de las tomas de acción
Lo más interesante del proyecto de Kouttron es que ya planea integrar visión computarizada para seguimiento autónomo del sujeto. El chasis tiene espacio para una computadora a bordo (Raspberry Pi, Jetson, lo que sea) que pueda procesar video en tiempo real y seguir al objetivo sin intervención humana.
Imaginate un rover que persigue al auto automáticamente mientras el director se concentra en la composición. Eso existe en Hollywood con tecnología propietaria de millones. Ahora está al alcance de cualquiera con una impresora 3D y ganas de experimentar.
La democratización del cine no solo pasa por Netflix o las cámaras mirrorless baratas. Pasa por robots de $50 rescatados del basurero industrial.
🎬 ¿Tú qué crees? ¿Veremos más persecuciones filmadas con rovers caseros en el cine indie? Dejá tu opinión en los comentarios.
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