Mourinho imprimió la roja que el VAR se comió: LaLiga ya lo admitió

Derbi madrileño entre Atlético y Real Madrid con el VAR bajo la lupa
El derbi de Madrid terminó con 10 por cada lado... y con una roja que el VAR no vio (foto de Unsplash).

El VAR se tragó una roja clarísima en el derbi de Madrid. Y lo peor: el propio organismo arbitral lo admitió un día después del partido.

El Atlético de Madrid le ganó 2-1 al Real Madrid en el Metropolitano, pero el resultado pasó a segundo plano. La patada de Lee Kang-in a Federico Valverde dejó al capitán merengue con "trauma severo" en el tobillo, fuera de las canchas hasta tres semanas. Y el colegiado… no pitó ni falta.

La jugada que encendió todo

Minuto 60, más o menos. Lee Kang-in llega tarde, entra con la plancha alta y le destroza el tobillo derecho a Valverde. El VAR revisó la jugada… y decidió que no era ni falta.

Resultado en frío: el surcoreano siguió en cancha, armó el gol de Jonathan David y salió ovacionado. Valverde, en cambio, salió en camilla y probablemente se pierde el próximo Clásico y los partidos de Uruguay.

LaLiga no tuvo más remedio que admitir lo obvio: esa era roja directa.

Mourinho con las pruebas impresas

José Mourinho no se quedó en el lamento. Llegó a la rueda de prensa con capturas impresas de las jugadas polémicas y las mostró a la cámara, una por una.

Según el portugués, el Real Madrid sufrió dos rojas claras no sancionadas en contra: la de Lee Kang-in y otra más en el área. El club, por su parte, emitió un comunicado durísimo calificando el arbitraje de "terrible" y "déspota".

La respuesta del Atlético fue inmediata: "Basta de acoso arbitral". Piezas de ajedrez en un tablero que ya está caliente de cara al Clásico.

El VAR no arregla nada—lo empeora

Aquí viene la parte incomoda: la tecnología estaba disponible y falló igual. No es un problema de cámaras, es un problema de decisión humana detrás del monitor.

Esto no es nuevo. El VAR se creó para eliminar los "errores graves", pero cada temporada produce un escándalo igual o peor: rojas no sancionadas, penales inventados y revisiones que tardan más que un gol.

En Latinoamérica lo conocemos de sobra: cuando el VAR llega a una liga, llega con la misma polética. Los árbitros siguen siendo humanos, solo que ahora tienen más excusas para equivocarse.

El costo real de un error

Hablemos de números: un jugador de la categoría de Valverde vale más de 100 millones de dólares y es el capitán de uno de los clubes más ricos del planeta. Una decisión de 30 segundos frente al monitor lo puede dejar 3 semanas de baja en plena pelea por LaLiga.

Ese costo lo paga el club, lo paga la selección uruguaya y lo pagan los millones de fans que esperaron meses un derbi de este nivel.

¿Cuántos millones vale entonces la "clave" que un árbitro de VAR no supo ver? Esa es la pregunta que nadie en LaLiga quiere responder.

Mi opinión

El VAR no es el enemigo. El enemigo es la impunidad: no hay consecuencias cuando el sistema falla, no se publican los audios a tiempo y los errores se entierran en informes internos.

Mourinho armando un álbum de pruebas como si fuera un detective es síntoma de algo más grave: llegó el día en que los técnicos no confían en la tecnología.

Mientras tanto, el Clásico se acerca y el Real Madrid podría ir a Barcelona sin su capitán. Por culpa de una roja que debió ser sancionada en 10 segundos.

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¿Y tú qué opinas: ¿fue el VAR el único culpable o el arbitraje en España tiene un problema más profundo? Déjalo en los comentarios.