Ucrania duplica los golpes a las refinerías: el pulso con Trump pone el precio de la gasolina en juego

Refinería de petróleo y tanques
Los ataques a las refinerías rusas están elevando el precio del diésel a nivel global.

Zelensky ha prometido duplicar los ataques a las refinerías rusas. La razón: Moscú acaba de oficializar una nueva doctrina que autoriza ataques aéreos más agresivos contra objetivos civiles ucranianos. Pero hay un problema: Donald Trump quiere que Kiev pare.

La medida supone un giro en la estrategia ucraniana. Tras meses de golpear instalaciones petroleras para dificultar el suministro a las fuerzas rusas, Kiev ahora justifica intensificar esos ataques como respuesta directa a lo que califica de "nueva doctrina" de Moscú.

Un pulso entre aliados

Según Reuters, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dejó claro que Ucrania seguirá atacando la infraestructura energética rusa. La respuesta fue inmediata: la Casa Blanca le presionó para que detuviera esos golpes, advirtiendo que están provocando un fuerte aumento de los precios del diésel en Estados Unidos y en el mercado mundial.

Para Trump, el alza de precios del combustible es un problema político. Para Zelensky, dejar de atacar las refinerías rusas significaría ceder ventaja justo cuando Rusia endurece sus propios ataques. Este choque pone en evidencia la tensión entre lo que exige la supervivencia militar ucraniana y lo que preocupa a su principal aliado.

Los ataques ya están dando resultados

Los drones ucranianos han golpeado varias refinerías rusas en las regiones de Samara, Volgogrado y Tiumén en las últimas semanas. El ministerio de energía ruso ha reconocido problemas de suministro de gasolina en algunas regiones y ha tenido que racionar y redistribuir sus existencias.

Analistas consultados por medios internacionales coinciden en que estos ataques han reducido temporalmente la capacidad de refinación rusa y han generado tensiones en el mercado petrolero. Aunque Moscú ha reforzado sus defensas antiaéreas, sigue siendo vulnerable a los drones de largo alcance que Ucrania está utilizando cada vez con mayor eficacia.

¿Por qué nos afecta el precio del diésel?

Rusia es uno de los mayores exportadores mundiales de petróleo y productos refinados. Cuando su capacidad de refinación cae, el mercado global se ajusta y los precios suben. Eso llega directamente a los consumidores: combustible más caro en gasolineras, fletes más caros y, con el tiempo, mayor presión inflacionaria.

Trump teme precisamente eso. Un alza del diésel justo en un momento de mayor atención a la inflación podría pesar en la opinión pública estadounidense. Por eso ha pedido a Zelensky que frene los ataques.

Una escalada con doble filo

Kiev está apostando por la presión económica sobre Moscú. Pero esa misma presión se está trasladando a Occidente. Si Ucrania cumple su promesa de duplicar los golpes, es muy probable que el precio del diésel siga subiendo en las próximas semanas, lo que dará aún más munición política a quienes critican el nivel de apoyo a Ucrania en Washington.

Mientras tanto, Moscú ha dejado claro que su nueva doctrina permitirá usar "todos los medios necesarios" para castigar a Ucrania. Con ambos bandos intensificando sus ataques, la guerra acaba de entrar en una fase aún más peligrosa.

¿Crees que Trump debería presionar a Zelensky para parar los ataques a refinerías rusas, o debería dejar que Ucrania decida su propia estrategia militar? Comparte tu opinión y lleva esta información a quien sigue la evolución de la guerra.