Ubisoft celebró el éxito de Black Flag Resynced mientras despedía a los 51 devs que lo hicieron posible

Desarrollador de videojuegos frente a una pantalla con código, simbolizando los despidos en Ubisoft Barcelona
Ubisoft Barcelona despidió a 51 desarrolladores justo después del lanzamiento exitoso de Black Flag Resynced.

El 10 de julio de 2026, Assassin's Creed IV: Black Flag Resynced llegó a las tiendas digitales con una fanfarria que no se veía en años. El remaster — que prometía gráficos mejorados, 60 FPS en consolas y todo el contenido original — rompió récords de jugadores simultáneos en Steam y consolas.

Once días después, Ubisoft despidió a 51 personas del estudio de Barcelona que trabajaron en él.

La ironía es tan brutal que parece escrita por un guionista de Black Mirror.

El éxito que nadie quería celebrar

Black Flag Resynced alcanzó 2.3 millones de jugadores en su primera semana. En Steam, superó los picos históricos del original de 2013. Las reseñas fueron mayoritariamente positivas. Los fans celebraron que Ubisoft "por fin había escuchado" a la comunidad.

Mientras tanto, en las oficinas de Ubisoft Barcelona, los desarrolladores que hicieron posible ese éxito recibían la noticia de que su proyecto sería su despedida.

«La empresa nos ha dado la espalda», dijo un desarrollador a PC Gamer bajo condición de anonimato. «Entregamos el juego más exitoso del año para la compañía y nuestra recompensa es el despido.»

51 personas, 51 historias

Los despidos en Ubisoft Barcelona no fueron un recorte silencioso de fin de año. Fueron una reestructuración anunciada días después del lanzamiento más exitoso del estudio en años.

Entre los afectados hay artistas 3D que modelaron los nuevos barcos del juego, programadores que optimizaron el motor Anvil para 60 FPS en PS5 y Xbox Series, y diseñadores de niveles que crearon las nuevas misiones exclusivas del remaster.

Personas que pusieron meses de su vida en un producto que generó millones en ingresos. Personas que ahora buscan trabajo en una industria que, según todos los indicadores, está en terapia intensiva.

El patrón que no es casualidad

Ubisoft no está sola. En 2026, más de 12,000 trabajadores de la industria del videojuego han sido despedidos. Microsoft cerró estudios tras pagar $69,000 millones por Activision. Sony despidió a 900 personas de PlayStation. Y ahora Ubisoft se suma a la lista con la peor ironía posible.

El patrón es claro: las grandes editoras tratan a los desarrolladores como un costo variable, no como el activo más valioso que tienen. Cuando un juego termina, los contractors se van. Cuando un remaster es exitoso, el equipo que lo hizo ya no es necesario.

¿Y los gamers? La respuesta incómoda

Hay una conversación que nadie quiere tener: mientras sigamos comprando pre-orders, season passes y microtransacciones sin cuestionar, las editoras no tienen ningún incentivo para cambiar.

Black Flag Resynced es un juegazo. Nadie lo discute. Pero cada vez que celebramos el éxito de un juego sin preguntar quién lo hizo y en qué condiciones, estamos votando con nuestra billetera por más de lo mismo.

Los 51 desarrolladores de Barcelona no perdieron su empleo porque el juego fue malo. Lo perdieron a pesar de que el juego fue excelente. Y eso, querido lector, es mucho más preocupante.

Qué puedes hacer hoy

Ubisoft celebró el éxito de Black Flag en sus redes sociales mientras 51 familias perdían su ingreso. Eso no es un accidente. Es una elección.

La pregunta es: ¿vas a seguir comprando el siguiente juego como si nada hubiera pasado?