🗳️ Política
Turquía cerró un medio independiente y llamó 'propaganda LGBT' a 118 artículos reales
Un tribunal de Estambul firmo su sentencia el 29 de septiembre y la notifico por correo el miércoles por la noche. Cuatro horas despues, T24 dejaba de existir en internet. No fue una multa ni un aviso: fue el cierre completo del sitio y de todas sus cuentas. Una cuenta de X con 1.9 millones de seguidores, un canal de YouTube con 268 mil suscriptores y un Instagram con 238 mil personas.
El motivo oficial cabe en cinco palabras: 118 piezas de contenido publicadas durante el último año que el Ministerio de Justicia consideró "propaganda LGBT".
El problema es que nadie ha publicado la lista. El expediente circularó por el Ministerio de Justicia con ejemplos, pero ni T24 ni ningún observador independiente han podido ver cuáles son los 118 artículos ni qué regla vulnera cada uno. No hay forma de saber qué se prohibió, porque el gobierno decidió que esa lista no es asunto tuyo.
Cuando el artículo es el crimen
T24 no es un startup. Lo fundó en 2009 el periodista veterano Doğan Akın y se construyó como refugio para los reporters que fueron expulsados de los medios tradicionales turcos cuando la propiedad de la prensa mainstream se movió hacia empresas cercanas al gobierno. Allí escriben desde hace años periodistas como Hasan Cemal, ex director de Cumhuriyet y primer periodista turco en ganar el premio Nieman de la Universidad de Harvard por integridad profesional.
En 2018, una encuesta a 306 periodistas lo identificó como el periódico digital más conocido y seguido por los profesionales del país. Así de golpe se apagó.
La sentencia vino de un tribunal que usó el Artículo 8/A de la ley de Internet turca, un parágrafo que permite ordenar bloqueos de acceso de forma urgente sin audiencia previa. La publicación de la orden la hizo la Autoridad de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (BTK). Cuatro horas: ese era el plazo de ejecución.
El patrón completo
Este caso no es aislado. Es el capítulo más visible de una operación que lleva semanas creciendo:
- 419 cuentas de redes sociales bloqueadas por la Fiscalía de Estambul, incluidas las de los journalists Şirin Payzın e İrfan Değirmenci y el medio soL.
- Meses antes, los tribunales bloquearon las cuentas de Evrensel, Amnistía Internacional Türquía, MLSA, académicos y organizaciones LGBT, citando "contenido obsceno y propaganda LGBT".
- La operación "Mi familia está a salvo" empezó hace menos de tres semanas con redadas coordinadas contra organizaciones LGBT, Brochistas y locales en varias ciudades.
- Dos journalists están bajo la ley de "desinformación": el youtuber Ali Tarakçı y el coordinador de Nefes Fatih Ergin.
La respuesta del medio
En X, Gökçer Tahincioğlu, coordinador del periódico T24, fue directo: "Una decisión tan dura puede tomar contra una institución que emplea a decenas de trabajadores de los medios y periodistas como resultado de una cámpaña de difamación cuidadosamente orquestada. Poco se puede decir al respecto."
T24 niega recibir cualquier fondo externo y dice que las auditorías fiscales repetidas del gobierno nunca han encontrado evidencia de que lo recibiera. Sobre la cámpaña: "T24 ha sido objeto durante mucho tiempo de una cámpaña de difamación y linchamiento en redes sociales."
El periódico no está solo. Organizaciones como el Sindicato de Periodistas de Türquía (TGS), la Asociación de Estudios de Medios y Ley (MLSA) y el Instituto Internacional de Prensa firmaron una declaración condemning la decisión y pidiendo que sea revertida de inmediato. Lo definieron como "un ataque grave a nuestra profesión".
Los diplomáticos de Alemania, Francia, Países Bajos, Suecia, Finlandia e Islandia expressíron "profunda preocupación". El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, llamó a liberar a los detenidos. Más de 450 organizaciones de la sociedad civil de más de 65 países** serialize la misma exigencia.
El número que lo explica todo
Turquía ocupa el puesto 163 de 180 países en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026. El año pasado estaba en el 159. La organización señaló que el pluralismo mediático está siendo socavado y que los medios independientes y críticos sufren presión legal, política y económica.
Freedom House califica ablock como "No Libre". No es una valoración de TCM: es el dato duro que hace que cada caso individual parezca menor. Cuando el índice baja del 159 al 163 no hubo un solo juicio. Hubo cientos.
El gobierno responde que las restricciones buscan hacer cumplir la ley, proteger el orden público y charlar a los niños y a las familias del contenido dañino. Las organizaciones de libertad de prensa responden que las leyes de redacción amplia y las órdenes judiciales masivas se están usando para silenciar el periodismo y el debate público.
El detalle que nadie menciona
Hay algo que ninguna nota de prensa destaca y que es el verdadero núcleo del asunto: los 118 artículos no fueron publicados por T24 sobre el tema LGBT, sino en medio de la-campaña contra organizaciones LGBT. T24 cubrió las redadas, las capturas de Kaos GL, Velvele y otros grupos, y las órdenes de bloqueo contra ellos.
Eso no es censura de contenido. Es censura del cubrimiento.
Y en América Latina la historia suena incómodamente familiar: sitios de noticias bloqueados sin audiencia, cuentas silenciadas por "contenido inapropiado", decisiones judiciales que nadie puede apelar porque no existe la lista de lo que se prohibió. Cuando leas que un tribunal ordenó cerrar un medio, no lo tomes como un caso aislado de un país lejano. Es el mismo mecanismo, con otro nombre en cada frontera.
Lo que puedes hacer
Usuarios fuera de Turquía: T24 sigue circulando por sus canales alternativos si buscas sus cuentas oficiales de respaldo. Y si usas VPN, ten en cuenta que la orden solo alcanza el dominio bloqueado — el contenido sigue moviéndose.
Periodistas y lectores de América Latina: apoyen a los medios que no dependen de un solo anunciante ni de un solo gobierno. Un periódico que depende del Estado para existir no puede darte la verdad sobre el Estado.
Y si algo de esto te suena familiar, no es porque estés exagerando. Es porque la libertad de prensa no desaparece de golpe: se erosiona una orden judicial a la vez, un artículo a la vez.
Comparte esto con alguien que todavía cree que un tribunal puede decidir qué es "propaganda" sin decirte qué prohibió.
¿Y tú qué opinas: si un gobierno puede cerrar un medio por documentar lo que hace, dónde termina la cobertura periodística? Te leo en los comentarios.