Trump pondrá su cara en tu pasaporte: la controversia que divide a EE.UU.

Pasaporte estadounidense
Edición limitada America250 con la imagen del presidente Trump genera debate sobre neutralidad institucional.

La cara de Donald Trump aparecera en los pasaportes estadounidenses. No en un poster, no en una campana, no en un mitin: en el documento de identidad que cada ciudadano lleva cuando cruza una frontera.

El Departamento de Estado lanzo una edicion limitada de pasaportes "America250" para celebrar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, con la fotografia del presidente Donald Trump como elemento central del diseno. Tras el despliegue inicial de julio, el Estado libero 250,000 pasaportes adicionales con la imagen presidencial.

Y aqui esta el problema: el debate no es sobre si un presidente puede poner su cara en un documento. Es sobre que significa que un Estado que se define como republica decida materializar a un individuo en el plastico que te identifica ante el mundo entero.

Un siglo de neutralidad, roto en una tarde

Los pasaportes de Estados Unidos han sido, durante decadas, documentos estrictamente apoliticos. Muestran el escudo nacional, la Declaration of Independence y el rostro del presidente en ejercicio en la pagina de identidad, pero nunca como pieza central del diseno de la cubierta.

La diferencia importa porque un pasaporte no es propaganda: es un instrumento diplomatico. Agentes de migracion de otros paises lo leen, lo fotografian y lo cotejan. Un documento que expone el rostro de un lider en el cargo envia un mensaje que contradice la idea de una republica y no de un culto a la personalidad.

El senador Jeff Merkley y un grupo de colegas han elevado la queja publica: colocar la imagen del titular en ejercicio en un documento que representa a todos los ciudadanos privatiza un instrumento institucional. Las organizaciones de libertades civiles coinciden, aunque apuntan a un problema mas profundo: la normalizacion de la simbologia presidencial en espacios que deberian ser neutrales.

El riesgo diplomatico que casi nadie menciona

Hay un argumento practico que se pierde en el ruido politico: el pasaporte se porta en un pais que tal vez no comparte tus vinculos con el gobierno de Washington.

Para un estadounidense que viaja a un pais con relaciones tensas con el gobierno estadounidense actual, portar un pasaporte con la cara del presidente en ejercicio puede generar friccion real en la frontera: preguntas adicionales, retenciones o un trato mas hostigante. La propaganda del Estado, en este caso, se paga en la experiencia del ciudadano en el extranjero.

Dos lecturas, un solo documento

Los defensores del diseno argumentan que America250 es una celebracion patriotica: un Dose historico, un recordatorio de los 250 anos de la republica. Los criticos responden que la misma emocion patriotica puede usarse para excluir a medio pais en el momento en que el pais esta mas dividido que nunca.

La ironia es notable: el mismo gobierno que decide llevar la cara del presidente al pasaporte es el que enfrenta el desafio de la polarizacion. Un documento que todos los ciudadanos llevan encima, sin excepcion, no es solo un simbolo: es una declaracion institucional con formato de tramite.

El precedente que queda abierto

La edicion America250 es limitada en numero. Pero el precedente es permanente. Si un presidente puede llevar su rostro al pasaporte, que impide que un futuro titular haga lo mismo para cementar su legado con dinero publico?

Para millones de estadounidenses que vuelan cada ano, diplomaticos, estudiantes, empresarios, turistas, la consecuencia es practica. Su documento de identidad nacional deja de ser un representante neutral para convertirse, ante los ojos del mundo, en un emblema de la politica interna estadounidense.

Hay un detalle casi simbolico en el nuevo diseno: el "Flight of the Eagle", un aguila en vuelo. La imagen habla de identidad, de una nacion que se mira a si misma. El problema es que, a partir de ahora, esa mirada tambien lleva un nombre propio.

La pregunta que queda flotando en Washington es incomoda: Un pasaporte debe representar a la nacion, o al hombre que ocupa la Casa Blanca?