Trump paga $1.2 mil millones a una empresa alemana para DESTRUIR sus parques eólicos

Parques eólicos marinos apagados por la política energética de Trump
Los parques eólicos marinos son el futuro energético que Trump está pagando para enterrar

Imagina que construyes una fábrica, le metes miles de millones de dólares, y el gobierno te paga $1.2 mil millones para que la destruyas y construyas una refinería de gas en su lugar. Eso es exactamente lo que acaba de pasar en Estados Unidos — y 7 estados ya están demandando.

El acuerdo que nadie pidió

La empresa alemana RWE, una de las mayores energéticas de Europa, acaba de aceptar un trato con el Departamento del Interior de Trump: renunciar a todos sus proyectos de energía eólica marina en Estados Unidos a cambio de $1.2 mil millones. A cambio, RWE promete reinvertir $900 millones en un terminal de gas natural licuado (LNG) en Luisiana.

El deal cubre parques eólicos en las costas de California, Luisiana y el New York Bight — precisamente las zonas con mayor potencial eólico del país. Según RWE, "no hay camino forward para permitir estos proyectos en EE.UU. en el futuro previsible". Y tiene razón: el gobierno simplemente decidió que no.

Un patrón que se repite

Este no es un caso aislado. En marzo de 2026, el mismo departamento cerró un acuerdo con TotalEnergies para cancelar sus parques eólicos a cambio de construir una planta LNG en Texas. Y el mes pasado, Duke Energy recibió un acuerdo similar de $129 millones para abandonar su proyecto en Carolina Long Bay.

El patrón es claro: el gobierno paga a empresas energéticas para que abandonen renovables y construyan infraestructura de combustibles fósiles. Según un análisis de NPR, el costo total de estos acuerdos supera los $2 mil millones — dinero que sale directamente del presupuesto federal.

¿Por qué importa esto?

La energía eólica marina no es solo "cosas verdes bonitas". Es una industria que genera empleos, reduce la dependencia de importaciones de gas, y baja los precios de electricidad a largo plazo. Cuando el gobierno paga para DESTRUIR esta infraestructura:

Interior Secretary Doug Burgum lo llamó "un sistema energético basado en sentido común, no en subsidios costosos". Pero la ironía es que pagar $1.2 mil millones para parar un proyecto ES un subsidio — solo que a la industria equivocada.

7 estados dijeron basta

Siete estados — incluyendo Nueva York, California y Massachusetts — ya demandaron al gobierno federal. Su argumento: estos acuerdos violan la ley federal de energía limpia, destruyen empleos, y comprometen la seguridad energética. Las demandas argumentan que el gobierno no puede pagar a empresas para que abandonen proyectos ya aprobados federalmente.

El caso llega a los tribunales en un momento clave: la demanda de electricidad en EE.UU. está en máximo histórico impulsada por centros de datos de IA, y la capacidad eólica marina podría haber cubierto una parte significativa de esa demanda.

El impacto que nadie menciona

Mientras tanto, Alemania — el país de RWE — triplicó su capacidad eólica marina en los últimos 5 años. China instaló más eólica marina en 2024 que EE.UU. en toda su historia. Y Trump está pagando para que sus propias empresas abandonen la carrera.

La pregunta no es si esto es malo para el clima — eso es obvio. La pregunta es: ¿quién se beneficia? Porque cuando pagas $1.2 mil millones para que una empresa europea construya gas en tu suelo, no estás "drilling, baby, drilling" — estás subsidando la competencia para que se quede con tu mercado.

¿Crees que los estados demandantes tienen razón o el gobierno tiene derecho a redirigir la política energética? Comparte esto con alguien que todavía cree que Trump es "pro-negocios" y cuéntale que el negocio más grande que hizo fue pagar $1.2 mil millones para que una empresa alemana no hiciera nada. 💸