El tracker invisible de Windows que entrega tu ubicación aunque uses VPN — cómo eliminarlo

Pantalla de código de seguridad informática y privacidad digital
El GDID es un identificador de 64 bits que Microsoft asigna a tu cuenta y que ni siquiera una VPN puede ocultar.

Imagina esto: estás navegando con tu VPN activada, IP en otro país, creyéndote invisible. Y sin embargo, hay un pequeño número de 64 bits grabado en tu registro de Windows que delata tu identidad en todo momento. El FBI lo usó en Abril 2026 para atrapar a un miembro de Scattered Spider que cambiaba de IP entre tres países distintos. Y no, no fue un error del hacker — fue el GDID, el tracker que Microsoft esconde en cada instalación de Windows.

Pero hay buenas noticias: se puede bloquear. Y te voy a enseñar cómo.

¿Qué es el GDID y por qué debería importarte?

GDID significa Global Device Identifier. Es un identificador único de 64 bits que los servidores de Microsoft asocian a tu cuenta en el momento exacto en que inicias sesión en Windows. No es el serial de tu motherboard ni un hash de tu hardware. Es un número que Microsoft te asigna, lo almacena en texto plano en tu registro, y un servicio silencioso lo reporta cada vez que te conectas.

El problema es que el GDID no cambia cuando cambias de IP. Puedes saltar entre VPNs de tres continentes distintos y el número sigue siendo el mismo. Para Microsoft, esa es una feature. Para ti, es un backdoor de privacidad que probablemente no sabías que existía.

Así de fácil es ver tu propio tracker

Abre PowerShell y pega esto:

$lid=(Get-ItemProperty 'HKCU:SOFTWARE\Microsoft\IdentityCRL\ExtendedProperties').LID
"g:$([Convert]::ToUInt64($lid,16))"

Eso que ves es tu GDID. En mi caso fue g:6755487812206045. Ese número es el que Microsoft puede vincular con todo lo que haces — incluso si estás detrás de una VPN.

El YouTuber y experto en privacidad Eric Parker lo describió así: "Es como si Microsoft te hubiera tatuado un número en la frente y tú no pudieras quitártelo."

Borrar la clave del registro no sirve de nada

Es la primera reacción: borrar la clave HKCU:SOFTWARE\Microsoft\IdentityCRL\ExtendedProperties del registro. Lo intenté. Borré el valor, reinicié el servicio... y al abrir la Microsoft Store por dos segundos, el GDID volvió. El mismo número.

¿Por qué? Porque tu GDID no está solo en tu disco — está almacenado en los servidores de Microsoft, firmemente atado a tu cuenta. Tu PC solo lo descarga de nuevo cada vez. Como si tuvieras una lapa pegada a una roca.

Deshabilitar la telemetría de Windows tampoco funciona. El tracker no viaja por el canal de telemetría que crees estar cortando. Pasa por los servicios de Connected Devices Platform y Delivery Optimization (DoSvc). Servicios que, por cierto, se niegan a ser deshabilitados desde el administrador de servicios normal — tiran un "Access denied" aunque seas admin.

Entonces, ¿cómo se mata al GDID?

Ya que no podemos borrarlo del servidor de Microsoft, vamos a hacer lo único que está en nuestro poder: evitar que salga de nuestra PC. Hay dos palancas:

  1. Deshabilitar los servicios que reportan tu GDID (DoSvc, Connected Devices Platform)
  2. Redirigir los servidores de Microsoft al vacío usando el archivo hosts, para que aunque los servicios intenten conectar, no puedan llegar a ningún lado

El truco para deshabilitar DoSvc cuando Windows te lo niega es hacerlo directamente por registro. Ahí el administrador sí tiene acceso de escritura. Luego, en el archivo hosts metes las direcciones de los servidores de Microsoft que reciben el GDID y les apuntas a 127.0.0.1. Y lo más importante: no toques login.live.com o perderás el inicio de sesión de tu cuenta Microsoft.

¿Qué tan grave es esto realmente?

Muy grave. Según el reporte de Korben (Julio 2026), el GDID no solo es usado por Microsoft para tracking publicitario — lo comparte con autoridades cuando se lo piden. El caso de Scattered Spider lo confirma: el FBI obtuvo el GDID del sospechoso a través de Microsoft, y aunque cambiara de VPN, el número seguía siendo el mismo.

Un portavoz de Microsoft consultado por The Verge dijo que el GDID es "parte esencial de la infraestructura de seguridad de Windows" y que "no hay planes de eliminar su funcionalidad actual". Traducción: Microsoft sabe que existe, sabe que compromete tu privacidad, y no va a hacer nada al respecto.

Guía rápida: 3 pasos para recuperar tu privacidad

Paso 1: Auditoría. Antes de cambiar nada, corre un script de solo lectura para ver tu estado actual. El proyecto no-gdid en GitHub (del mismo Korben) tiene scripts PowerShell auditados y probados.

Paso 2: Bloqueo en modo preview. Ejecuta los scripts con el flag de vista previa para ver qué cambios se van a aplicar sin hacerlos efectivos.

Paso 3: Aplica. Solo cuando estés seguro, ejecuta los scripts con el flag de aplicación real. Y por favor —prueba en una máquina virtual primero— estás deshabilitando servicios del sistema.

Si prefieres una solución más simple sin deshabilitar servicios, herramientas como ProcNetBlocker pueden cortar la red a procesos específicos sin tocar el sistema entero.

La línea de fondo

Microsoft ha construido un tracker imposible de eliminar dentro de su propio sistema operativo. No está en los ajustes de privacidad, no se va con formatear el registro, y sobrevive a cualquier VPN. La única forma de escapar de él es un bloqueo activo a nivel de sistema.

Y lo más preocupante es que el 99% de los usuarios de Windows ni siquiera sabe que existe. No porque Microsoft lo haya escondido bien — el valor está en texto plano en el registro — sino porque nadie espera que su propio sistema operativo tenga un chip de tracking diseñado para compartir datos con el gobierno.

La pregunta no es si te están rastreando. Es quién más tiene acceso a ese rastro.

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