Japón bajo el agua: el tifón Dujuan obligó a evacuar a 2 millones y esto es solo el comienzo

Océano Pacífico con nubes de tormenta acercándose a la costa de Japón durante el tifón Dujuan
El Pacífico no da tregua: el tifón Dujuan, el 25º de la temporada japonesa de 2026, golpeó Tokio con lluvias récord.

Un tifón acaba de recordarle a Japón quién manda en el Pacífico: casi 2 millones de personas bajo órdenes de evacuación, ráfagas de 194 km/h y el Tokyo Game Show, uno de los eventos de gaming más grandes del mundo, cancelado en su día final.

Se llama Dujuan, es el tifón número 25 de la temporada en Japón, y llegó justo en pleno feriado de cinco días. El resultado: lluvias que en algunas regiones podrían superar todo el promedio mensual de septiembre.

Los números que duelen

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) habló de una "amenaza inminente para la vida" antes de que la tormenta tocara la costa este. Y no era para menos. Según NHK, al menos dos personas murieron y cuatro siguen desaparecidas, mientras el viento sostenido alcanzó 130 km/h con ráfagas de hasta 194 km/h.

Los datos de este lunes 21 de septiembre:

Y si crees que eso es todo: la JMA proyectó hasta 350 mm de lluvia en la región de Tokai y 300 mm en Kanto e Islas Izu. En ciudades con montañas al lado, eso es la receta perfecta para corrimientos de tierra.

Tokyo Game Show: la industria que también se detuvo

Cuando un tifón ataca Japón, no solo sufren las casas y las carreteras. El Tokyo Game Show canceló su programa del lunes, el día final del evento, dejando a miles de gamers y estudios sin su vitrina principal.

También se suspendieron los conciertos del festival Rock in Japan, un partido de béisbol en Chiba y se cerraron atracciones turísticas como los alrededores de la estación de Kamakura, que amaneció con calles inundadas. Hasta la fiesta inaugural de los Asian Games, que se celebran en Aichi, lució medio vacía por el miedo a la tormenta.

¿Por qué 2026 está siendo tan violento?

Aquí está la parte que nadie te cuenta en los noticieros: el Pacífico está hirviendo por el "súper El Niño". Ese fenómeno calentó el océano más de lo normal, y un océano más caliente significa más energía para cada tormenta que se forma.

La ciencia es clara: el cambio climático no necesariamente aumenta el número de tifones, pero sí hace que los que se forman sean más intensos, más húmedos y más peligrosos. El aire caliente retiene más vapor de agua, y eso se traduce en lluvias torrenciales como las que está dejando Dujuan.

La primera ministra Sanae Takaichi ofreció sus condolencias en X y dijo que los equipos de emergencia trabajan "con máxima preparación", pero siguió con su viaje a la Asamblea General de la ONU en Nueva York. La tormenta no espera a nadie, ni siquiera a los políticos.

La lección para América Latina

Japón es probablemente el país mejor preparado del mundo para desastres naturales: tiene sistemas de alerta temprana, construcciones antisísmicas y protocolos de evacuación ensayados. Y aún así, un tifón de esta magnitud lo puso contra las cuerdas.

Ahora imagina esto mismo en una ciudad costera de México, Centroamérica o el Caribe, donde los huracanes ya dejan pérdidas millonarias cada año y la infraestructura de alerta es mucho más precaria. La temporada de ciclones 2026 no perdona a nadie.

Mientras tanto, Tokio sigue bajo el agua, las evacuaciones continúan y el Pacífico todavía tiene meses de temporada por delante. La pregunta no es si vendrá la próxima tormenta gigante, sino dónde y cuándo.

Comparte esto si crees que el mundo necesita tomarse el clima extremo más en serio.