La policía de Texas gastó $4.5 millones en cuatro camionetas — y no es lo que crees

Patrulla de policía con tecnología de vigilancia
No son solo patrullas: las Tahoes de Texas llevan dentro un sistema de interceptación celular israelí. Foto: Unsplash

La policía de Texas acaba de gastar casi cuatro millones y medio de dólares en cuatro camionetas Chevy Tahoe. A $1.1 millones por unidad, podrías pensar que vienen con asientos de cuero de cocodrilo y minibar. Pero la realidad es mucho más escalofriante: lo caro no son las camionetas, sino el sistema de vigilancia masiva que llevan adentro.

Bienvenidos al futuro de la vigilancia policial, donde tu teléfono no es un dispositivo personal sino una baliza que el Estado puede encender cuando quiera.

¿Qué compraron exactamente?

En marzo de 2026, la División de Investigaciones Criminales del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) solicitó una "compra de emergencia" por $4,487,500. La justificación: "proteger la seguridad del personal estatal y la propiedad. Cualquier demora comprometería la seguridad de los empleados, la seguridad pública y la preparación operativa".

Suena urgente, ¿verdad? El problema es que no dijeron ni una palabra sobre qué estaban comprando realmente.

Gracias a documentos obtenidos por The Drive, sabemos exactamente en qué se fue el dinero:

Es decir, las camionetas cuestan $150,000 cada una — más del doble de su precio de retail de ~$60,000. Pero el verdadero costo está en el software.

FalcoNet: el espía que llevan dentro

FalcoNet es un producto de Cognyte, una empresa israelí de vigilancia que algunos llaman "el Palantir israelí". ¿Qué hace exactamente? Intercepta la conexión entre tu teléfono y la torre de telefonía más cercana. Básicamente, rastrea a todas las personas en un radio de acción sin que lo sepan y sin orden judicial.

El sistema puede ir montado en helicópteros, mochilas o —como en este caso— Chevy Tahoes. Ya está operativo en Florida desde hace meses. Texas acaba de unirse al club.

Lo más preocupante: la solicitud de compra fue clasificada como "emergencia", lo que permitió saltarse los procesos de licitación y revisión pública. No hay transparencia. No hay debate. Solo una factura de $4.5 millones.

¿Y la privacidad? No existe

En Estados Unidos, la Cuarta Enmienda protege contra registros e incautaciones irrazonables. Pero cuando el gobierno usa un cell site simulator (también conocido como StingRay o IMSI-catcher), la ley es un desastre. La tecnología captura datos de todos los teléfonos en el área, no solo del sospechoso. Y muchas veces ni siquiera necesitan una orden judicial.

La diferencia con FalcoNet es que opera a escala industrial. No es una unidad móvil aquí y allá: son centros de vigilancia permanentes sobre ruedas, diseñados para operar 24/7 y capturar datos de cientos de miles de personas sin que nadie se entere.

¿Qué significa esto para LATAM?

Si crees que esto solo pasa en Estados Unidos, piensa de nuevo. Empresas israelíes de vigilancia como Cognyte, NSO Group y Cellebrite exportan activamente esta tecnología a gobiernos de toda América Latina. México, Brasil, Argentina, Colombia y Chile tienen contratos millonarios con empresas similares.

En México, el software Pegasus de NSO fue usado para espiar a periodistas y activistas. En Brasil, la vigilancia masiva durante el gobierno de Bolsonaro fue documentada ampliamente. Lo que Texas hace hoy, tu gobierno lo hará mañana — si no lo está haciendo ya.

La lección: estás siendo vigilado

El mito de que "si no haces nada malo, no tienes nada que temer" es falso. La vigilancia masiva no se usa solo contra criminales: se usa contra periodistas, activistas, políticos opositores y cualquier persona que el gobierno considere una amenaza. Y cuando el sistema está diseñado para recopilar datos de todos, el abuso no es cuestión de "si" sino de "cuándo".

Cuatro camionetas por $4.5 millones es solo el principio. La próxima vez que veas una patrulla en la calle, pregúntate: ¿está buscando criminales... o te está espiando a ti?

Cómo protegerte (mínimo)

No hay forma infalible de evitar un IMSI-catcher, pero puedes reducir tu exposición:
✅ Usa una VPN en todo momento
✅ Apaga el WiFi y Bluetooth cuando no los uses
✅ Pon el teléfono en modo avión si estás en una protesta o situación sensible
✅ Usa mensajes cifrados de extremo a extremo (Signal, no WhatsApp)
✅ Asume que cualquier dispositivo que llevas encima puede ser rastreado

Comparte esto con alguien que todavía cree que la privacidad es un lujo, no un derecho. La vigilancia masiva nos afecta a todos, y mientras más gente lo sepa, más difícil será que la acepten sin cuestionar.