S&P pone a Oracle a un paso del "bono basura" por apostarlo todo a OpenAI

Edificio corporativo de Oracle con gráficos de mercado en rojo
Oracle está ahora a solo un escalón del grado especulativo según S&P Global Ratings.

Hay una regla no escrita en Wall Street: nunca dependas de un solo cliente para la mitad de tu negocio. Oracle acaba de aprenderlo de la peor manera.

El 9 de julio, S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de Oracle de BBB a BBB- — el escalón más bajo dentro del "grado de inversión" y a solo un paso del temido "bono basura". La justificación del rating agency es brutal: OpenAI, la joya de la corona de Sam Altman, es ahora un "riesgo crediticio central" para Larry Ellison.

Y no es para menos. Oracle tiene comprometidos $638 mil millones en servicios de data centers que aún no ha entregado, y según estimaciones de analistas, aproximadamente la mitad de ese volumen corresponde a OpenAI. Si OpenAI tropieza —por regulación, porque sus modelos dejan de ser líderes, o porque no consigue más capital— Oracle se queda con contratos de arrendamiento multimillonarios que no puede cancelar ni transferir.

💸 $95 mil millones en data centers, $42 mil millones de déficit

Las cifras son de vértigo. Para el año fiscal 2027 (que termina en mayo del próximo año), Oracle elevó su gasto en infraestructura de IA a entre $90 y $95 mil millones. S&P estima que la generación de flujo de caja libre será negativa en $42 mil millones para ese mismo período.

¿Cómo financian ese agujero? Con una mezcla de deuda y emisión de acciones. Oracle ya colocó $43 mil millones en bonos —y la rebaja de calificación encarece cualquier próxima emisión.

El negocio de infraestructura cloud de Oracle pasó de representar el 27% de los ingresos totales en el año fiscal 2026 a una proyección del 60% para 2028. Pero S&P advierte que Oracle no tiene la flexibilidad financiera de Microsoft, Google o Amazon para sortear una desaceleración del sector.

🔴 30,000 empleados despedidos para financiar la apuesta

Mientras Oracle construye data centers a velocidad récord, también está aplicando una poda histórica de personal. En los últimos doce meses, la empresa despidió a más de 30,000 personas —aproximadamente el 17% de su fuerza laboral, según Forbes.

La estrategia es clara: reemplazar personas por máquinas. Los ahorros en nómina se redirigen directamente a la compra de GPUs, alquiler de edificios y pagos de electricidad para mantener las granjas de servidores de IA funcionando 24/7. Pero si la demanda de inferencia de IA no crece al ritmo que Oracle proyecta, esos ahorros en salarios no compensarán los data centers vacíos.

⚠️ OpenAI: el talón de Aquiles de $319 mil millones

S&P es explícita en su análisis: la capacidad de OpenAI para pagar sus contratos con Oracle depende de que (1) el boom de IA continúe, (2) sus modelos sigan siendo líderes del mercado, y (3) la empresa siga levantando capital externo. Ninguna de estas condiciones está garantizada.

OpenAI está valorada en $319 mil millones —pero quema efectivo a un ritmo que asusta. Según reportes recientes, la empresa gastó más de $8 mil millones en 2025 solo en inferencia y entrenamiento, y se espera que esa cifra se duplique en 2026. En algún momento, los inversores querrán ver retornos, no solo promesas.

Y no solo Oracle está en la cuerda floja. Amazon acaba de tener una emisión de bonos complicada, donde el mercado empezó a cuestionar abiertamente el ROI de la inversión en IA. Cuando Amazon —sí, Amazon— tiene problemas para colocar deuda, es una señal de que algo huele mal en Dinamarca.

🏢 De empresa de software a hyperscaler: ¿una apuesta demasiado grande?

Oracle está en medio de una transformación radical. Durante décadas fue la empresa de bases de datos más grande del mundo. Ahora quiere competir con AWS, Azure y Google Cloud como hyperscaler de IA. El problema es que los hyperscalers establecidos tienen décadas de ventaja, economías de escala, y una base de clientes diversificada.

Larry Ellison, el fundador y CTO de Oracle, es conocido por sus apuestas multimillonarias. Compró Sun Microsystems en plena crisis, apostó por el cloud cuando todos decían que era demasiado tarde, y ahora pone la empresa entera en la ruleta de la IA. Pero esta vez no está jugando con acciones —está jugando con la calificación crediticia de una empresa que emplea a 140,000 personas.

Y hay un detalle inquietante: el propio Ellison tiene préstamos masivos garantizados con acciones de Oracle. Si la acción sigue cayendo (ya perdió 28% en un mes), podría enfrentar un margin call que desencadene una venta forzada de acciones.

🌐 ¿Qué significa esto para LATAM?

Si bien la rebaja de Oracle no impacta directamente a los consumidores latinoamericanos, hay dos efectos secundarios importantes:

Primero: miles de empresas en LATAM usan bases de datos Oracle. Si la empresa entra en problemas financieros graves, el soporte, las actualizaciones y los precios podrían verse afectados. Es un buen momento para evaluar alternativas open-source como PostgreSQL.

Segundo: la burbuja de IA no es solo un problema de Silicon Valley. Los gobiernos latinos están firmando contratos millonarios con proveedores de IA. Si los hyperscalers empiezan a tambalearse, los proyectos de digitalización gubernamental podrían quedar en el aire.

🔥 El veredicto

Oracle no va a quebrar mañana. La calificación BBB- sigue siendo "grado de inversión" y la perspectiva es "estable", no negativa. Pero la señal es clara: poner todos los huevos en la canasta de la IA tiene un precio, y Oracle acaba de recibir la factura.

La historia de Oracle es una advertencia para cualquier empresa que esté considerando una transformación radical financiada con deuda. El problema no es invertir en el futuro —es invertir tanto que el presente se vuelve insostenible.

¿Crees que la burbuja de IA va a reventar pronto o esto es solo un ajuste temporal? Comparte este artículo con alguien que esté pensando en comprar acciones de Oracle.