🎬 Cine/TV
Solo 25 salas en EE.UU. pueden proyectar La Odisea de Nolan en IMAX 70mm — y la razón te va a enfurecer
Imagina esto: gastas $250 millones en hacer la película más ambiciosa del año. Contratas a los mejores actores del planeta. Filmás en formato IMAX 70mm porque querés que cada fotograma sea una obra de arte. Y cuando llega el estreno... solo 25 salas en todo Estados Unidos pueden proyectarla como la pensaste.
Eso es exactamente lo que está pasando con La Odisea de Christopher Nolan, su épica de $250 millones protagonizada por Matt Damon, Tom Holland, Zendaya, Anne Hathaway y Charlize Theron. La película más esperada del año —quizás de la década— se está estrenando en un formato que casi nadie puede ver.
🎞️ ¿Qué pasó con el IMAX 70mm?
El IMAX 70mm no es cualquier formato. Es la cumbre de la proyección cinematográfica. Cada fotograma mide 70mm de ancho —casi 10 veces más grande que un fotograma de 35mm— y se proyecta horizontalmente. El resultado es una imagen tan nítida y detallada que hace que el 4K digital parezca un video de YouTube comprimido.
Nolan es el gran defensor de este formato. Desde "The Dark Knight" viene filmando secuencias en IMAX 70mm, y para "La Odisea" decidió que toda la película se rodara así. El problema: el mundo dejó de fabricar proyectores IMAX 70mm hace años.
Cuando Nolan estrenó "Oppenheimer" en 2023, solo 19 salas en EE.UU. tenían proyectores IMAX 70mm funcionales. Para "La Odisea", la cifra subió apenas a 25. Un aumento miserable del 31% en tres años. Y el motivo no es la demanda —es que IMAX directamente dejó de fabricarlos.
🔧 La lucha imposible de los cines
El LA Times reveló una historia increíble: los cines de Los Ángeles tuvieron que resucitar proyectores viejos literalmente sacándolos del desguace. Técnicos jubilados volvieron al ruedo para restaurar máquinas que llevaban una década sin usarse. Piezas que ya no se fabrican. Calibraciones que nadie recuerda cómo hacer.
Y la excusa de IMAX es todavía más insultante: "No es práctico."
Eso dijo un ejecutivo de IMAX a Variety cuando le preguntaron por qué no fabrican más proyectores 70mm. Literalmente le dijeron al público que ver la película como el director la pensó "no es práctico." Práctico es tener 500 salas digitales donde todo se ve igual. Espectacular es lo que Nolan intentó crear y solo 25 afortunados pueden experimentar.
💰 Una decisión económica (y una trampa)
Hay que ser honestos: el IMAX 70mm es carísimo. Cada proyección requiere un operador entrenado, el filme cuesta una fortuna, y un proyector nuevo —si alguien lo fabricara— costaría más de un millón de dólares.
Pero aquí está el problema: IMAX cobra entradas más caras por la experiencia "premium", y gran parte del público ni siquiera sabe que lo que está viendo en un IMAX digital común es inferior al 70mm real. Es como pagar por un filete argentino y que te sirvan una hamburguesa del McDonald's.
La paradoja es brutal: nunca hubo tanta demanda por ver cine en grande, y nunca fue tan difícil verlo como los cineastas quieren. "Dune: Part Two" de Denis Villeneuve, "Oppenheimer", ahora "La Odisea" —son películas diseñadas para pantallas enormes que la industria se niega a mantener.
🗺️ El mapa de la élite
Newsweek publicó un mapa con las 25 salas. Spoiler: si no vivís en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, Chicago o Toronto, olvidate. La mayoría de los estados tiene CERO salas IMAX 70mm. Kentucky, Tennessee, Georgia —todos tienen una o ninguna.
¿Y en Latinoamérica? Cero absoluto. No hay una sola sala IMAX 70mm en todo el continente. Ni en CDMX, ni en São Paulo, ni en Buenos Aires. La película más ambiciosa del año, filmada en el formato más espectacular que existe, y para verla como Dios manda tenés que viajar a otro país.
🔥 La verdad incómoda
El cine físico se está muriendo, y no es por falta de amor —es por falta de inversión. IMAX decidió que es más barato venderte un IMAX digital con sonidito bonito que mantener viva la llama del celuloide. Y Nolan, por más peso que tenga, no puede obligar a una corporación a fabricar proyectores que ya no existen.
La Odisea probablemente será un éxito de taquilla de $800M+ y todo el mundo la verá en digital. Pero esa no es la película que Nolan hizo. Es una versión reducida, comprimida y traicionada de lo que él imaginó.
¿Y el público? Ni siquiera sabe lo que se está perdiendo.
Comparte esto si crees que el cine merece algo mejor que una corporación que dice "no es práctico" mantener viva el arte de proyectar.