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Skyrim vs The Witcher 3: dos monstruos de 65 millones de copias, solo uno llegó primero
Imagina dos gigantes chocando. Por un lado, Skyrim, el RPG que definió una década, lanzado en 2011 y rehecho 47 veces (sí, literalmente). Por el otro, The Witcher 3: Wild Hunt, la obra maestra polaca que llegó en 2015 y le enseñó a la industria lo que significa "contenido de calidad".
Hoy, ambos comparten una cifra: 65 millones de copias vendidas. Pero hay un detalle que cambia toda la historia.
65 millones: el número mágico
Bethesda anunció que Skyrim alcanzó los 65 millones de unidades vendidas desde su lanzamiento en 2011. Una bestialidad para un juego de un solo jugador que ya tiene 15 años encima.
Pero CD Projekt Red llegó a esa misma cifra en menos de la mitad del tiempo. The Witcher 3 se lanzó en 2015 y alcanzó los 65 millones en apenas 11 años. Skyrim necesitó 15.
Y eso que The Witcher 3 no ha sido relanzado en cada consola nueva como Skyrim. Coño, Skyrim salió hasta en Alexa. Es broma, pero casi.
¿Qué significa esto realmente?
Los números no mienten, pero tampoco cuentan toda la historia. Skyrim se benefició de:
- Múltiples relanzamientos: Special Edition, VR Edition, Anniversary Edition, Nintendo Switch… Cada relanzamiento fue un boost de ventas.
- Modding masivo: La comunidad de mods mantuvo el juego vivo por más de una década.
- Plataforma de nicho: Salió en Xbox 360, PS3 y PC. Más tarde en todo lo que respirara.
En cambio, The Witcher 3 llegó a 65 millones principalmente con una sola versión (luego vino la Complete Edition y el upgrade next-gen, pero nada comparable a los relanzamientos de Skyrim).
El mérito de CD Projekt Red es brutal: hicieron un juego tan bueno que la gente lo compró durante una década entera sin necesidad de engañar a nadie con versiones "mejoradas" cada dos años.
Skyrim: el campeón de la longevidad
Que Skyrim haya vendido 65 millones en 15 años tiene su propio mérito. No es fácil mantener un juego relevante por tanto tiempo. La comunidad de mods literalmente lo mantiene vivo: hay mods que convierten Skyrim en un juego nuevo, con gráficos de 2026, mecánicas modernas y hasta mundos completamente nuevos.
Bethesda ha sabido capitalizar esa lealtad. Cada relanzamiento vende, porque siempre hay alguien que nunca lo jugó, o alguien que quiere jugarlo "como nuevo" con mejores gráficos.
The Witcher 3: eficiencia pura
The Witcher 3 llegó a 65 millones en menos tiempo y con menos relanzamientos. ¿La razón? Calidad pura y dura. El juego de CD Projekt Red ganó más de 800 premios, incluyendo Juego del Año en prácticamente todos los medios del planeta.
Además, el éxito de la serie de Netflix (a pesar de su última temporada cuestionable) impulsó las ventas del juego años después de su lanzamiento. Gente que nunca había tocado un RPG en su vida compró The Witcher 3 después de ver la serie.
Y claro, los DLCs Heart of Stone y Blood and Wine son considerados por muchos mejores que la mayoría de juegos completos. Literalmente expandieron el juego base con contenido de calidad GOTY.
Bonus track: Baldur's Gate 3 y el futuro
Como dato curioso: Baldur's Gate 3 ya superó los 20 millones de copias, lo que demuestra que el género RPG de mundo abierto no solo no está muerto, sino que está viviendo una edad dorada.
Y mientras tanto, CD Projekt Red ya está trabajando en The Witcher 4 con un equipo del doble de tamaño. Bethesda, por su parte, tiene entre manos The Elder Scrolls 6, Fallout 5 y varios remasters.
¿Y esto qué significa para nosotros, los jugadores?
Que estamos viviendo la mejor época para ser fan de los RPG. Tener dos juegos de esta calidad compitiendo por el trono de las 65 millones de copias es un lujo que no todo mundo aprecia.
¿Cuál es mejor? Depende de lo que busques. Skyrim te da libertad absoluta para ignorar la historia principal y dedicarte a cazar mariposas. The Witcher 3 te da una narrativa tan profunda que llorarás con las misiones secundarias.
Pero hay algo indiscutible: ambos son obras maestras, y los 65 millones de jugadores que compraron cada uno no pueden estar todos equivocados.
Comparte esto con ese amigo que todavía discute cuál es mejor. Spoiler: los dos ganan.