El CEO de Shopify dice que los pensionados no deberían votar — y quiere darle 5 votos a los ricos

Billetes de dólar y monedas sobre una mesa de madera, representando el poder del dinero en la democracia
La propuesta de Lütke vincularía el peso electoral al nivel de ingresos — una idea que ha generado indignación global.

"Buen sistema." Con esas dos palabras, Tobi Lütke — CEO de Shopify, empresa valorada en más de 150 mil millones de dólares — selló una de las propuestas más polémicas sobre democracia que ha escuchado Occidente en décadas.

El escenario: un post en X de un banquero retirado proponía un sistema de votos proporcionales al impuesto sobre la renta pagado. Cero impuestos = cero votos. $500K+ de ingresos = 5 votos. Lütke no solo lo aplaudió. Fue más allá.

"Los pensionados son dependientes, como menores de edad"

En otro post, Lütke argumentó que una vez que alguien bloquea su pensión, se convierte en un "dependiente". Y como tal, no debería tener derecho a votar.

"Nuevo trato: cuando obtienes tu pensión, está bloqueada y garantizada. Pero ahora eres un dependiente, y eso significa que no votas. Disfruta el trato, deja que la gente con interés en el futuro decida."

La analogía — comparar a jubilados que trabajaron 40+ años con menores de edad — provocó una tormenta de reacciones. "Pagué por tu futuro, así que debería tener voz. Pagué por el futuro de tus abuelos, ¿debería tener voz? Ingrato, mimado, podrido — pagué mis cuotas para votar durante más de 40 años", respondió un usuario en X.

De "productivos" a "dependientes": la lógica del billonario

Lütke no se detuvo ahí. En otro mensaje escribió: "Recompensa a la gente productiva con palanca." La implicación es clara: quienes más dinero generan merecen más poder político.

El plan que respaldó — propuesto por el exbanquero Eric Thor — establecía:

En un país donde el 1% concentra más riqueza que el 50% restante, esto no es "representación fiscal". Es plutocracia con maquillaje democrático.

¿Por qué esto importa en Latinoamérica?

El modelo de Lütke no es una anécdota canadiense. Es un espejo de debates que ya existen — o que pronto existirán — en nuestra región:

En México, el 56% de los adultos mayores depende de una pensión universal de $6,000 pesos mensuales. Bajo la lógica de Lütke, millones de abuelos que construyeron el país serían "dependientes" sin voz.

En Colombia, el sistema de pensiones está en crisis. Los que cotizaron toda su vida ven cómo el gobierno diluye sus beneficios. ¿Y ahora también les quieren el voto?

En Chile, el rechazo masivo a la propuesta constitucional de 2023 fue liderado precisamente por adultos mayores que defendían sus derechos adquiridos. Sin su voto, la historia habría sido distinta.

El historial de provocaciones de Lütke

Esto no es nuevo. Lütke lleva años siendo un "provocador en línea":

La diferencia esta vez es que no está defendiendo a un cliente impopular. Está proponiendo reescribir las reglas de la democracia.

La reacción: de indignación a memes

La respuesta en redes fue inmediata. Desde críticas furiosas hasta sátira:

"Un sistema aún mejor sería limitar el voto a familias con hijos",

ironizó otro usuario, mostrando la pendiente resbaladiza de la lógica de Lütke.

Medios como Fortune, Yahoo Finance, Toronto Sun, The Deep Dive, Money.ca y BlogTO cubrieron la historia. El titular de Fortune lo resumió perfectamente: "Why did a $154 billion CEO just endorse stripping most Americans of voting rights?"

La pregunta incómoda

Aquí está el meollo: ¿dónde trazamos la línea? Si pagar más impuestos te da más votos, ¿por qué no también más peso en un juicio? ¿Más derechos de propiedad? ¿Más protección policial?

La democracia liberal se fundó en el principio de "una persona, un voto" precisamente para evitar que la riqueza se tradujera en poder político ilimitado. Lütke no está proponiendo "mejorar" el sistema. Está proponiendo deshacer 250 años de evolución democrática.

Y lo peor: no está solo. Cada vez más tecnócratas de Silicon Valley creen que el dinero es la única métrica que importa. Que quienes "producen" merecen gobernar. Que los demás son, en palabras de Lütke, "dependientes".

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¿Debería un CEO multimillonario tener derecho a proponer quién vota y quién no? Déjanos tu opinión en los comentarios.