🔥 Polémica
Shimano facturó US$2.872 millones y su museo no muestra cañas
Hay una sala blanca, con luz filtrada por vidrio esmerilado, donde una bicicleta rota en piezas espera bajo un foco. Si cuentas cada pasador de la cadena, cada tornillo y cada componente electrónico, salen 3.200 piezas de una sola bici. Alrededor, vitrinas con Dura-Ace de 1973, 1984, 1996, 2004, 2012, 2016 y 2021. Y después, cuatro vitrinas vacías, esperando la de 2027.
Ese es el Museo de la Bicicleta de Shimano, abierto en Sakai, Osaka, en plena zona de Kansai. No es un Preheat compact: está bien construido, con una colección enorme de máquinas y un diseño de exposición que funciona. Y también es la historia de una decisión editorial brutal: un museo que decidió no hablar de su propia empresa.
El museo que no se vende
El primer detalle que sorprende al entrar es lo poco que hay de Shimano como marca. La historia corporativa aparece de pasada: unos párrafos que mencionan a los herreros de Sakai reparando bicicletas importadas a finales del siglo XIX, y un objeto chico, casi de lado, que fue el primer producto de la casa: un freewheel, un piñón libre. Shozaburo Shimano fundó la compañía en 1921 para fabricar eso. No hay sala de prensa. No hay discurso deScheduling.
Tampoco hay tienda de ropa corporativa al final del recorrido. No hay estand de componentes. Hay una biblioteca y, detrás, un archivo cerrado para investigadores lleno de folletos y catálogos antiguos: material primario de verdad.
El dato que nadie menciona
Aquí está el giro. Shimano no es solo la marca de tu bicicleta. La compañía fabrica cañas, carretes y aparejos de pesca, y eso le supone alrededor de una cuarta parte de sus ingresos: del orden de mil millones de euros al año, sobre facturaciones de unos US$2.872 millones en el año fiscal 2024.
Es decir: el cuarto del negocio de la empresa viene de la pesca. Y en su propio museo, en su propia ciudad, no hay ni una sola caña expuesta. Puedes tocar una Flandria de Freddy Maerten o la Merida de las Olimpiadas de Tokio 2021, con los rayones y los golpes de la caída puestos. No puedes ver un producto que genera miles de millones de yenes.
Eso no es un descuido del museo. Es la decisión de todo el espacio, y es lo que lo hace bueno: si entras buscando la marca, sales pensando en la bicicleta.
Por qué importa
Un museo corporativo que se limita a celebrar a la compañía es un folleto con vidrio alrededor. Shimano hizo lo contrario: puso la máquina en el centro y a la empresa en el margen. Es una lección sobre cómo se construye patrimonio industrial sin caer en el publirrelato.
Pero también duele un poco, si lo piensas. Ese cuarto de los ingresos que viene de la pesca existe porque un piñón libre inventado para reparar bicicletas se terminó usando dentro de carretes. De los piñones libres a la pesca sportiva hay un salto de lógica que casi nadie explica en ningún marketing.
Lo que sí funciona: una sala con comparativa de materiales (acero, aluminio y titanio) donde puedes pesar los tubos tún mismo. Una bicicleta de correos sueca con neumáticos de espiguetes para circular sobre hielo. Una Cannondale muy usada, cargada con equipaje y con neumáticos de repuesto enrollados en las bolsas como si fueran boas, con polvo acumulado de un viaje de 55.000 km alrededor del mundo. Y remos, porque la compañía también los hace, y eso tampoco aparece en la vitrina.
Mi lectura
Shimano lleva 105 años vendiendo piezas. Es la marca que está en la mitad de las bicis que ves en la calle, y probablemente en la tuya. Y este año decidió que la mejor forma de construir legado no sea un salón corporativo con su logo a diez metros de altura, sino contar la historia de la herramienta.
Me parece la decisión correcta. Y me parece una lástima que el museo principal de la empresa no tenga una sola caña, porque habría demostrado algo que casi ninguna compañía admite: que el negocio más rentable no siempre es el que te hizo famoso.
Si vas a Kansai, ve. La entrada es gratis y está a veinte minutos del centro de Osaka. Solo lleva libreta: el archivo de la planta superior tiene catálogos que no están en ninguna otra parte, y eso no tiene precio.
Comparte esto con alguien que todavía cree que Shimano solo fabrica bicicletas. Y dime en los comentarios: ¿qué parte del negocio de una marca te sorprende más, la pesca o los componentes?