Adiós a tu VPS: este teléfono de $200 ahora es mi servidor

Teléfono Android convertido en servidor casero con Termux
Ese teléfono que tienes en un cajón puede correr tu infraestructura completa.

Hay un teléfono en tu cajón con más potencia que el VPS por el que pagas cada mes. Un desarrollador lo demostró: mató su servidor de Hetzner y lo reemplazó con un CMF Phone 1 de 200 dólares que ya tenía guardado.

No es un truco de ahorro extremo. Es la señal de que el hardware que desechamos es ridículamente capaz.

El problema: pagar por algo que ya tienes

Su infraestructura personal vivía en un VPS pequeño: unas apps web, un navegador remoto, Caddy y el equipo de siempre. Funcionaba. Pero pagar cada mes por una máquina que ya tenía en casa empezó a molestarle.

Peor: los precios de la RAM se fueron a las nubes. Armar una PC nueva con memoria decente era mala idea. Entonces miró el CMF Phone 1 olvidado en un cajón: 8 núcleos ARM, 8 GB de RAM, 128 GB de almacenamiento, Wi-Fi 6 y módem 5G. Con batería incluida, funcionando como UPS.

El primer intento (fallido): Linux de verdad

Lo obvio era flashear Linux. El CMF Phone 1 tiene port de postmarketOS. El problema: Wi-Fi, Bluetooth y aceleración gráfica marcados como rotos.

Terminó con la pantalla en negro y un teléfono soft-brickeado. Recuperarlo fue una odisea con utilidades de flashing que solo corren en Windows. Lección aprendida: Android ya tiene drivers funcionales para todo ese hardware. No hacía falta tirarlos.

La solución: Android como host, Termux como cerebro

El segundo intento mantuvo Android stock y usó Termux como entorno: OpenSSH, runit, Caddy, Cloudflared y paquetes Unix normales. Termux:Boot arranca el supervisor tras cada reinicio. Tailscale le da una IP privada estable.

La cadena de recuperación es lo importante:

Android arranca → Tailscale reconecta → Termux:Boot inicia runit → runit levanta cada servicio → health checks verifican todo. El teléfono puede reiniciarse solo, sin que nadie lo mire.

El detalle técnico: proot vs chroot

Sus apps ya eran imágenes OCI ARM64. PRoot las hacía correr sin root, pero Chrome con carga real se ahogaba: cada syscall cruzaba la capa de traducción.

La solución fue rootear para usar chroot real: el mismo filesystem Debian, montado nativamente sobre el kernel de Android. La mejora no fue sutil. Hoy cada app corre con syscalls nativos.

¿Deberías hacer lo mismo?

Si tu VPS corre apps ligeras y ya tienes un Android decente en un cajón, la respuesta corta es sí. El consumo es mínimo, la batería actúa de UPS y el setup queda declarado en Ansible, no en comandos que olvidarás.

No es un servidor convencional: no hay systemd ni Docker. Pero es un kernel Linux con un userland capaz encima. Suficiente para reemplazar un VPS de verdad.

Los precios de la RAM no van a bajar pronto. Tu próximo servidor puede estar ya en tu casa, cobrando batería.

Comparte esto con alguien que todavía paga un VPS para correr una app que no usa. ¿Te animarías a convertir tu teléfono viejo en servidor, o confías más en la nube?