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Una señal de radio viajó 10.000 millones de años hasta la Tierra: el récord que la ciencia no logra explicar
Hace unos 10.000 millones de años, cuando el universo apenas tenía 3.000 millones de años y la Tierra ni siquiera existía, algo emitió un estallido de radio tan potente que atravesó el cosmos entero. Ese flash llegó a nuestro planeta el 4 de marzo de 2024 — y recién ahora los científicos entienden lo que significa.
Se llama FRB 20240304B y acaba de convertirse en el estallido rápido de radio (FRB) más lejano jamás detectado. Duplica el récord anterior y podría ser la llave para resolver uno de los grandes misterios de la astrofísica moderna.
¿Qué es un FRB y por qué importa?
Los Fast Radio Bursts son destellos de radio que duran milisegundos pero liberan, en ese instante, más energía que el Sol en toda su vida. Se detectan desde 2007 y los científicos todavía no saben con certeza qué los produce. La hipótesis más fuerte apunta a los magnetares: estrellas de neutrones con campos magnéticos absurdamente intensos.
MeerKAT, el James Webb y una galaxia a 10.000 millones de años luz
El hallazgo lo firmó un equipo liderado por Manisha Caleb, del Sydney Institute for Astronomy. Captaron el flash con el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, y después usaron el James Webb para rastrear de dónde venía.
El resultado: una galaxia pequeña, grumosa y con formación estelar activa, situada a redshift 2.148. Es decir, a unos 10.000 millones de años luz. El doble de lejos que el FRB más distante conocido hasta ahora.
La clave: la "materia perdida" del universo
Aquí está el verdadero premio. Cerca del 85% de la materia "normal" del universo no está en estrellas ni planetas: flota dispersa en el espacio intergaláctico, tan tenue que es casi imposible de ver. Los científicos la llaman materia perdida o "niebla cósmica".
Cada FRB atraviesa esa materia al viajar, y llega con una "firma" que revela cuánto material encontró en el camino. Cuanto más lejos el estallido, más larga la huella. Un FRB a 10.000 millones de años luz es, literalmente, una radiografía del universo temprano.
Por qué este récord es difícil de conseguir
Durante años, detectar FRBs lejanos fue casi imposible: su señal llega tan debilitada que solo telescopios gigantes pueden captarla. Solo una pequeña fracción de los ~100 FRB con galaxia anfitriona identificada supera el redshift 1. Este llega a 2.148.
El estudio se publicó en la revista Science y ya generó cobertura en CNN, Gizmodo, Scientific American y Space.com. La conclusión es contundente: con instrumentos como MeerKAT y el James Webb, la materia perdida dejó de ser un misterio teórico.
Lo que viene
Si un solo FRB puede mapear miles de millones de años de historia cósmica, imagina lo que hará el SKA (Square Kilometre Array), el mayor radiotelescopio jamás construido, que empezará a operar a pleno en los próximos años.
Mientras tanto, la pregunta incómoda sigue abierta: nadie sabe con certeza qué produce estos flashes. Magnetares, colisiones estelares o algo que todavía no hemos imaginado. Cada FRB que llega es una oportunidad de reescribir lo que creemos saber.
Y ojo: no, no son extraterrestres. Es algo más raro que eso.
¿Sabías que cerca del 85% de la materia del universo es prácticamente invisible? Comparte esto con alguien que mira el cielo y nunca se pregunta qué hay entre las estrellas. 🌌