Adiós a Normal People: los libros de Sally Rooney desaparecen del Reino Unido

Manifestación multitudinaria con carteles alzados en una calle
Del cartel prohibido a la estantería vacía: el pulso por Palestine Action tiene un frente nuevo.

Normal People, Intermezzo y Conversations with Friends desaparecieron esta semana de las librerías del Reino Unido, y la responsable no es un régimen autoritario: es una ley aprobada en democracia, con 14 años de cárcel de por medio. 🇬🇧

Sally Rooney, la autora irlandesa que redefinió la novela romántica de los 2010, confirmó que su editorial Faber dejó de distribuir sus libros en el Reino Unido, en cualquier formato. Hasta los ingresos de sus ventas británicas quedaron congelados.

El motivo no es que sus novelas hayan dejado de gustar. Es lo que dijo sobre un grupo que el gobierno británico proscribe como terrorista.

Una declaración, 14 años de cárcel

En julio de 2025, Reino Unido declaró a Palestine Action una organización terrorista. Apoyarla o ser miembro pasó a ser delito, con penas de hasta 14 años de prisión.

Rooney vive en Irlanda, donde el grupo no está prohibido, y no se ha callado. Firmó una declaración en el Alto Tribunal en apoyo del recurso contra la proscripción.

Su razonamiento es corto y peligroso para el sector: si cumplir sus contratos de publicación en UK puede constituir un delito grave, a la editorial no le queda recorrido. "Hemos tomado la decisión de que ya no podemos suministrar sus obras en el Reino Unido, en ningún formato", confirmó Faber. 📚

Los números que esto ya tiene

No es un caso aislado de famosos. Según The Guardian, más de 3.700 personas han sido detenidas en el Reino Unido por su supuesto apoyo al grupo, y unas 2.500 han sido acusadas. Ninguna ha sido juzgada todavía.

La mayoría, por un cartel que decía: "Me opongo al genocidio, apoyo a Palestine Action". El Tribunal Supremo británico debe escuchar el caso el próximo mes. Estados Unidos, por su parte, sancionó al grupo en agosto a través del Departamento del Tesoro.

Y hay un detalle que duele a cualquier escritor: Faber aseguró que "vender la obra de un autor y no poder entregarle los ingresos es una situación inconcebible para una editorial". El dinero de un autor puede volverse ilegal de un día para otro.

Por qué esto te afecta aunque no leas novelas

Aquí va lo incómodo: una editorial decidió retirar un mercado entero por las opiniones de su autora estrella. Cuando el dinero de un autor se vuelve delito, la censura no necesita quemar libros: basta con no imprimirlos.

Y el precedente no distingue entre autores con abogados caros e imprentas de barrio. Si Faber, con todo su músculo legal, se rinde, ¿qué le queda a una librería independiente de Latinoamérica que decida apostar por un disidente?

Rooney no pide disculpas: dice estar "totalmente preparada para aceptar las consecuencias". Sus libros siguen a la venta en el resto del mundo... por ahora.

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¿Debería un gobierno poder decidir qué libros se venden en su territorio? Déjalo en los comentarios.