Russell Brand al banquillo: la frase de 1999 que 6 mujeres esperaron 25 años

Sala de cine vacía con butacas rojas
De estrella de Hollywood al banquillo de Southwark Crown Court. Imagen: Unsplash

Russell Brand está sentado en el banquillo de un tribunal de Londres y su mejor defensa es "no lo recuerdo". El cómico de 51 años enfrenta 3 cargos de violación, 3 de agresión sexual y 1 de asalto indecente, con seis acusadoras que dicen no conocerse entre sí. El juicio arrancó este miércoles y promete durar seis semanas. 🎬

Lo que la fiscalía dijo en el primer día

La fiscal Riel Karmy-Jones no se anduvo con rodeos ante el jurado del Southwark Crown Court: describió a Brand como "ruthless" y un "predador sexual", cuyo deseo de contacto sexual era "indiscriminado y voraz".

Las seis mujeres relatan hechos entre 1999 y 2009, una década que cubre exactamente la cumbre de su carrera: del panel del Big Brother en Londres a las fiestas de la MTV en Nueva York y los escenarios del Hammersmith Apollo.

Según la fiscalía, tras los encuentros Brand "parecía indiferente, normal e intranquilo por lo que acababa de ocurrir": a veces se marchaba de inmediato, a veces inventaba una excusa, y a veces seguía como si nada hubiera pasado.

La frase que su excompañero de piso recuerda 25 años después

El primer testigo fue Mark Pinheiro, excompañero de piso de Brand. Su testimonio es el más demoledor del primer día porque no viene de una acusadora, sino de alguien de su propio círculo.

Pinheiro dijo que tras la conferencia del Partido Laborista de 1999, Brand le confesó que las cosas se habían "calentado un poco fuera de control": "Creo que puedo haber ido demasiado lejos".

Sí, leíste bien. En 1999, cuando apenas era un cómico emergente, Brand ya usaba esas palabras exactas. La confesión tardó 25 años en llegar a un tribunal, y la defensa ya intentó sembrar dudas sobre si el testigo "recordaba correctamente". Pinheiro mantuvo su versión sin moverse.

De Big Brother a un podcast en Florida

La trayectoria es de cine: Big Brother's Big Mouth, BBC Radio 2, papeles en Forgetting Sarah Marshall y Get Him to the Greek... y luego el giro. Brand se reinventó como gurú de podcasts "espirituales", se mudó a Florida y en 2023, cuando las acusaciones explotaron, negó todo rotundamente: dijo que nunca hubo actividad no consentida y que los recuerdos de las acusadoras habían sido "reimaginados o inventados" tras un documental difamatorio.

La fiscalía lo desmiente con textos reales: tras ver a una de las acusadoras en un evento, Brand le escribió "quiero empujarte más lejos". Ella respondió: "Creo que me empujaste bastante — me tratas como a un animal". Su respuesta llegó firmada: "Lo siento".

¿Por qué esto te importa aunque no seas fan suyo?

Este juicio es la prueba de que el estatus no compra impunidad para siempre. Seis mujeres que no se conocían coincidieron en el mismo relato, con la misma lógica, sin hablar entre ellas: eso es lo que hace que un caso así llegue al banquillo después de más de una década.

El juicio sigue y quedan seis semanas de testimonios. La esposa de Brand, Laura, lo acompañó a la corte el primer día. La pregunta ya no es si su carrera sobrevivió al escándalo — es si el jurado le cree.

¿Crees que las confesiones privadas (como la de 1999) deberían pesar más en un juicio? Comenta abajo.

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