🎵 Música
Pepsi y Diageo abandonaron el Wireless Festival por Ye — y el festival podría cancelarse
Imagina que eres el organizador de uno de los festivales de música más importantes de Londres. Anuncias a tu headliner, esperas la euforia de los fans, y en lugar de eso recibes un tsunami de odio que hace que dos de tus patrocinadores principales corran en dirección opuesta. Eso es exactamente lo que le pasó al Wireless Festival esta semana.
La cadena de eventos se desató cuando el festival anunció a Ye —antes conocido como Kanye West— como headliner de las tres noches. La reacción fue inmediata, brutal y sin piedad. Primero Pepsi retiró su patrocinio. Horas después, Diageo, dueña de marcas como Johnnie Walker, Smirnoff y Guinness, hizo lo mismo. Dos gigantes corporativos abandonando un festival en tiempo récord.
¿Por qué tanta furia con Ye?
El boicot no es nuevo. Desde que Ye lanzó una serie de declaraciones antisemitas en 2022 y mostró camisetas con eslogan de supremacistos blancos, Adidas, Gap, Balenciaga y docenas de marcas cortaron relaciones con él. Algunas volvieron poco después, pero el daño reputacional quedó. Ahora, con 2026 ya avanzado, la industria musical parece haber dibujado una línea roja: Ye puede lanzar música, pero las marcas no quieren su nombre al lado del suyo.
Según Billboard y The Hollywood Reporter, el Wireless Festival había cerrado el deal con Ye pensando en las ventas de entradas. Ye sigue vendiendo: su última gira recaudó cientos de millones. Pero el cálculo corporativo falló estrepitosamente. Pepsi no podía arriesgarse a un boycott deconsumidores en UK, y Diageo —que depende de su imagen familiar y mainstream— tomó la misma decisión.
La reacción de las redes sociales fue devastadora
En X (antes Twitter), #WirelessFestival y #BoycottYe trending en UK durante horas. Fans del festival expresaron furia de todo tipo: desde "¿cómo pueden normalizar a alguien que promovió odio?" hasta "esto mata la credibilidad del festival para siempre".
El organizador del festival intentó defender la decisión diciendo que "la música está por encima de la polémica", pero la frase solo avivó el fuego. Cuando BBC preguntó al jefe del Wireless sobre la situación, su defensa sonó más a excusa que a principios. La audiencia no estaba comprando la narrativa.
¿Qué pierden realmente Pepsi y Diageo?
Pensemos en los números. El Wireless Festival atrae aproximadamente 50,000 asistentes por día durante un fin de semana largo. Pepsi pagaba un patrocinio que las fuentes estiman entre £2-5 millones para tener presencia de marca en todo el evento: escenario principal, barra de bebidas, activaciones de marketing.
Diageo, por su parte, tenía un acuerdo similar para promocionar sus marcas de alcohol. Perder esos patrocinios equivale a millones de libras en ingresos perdidos para el festival, justo cuando los costos de producción no paran de subir. Según PRWeek, al menos 4 patrocinadores han reconsiderado su posición desde que empezó la tormenta.
¿Se cancela el festival?
Aún no hay confirmación oficial de cancelación, pero las señales son claras: un festival sin patrocinadores principales es un festival en crisis financiera. Wireless podría intentar encontrar reemplazos, pero en 48 horas no se negocia un patrocinio de millones con nadie.
Lo más probable es que el festival siga adelante pero con un headliner de reemplazo y un presupuesto recortado. Artistas como Central Cee, Skepta o Stormzy podrían llenar el hueco, pero la conversación ya no es sobre música: es sobre ética corporativa, cancelación y los límites del "separar al artista de la obra".
Lo que esto significa para la industria
Este caso envía un mensaje clarísimo a la industria musical: contratar a Ye en 2026 es un riesgo reputacional que ninguna marca grande está dispuesta a tomar. No importa cuánta música venda o cuántos streams genere. El costo de asociarse con su nombre supera cualquier beneficio comercial.
Y aquí viene la pregunta incómoda para Latinoamérica: ¿cuántos festivales en México, Colombia o Argentina se atreverían a contratar a Ye sabiendo que Pepsi y Diageo son patrocinadores clave? El efecto dominó es real. Si las marcas globales huyen, los festivales regionales que dependen de esos mismos patrocinadores están en la misma encrucijada.
Ye puede seguir haciendo música. Puede tener fans leales. Pero el negocio del entretenimiento tiene reglas nuevas, y una de ellas dice claro: las marcas no perdonan.
¿Crees que un artista debería perder oportunidades laborales por sus declaraciones personales, o la música debería estar por encima de todo? Déjanos tu opinión en los comentarios.