Nueva York prohíbe los mega data centers por un año — la factura de energía se volvió insostenible

Data center con luces azules y servidores
Los data centers consumen cada vez más electricidad. Nueva York dijo basta. Foto: Unsplash

El 14 de julio de 2026 pasará a la historia como el día en que Estados Unidos le puso un freno de mano a la industria de los centros de datos. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó una orden ejecutiva que impone una moratoria de un año a la construcción de nuevos mega data centers en todo el estado. Es la primera vez que un estado norteamericano toma una medida así.

La orden aplica a cualquier centro de datos que consuma 50 megavatios (MW) o más de energía. Durante 12 meses, no se podrán aprobar permisos ni iniciar construcciones para estas instalaciones. ¿La razón? El consumo energético de los data centers se disparó con la llegada de la inteligencia artificial, y Nueva York no puede mantener el ritmo.

Según cifras reportadas por múltiples fuentes — Reuters, The New York Times, The Wall Street Journal, NBC News y WIRED — el estado ha visto un aumento exponencial en solicitudes de energía para data centers en los últimos dos años. La red eléctrica está al límite, y los objetivos climáticos del estado exigen una reducción drástica de emisiones para 2030.

¿Por qué 50 MW? El umbral que cambia todo

50 megavatios no es una cifra casual. Para que te hagas una idea: un data center tradicional de empresa consume entre 1 y 5 MW. Un data center de hiperescala — como los que usan Google, Microsoft, Amazon o Meta para entrenar modelos de IA — consume entre 50 y 200+ MW. Algunos proyectos recientes han solicitado hasta 500 MW.

Eso equivale al consumo eléctrico de una ciudad entera de 50,000 habitantes. O al de unas 40,000 viviendas promedio en EE.UU. Las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sin pausa. Sin descanso.

El crecimiento de la IA generativa ha sido el detonante. Entrenar un modelo como GPT-5 o Grok 4.5 consume energía equivalente a la de un pequeño país durante semanas. Pero no solo es el entrenamiento: la inferencia — cuando usas ChatGPT o Claude para responder una pregunta — también consume órdenes de magnitud más que una búsqueda tradicional de Google.

El conflicto: empleos verdes vs. empleos tech

La orden de Hochul no cayó bien en la industria tecnológica. Google, Microsoft, Amazon y Meta tienen inversiones multimillonarias en data centers en el norte del estado, donde la energía hidroeléctrica barata de las cataratas del Niágara y el clima frío del Lago Ontario hacen que operar servidores sea más barato y eficiente.

La Asociación de la Industria de Data Centers advirtió que la moratoria "frena la innovación, destruye empleos y envía una señal terrible a las empresas que quieren invertir en Nueva York". Calculan que cada data center de hiperescala genera entre 1,000 y 3,000 empleos directos e indirectos.

Pero los grupos ambientalistas celebraron la decisión. "Los data centers de IA están devorando nuestra red eléctrica y poniendo en peligro nuestros objetivos climáticos", declaró un portavoz de Food & Water Watch. "Nueva York necesitaba un respiro para evaluar el impacto real de estas instalaciones."

Y no es solo el consumo energético: los data centers también requieren enormes cantidades de agua para refrigeración, generan contaminación acústica en zonas rurales, y su construcción implica la destrucción de terrenos naturales. Varias comunidades del norte del estado se habían quejado de que los data centers ocupaban terrenos que podrían usarse para vivienda o agricultura.

Irlanda ya marcó el camino

Nueva York no es el primer lugar que enfrenta este dilema. Irlanda, que se convirtió en un paraíso fiscal para las tecnológicas, hoy enfrenta una crisis energética por los data centers. Ya cubrimos en Nox Tech que los centros de datos consumen el 23% de la electricidad del país, y la red irlandesa está al borde del colapso.

La diferencia es que Irlanda lo hizo a través del mercado — EirGrid simplemente dejó de conectar nuevos data centers porque no había suficiente electricidad. Nueva York lo hace por orden ejecutiva, y es el primer estado de EE.UU. en tomar una medida tan drástica.

¿Qué significa esto para la IA?

Aquí viene la parte que debería preocupar a todo el mundo, no solo a los neoyorquinos. Si Nueva York — uno de los mercados más grandes del mundo, con acceso a energía hidroeléctrica barata y un clima frío ideal para servidores — dice que no puede sostener más data centers, ¿qué van a hacer el resto de los estados?

California tiene una crisis energética aún peor. Texas (ERCOT) ya ha tenido apagones por exceso de demanda. Virginia, el epicentro de los data centers de EE.UU. — por donde pasa el 70% del tráfico mundial de internet — ha visto cómo su red eléctrica se satura. Esta moratoria de Nueva York podría ser la primera ficha de un dominó que termine frenando la expansión de la IA a nivel nacional.

Las tecnológicas lo saben. Por eso están invirtiendo cientos de miles de millones en energía nuclear, geotérmica y solar para alimentar sus data centers. Google firmó un acuerdo con una startup de fusión nuclear. Microsoft está comprando energía renovable como si no hubiera un mañana. Pero todo eso lleva años. La moratoria de Nueva York es para ya.

La hipocresía de las tecnológicas

Hay algo que no se está diciendo lo suficiente: las grandes tecnológicas prometen neutralidad de carbono para 2030 mientras construyen los centros de datos más grandes de la historia. Esos dos objetivos son directamente contradictorios. No se puede escalar la IA al nivel que quieren Sam Altman, Satya Nadella y Mark Zuckerberg sin consumir más electricidad que países enteros.

Nueva York les dijo: "paren un año, respiren, y luego hablamos". Y tal vez eso sea exactamente lo que necesitamos. Un respiro para preguntarnos: ¿vale la pena una inteligencia artificial un poco más rápida si el costo es hacer colapsar nuestra red eléctrica?

¿Qué sigue?

La moratoria es por un año, pero Hochul dejó claro que durante ese año su administración elaborará un plan de regulación permanente para data centers: límites de consumo energético por instalación, requisitos de energía renovable obligatorios, estándares de eficiencia, y posiblemente un impuesto al carbono para centros de datos.

Otros estados están mirando. California, Oregón, Washington, Colorado y Virginia ya han solicitado los detalles legales de la orden. Si el modelo neoyorquino funciona, podríamos ver una ola de regulaciones similares en todo el país.

La era de los data centers sin control se terminó. Bienvenidos a la era de la regulación energética de la IA.


Comparte esto con alguien que todavía cree que la IA no consume recursos reales. La nube no es etérea: tiene un enchufe, y ese enchufe está en Nueva York.

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