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Mineserver: el Kickstarter de Minecraft que mintió 5 años seguidos y nunca envió nada
Un servidor de Minecraft del tamaño de una caja de zapatos. Parecía el regalo perfecto para cualquier fan del juego. En vez de eso, se convirtió en la mentira más larga y ridícula de la historia del crowdfunding, con un final que involucra ceguera, incendios forestales y aviones de combate comprados con Photoshop.
El pitch que enamoró a 388 backers
El 29 de septiembre de 2015, el veterano columnista Robert X. Cringely —el seudónimo de Mark Stephens, autor de Accidental Empires y estrella de la serie de la PBS Triumph of the Nerds— lanzó Mineserver en Kickstarter: una mini computadora ARM, un poco más potente que una Raspberry Pi, con software de servidor de Minecraft listo para conectar y jugar.
La idea tenía encanto: Cringely contó que sus tres hijos, fanáticos de Minecraft, le ayudarían con el proyecto. La campaña recaudó $35,452 de 388 backers, más del doble de su meta. Para diciembre de 2015 ya prometía: "Todos estos Mineservers se envían esta semana".
Ninguno se envió. Nunca.
Una promesa de envío por mes durante 14 meses
Lo que siguió fue una obra maestra de excusas. Enero de 2016: "Lamentamos lo tardado, seremos más transparentes en el futuro". Marzo: queda "un solo bug final". Julio: "En cuanto llegue la actualización, enviamos en horas —ya hay más de 300 unidades terminadas". Octubre: falta "una prueba más de red".
El 10 de noviembre de 2016 prometió enviar "la semana después de Acción de Gracias". No envió nada, ni actualizó Kickstarter jamás. Su blog tampoco volvió a tocar el tema durante seis meses.
Dato duro: Cringely admitiría años después que el proyecto le había costado $90,000, de los cuales solo recibió ~$30,000 de Kickstarter tras comisiones. El proyecto no murió por un bug de software: murió sin dinero.
La escalada: ceguera, incendio y un Photoshop
Aquí la historia deja de ser un simple Kickstarter fracasado y se vuelve impresionante. Cada vez que lo presionaban, Cringely inventaba un obstáculo mayor:
- 2017: anunció que se quedó sin dinero, que había encontrado inversores "justo a tiempo" y que los proveedores le daban descuentos del 90% (práctica inexistente en electrónica).
- Octubre 2017: dijo que estaba ciego por cataratas y que, durante el incendio Tubbs en Santa Rosa, su familia solo pudo llevarse un carro —los Mineservers montados se quemaron. Detalle sospechoso: según el propio relato, hubo tiempo para cargar ropa, pero no las piezas electrónicas que costaron $90,000. Después afirmó que perdió su MacBook viejo en el fuego... y unos posts después se le escapó que seguía escribiendo en ese mismo MacBook de 2010.
- Mayo 2018: "Todos los supporters tendrán su Mineserver antes de fin de año". Otra vez, nada.
- Enero 2019: culpo a los "aldeanos con horcas" —los backers que exigían respuestas— de matarle cada trato con inversores, y les pidió a ellos que le buscaran uno.
El final: una flota entera de aviones que nunca existió
En enero de 2020, Cringely presentó su solución final: Eldorado Space, una startup que lanzaría satélites montando cohetes bajo jets supersónicos F-104. Y aseguró que había comprado "a todos los aviones de este tipo en el planeta", con una foto como prueba.
La foto era un Photoshop de un F-104 de Starfighters Aerospace. El dueño de la empresa confirmó al autor Jeremy Reimer que solo hubo una reunión preliminar de partnership: ni un dólar cambió de manos, ni se firmó nada.
La lección que ningún gamer debería olvidar
En octubre de 2026 la historia volvió a explotar en Hacker News con más de 111 puntos y 48 comentarios: "The cost of lies: A Mineserver story" es el caso de estudio perfecto de cómo las mentiras pequeñas se alimentan entre sí.
El truco psicológico es brutal: si 100 personas te creen con una mentira trivial, empiezas a creer que puedes decir cualquier cosa. Hasta que la realidad pide la cuenta.
¿Y los 388 backers? Nunca recibieron su servidor ni su reembolso. Kickstarter cerró el proyecto sin consecuencias, porque el fraude de Cringely fue de los lentos: nunca pidió más dinero, solo promesas.
Consejo práctico: en 2026, desconfía de cualquier campaña de hardware que muestre fotos de "producción lista" sin un solo envío real. Y si el creador empieza a culparte a ti por sus problemas, ya perdiste tu dinero.
Comparte esto con alguien que todavía cree que crowdfunding es lo mismo que comprar en una tienda.
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