Microsoft lo confesó: la IA roba el trabajo de todos

Documentos judiciales del juicio de The New York Times contra Microsoft y OpenAI
Documentos internos desclasificados en el juicio del NYT destapan lo que Microsoft y OpenAI pensaban realmente del scraping de noticias.

Un ejecutivo de Microsoft lo escribió en un documento interno, y ahora un tribunal lo desclasificó para que el mundo entero lo lea: entrenar la IA con noticias es «el mayor robo de trabajo de la historia humana». Sí, leíste bien. El que construye los modelos se llamó a sí mismo ladrón.

No es una exageración de un activista ni un meme. Son las palabras de Brent Hecht, director de Ciencia Aplicada de Microsoft, sobre el scraping masivo de contenido noticioso para alimentar a ChatGPT y Copilot. Sus documentos quedaron expuestos en la demanda de The New York Times contra Microsoft y OpenAI, cuando el juez desclasificó una moción de juicio sumario de los demandantes.

El mensaje interno que nadie debía ver

En esos correos internos, Hecht describió el scraping de noticias como «un robo asombroso de proporciones sin precedentes». Y fue más lejos: sugirió que el plan para extraer contenido a lo bestia hacía «una burla completa de la idea del uso justo».

O sea: Microsoft sabía que no era legal. Y lo escribió por escrito, en documentos que después intentó mantener confidenciales por todos los medios.

En OpenAI pasaba parecido. Nick Turley, jefe de ChatGPT, escribió en un mensaje interno que los medios enfrentaban una «amenaza existencial» por los productos comerciales entrenados con sus artículos. Otro documento de Microsoft describía un «bucle de condena» (doom loop) que destruiría a los modelos y a la web al mismo tiempo.

Los números que lo confirman

Los datos internos de las dos empresas lo respaldan. Microsoft registró caídas de 83% a 93% en el tráfico clic-per-through de algunos medios demandantes, y de 51% a 94% en otros. ChatGPT les estaba robando los clics, y ellos lo sabían.

El propio Satya Nadella, CEO de Microsoft, testificó bajo juramento que las empresas de IA no deberían saltarse los paywalls de los sitios de noticias violando sus términos de uso. Pero en OpenAI, un empleado celebró haber encontrado justamente eso: un «truco» para evadir el muro de pago del NYT. Y el presidente Greg Brockman respondió con un lacónico y demoledor «ah, genial».

¿Más pruebas? OpenAI obtuvo un dataset del NYT con 1.8 millones de artículos de un tercero que tenía prohibido usarlos con fines comerciales. Los propios empleados sabían que «no sería apropiado» entrenar modelos con esos datos. Lo hicieron igual.

La excusa de Microsoft: «era solo un empleado»

La respuesta de la empresa fue predecible: los documentos de Hecht «reflejan la perspectiva individual de un empleado» y no representan la opinión de Microsoft. Clásico. Pero el abogado de The New York Daily News y otros siete periódicos lo resumió mejor: «el gato está fuera de la bolsa». Ahora el mundo puede ver lo que estas empresas pensaban todo el tiempo sobre la justicia de su propio comportamiento.

Este caso no es solo el destino de Microsoft y OpenAI. Es el destino de todo el modelo de negocio de la IA generativa, que se construyó gratis sobre el trabajo de millones de personas sin preguntar y sin pagar. Si los tribunales dicen que esto no es uso justo, cada empresa de IA tendrá que sentarse a negociar licencias. Si lo permiten, la era del contenido barato y gratuito está lejos de terminar.

La verdad incómoda

Lo más incómodo de todo: nadie le preguntó a los periodistas si querían que su trabajo alimentara a los robots que los iban a reemplazar. No hubo consentimiento, no hubo compensación, no hubo negociación. Hubo scraping masivo y silencio dentro de las empresas.

Y cuando un ejecutivo de Microsoft lo confesó por escrito, la reacción de la industria fue presionar para que el documento nunca saliera a la luz.

Si crees que la IA debería pagar por el contenido que usa, comparte esto. Cada vez es más difícil fingir que no sabíamos lo que pasaba.