🧠 Salud
VIH: la inyección de $28.000 deja fuera a 26 países
La mejor herramienta para prevenir el VIH en décadas existe... pero no para todos. Una sola inyección cada seis meses puede prevenir el virus por completo. El problema es el precio y a quién le permiten tenerla a precio asequible.
Ese medicamento es lenacapavir. En ensayos clínicos con miles de mujeres jóvenes en Sudáfrica y Uganda, nadie que recibió la inyección contrajo VIH. Es, como lo han descrito especialistas de Médicos Sin Fronteras, lo más cercano que hemos tenido a una vacuna contra el VIH.
En Estados Unidos, lenacapavir cuesta alrededor de $28.000 por persona al año. Las versiones genéricas podrían bajar ese precio a unos $40 al año. Esa diferencia es abismal.
Gilead firmó acuerdos para que fabricantes genéricos produzcan lenacapavir a precio bajo. Pero hay una trampa: 26 países de ingresos medios fueron excluidos de ese acuerdo, entre ellos Brasil, México, Argentina y Perú. Según Médicos Sin Fronteras, esos países representan cerca del 23% de las nuevas infecciones de VIH en el mundo.
Aunque Gilead creó un camino separado para 14 países de América Latina y el Caribe, eso sigue dejando el suministro en manos de una sola empresa, en lugar de permitir que los genéricos baratos entren a competir. Cuando un país ayuda a generar la evidencia para un medicamento, no debería quedar fuera del acceso a sus versiones asequibles.
Peor aún, Médicos Sin Fronteras lleva más de un año intentando comprar el fármaco directamente a Gilead para sus programas humanitarios, y hasta ahora no ha recibido autorización para hacerlo.
Esta es una batalla antigua: en 2007, Brasil usó una licencia obligatoria para conseguir genéricos del antirretroviral efavirenz cuando las negociaciones con Merck fracasaron. Ahora hay quienes piden que los países latinoamericanos consideren usar esas mismas herramientas legales para romper la barrera de patentes si no hay otra vía.
Una inyección que puede frenar el VIH no puede depender del pasaporte de quien la necesita. Comparte esto si crees que la innovación médica debe llegar a quien la necesita, no solo a quien puede pagarla.