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Prohibieron el póster de 'La Momia' en Londres: la razón es escalofriante
Un póster de cine acaba de ser prohibido en Londres por mostrar algo que nadie quiere ver en el metro a las 8 de la mañana: el rostro de una niña muerta.
La película es 'La Momia' de Lee Cronin, el reboot de terror de Blumhouse para Universal. Y el escándalo no es solo de marketing: es un choque frontal entre el cine de terror moderno y lo que una sociedad considera "demasiado lejos".
Qué pasó exactamente
La autoridad de publicidad del Reino Unido (ASA) prohibió el póster en el metro de Londres y en espacios públicos tras recibir más de 30 quejas de ciudadanos.
El anuncio muestra a una niña con el rostro descompuesto, una imagen que el regulador describió como "impresión realista de un niño muerto". Demasiado realista para los pasajeros.
Transport for London (TfL) confirmó las quejas y retiró la campaña. El veredicto fue tajante: el póster infringe el código publicitario del Reino Unido por su contenido "angustiante".
El detalle que lo cambia todo
Lo curioso: la imagen ni siquiera muestra sangre. Es una niña con la cara consumida, como si estuviera momificada en vida. Y ahí está el problema — no es monstruosa, es trágica.
Los padres fueron los más ruidosos. Un usuario escribió que la imagen "aterrorizó a mi hija de 3 años" en una parada de autobús. Otros la compararon con fotos de zonas de guerra.
Y aquí viene la ironía: esa es exactamente la reacción que Blumhouse quería. El terror vende incomodidad. La polémica es el tráiler gratis.
La Momia y su maldición de marketing
Esta franquicia no tiene suerte con los lanzamientos. El intento de 2017 con Tom Cruise costó $410 millones y fue un desastre total. Ahora Blumhouse intenta lo contrario: presupuesto chico, terror puro y nombre polémico.
Lee Cronin, el director de Evil Dead Rise, prometió una película que es "una parte Poltergeist y una parte Seven". Con un póster prohibido, ya ganó la batalla de la atención.
Los números lo confirman: la película abrió con buenas cifras en preventa y el debate en redes multiplicó el interés justo antes del estreno mundial.
¿Censura o campaña perfecta?
Mi opinión: prohibir un póster no arregla nada. Los niños de 3 años no van a ver una película R de terror, pero sí ven el póster en la calle. El regulador no está censurando arte — está protegiendo a gente que no pidió ver eso.
Pero seamos honestos: Blumhouse no está llorando. Cada artículo sobre la prohibición es publicidad que no pagaron. En 2026, la controversia es el mejor presupuesto de marketing que existe.
La pregunta real no es si el póster es terrorífico. Es si el shock vale más que el respeto por los que no eligieron verlo.
¿Tú qué crees — el póster cruzó la línea o la censura es exagerada? Dímelo en los comentarios.
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