Adiós a Kalshi: Nueva York exige $36 mil millones para matar los mercados de predicción

Gráfico de mercado financiero con tendencia a la baja
Nueva York quiere cobrarle $36 mil millones a Kalshi por operar mercados de predicción sin licencia estatal.

Nueva York le acaba de declarar la guerra a Kalshi y la cifra es tan absurda que parece un chiste: $36 mil millones. No, no es una multa de tránsito. Es lo que la gobernadora Kathy Hochul y la fiscal general Letitia James quieren cobrarle a la plataforma de mercados de predicción por atreverse a operar sin su permiso.

Y aquí está lo más loco: Kalshi es un exchange regulado federalmente. Pero a Nueva York le importa poco. Dice que es una "operación ilegal de apuestas" y quiere cerrarla para siempre.

¿Qué demonios es Kalshi?

Kalshi es una plataforma donde apuestas sobre eventos reales: quién gana las elecciones, si la Fed sube tasas, cuánto va a llover en marzo o quién gana el Mundial.

No es un casino clandestino. Está registrada como mercado de contratos ante la CFTC, el regulador federal de futuros y commodities. O sea: legal a nivel federal, según la propia ley de EE.UU.

Durante el Mundial 2026, Kalshi sumó 3 millones de usuarios nuevos y los mercados de predicción capturaron el 27% de todas las apuestas deportivas del torneo, según Fortune. Hablamos de apuestas por miles de millones de dólares.

La demanda que haría llorar a Tony Soprano

El viernes, Hochul y James anunciaron la demanda. La fiscal pide que la corte estatal prohíba a Kalshi operar en Nueva York hasta que obtenga licencias de la Gaming Commission estatal.

Y ahí viene lo bueno: James quiere que Kalshi entregue la identidad de cada usuario de Nueva York, con el detalle de cada apuesta, cuánto perdieron y cuánto ganó la plataforma.

Además pide una multa de $100,000 por cada oferta de apuesta deportiva que Kalshi haya hecho en el estado. Multiplicado por años de operación, da los famosos $36 mil millones. De la nada.

La bronca de fondo: la constitución de Nueva York

La constitución de Nueva York prohíbe el juego, salvo excepciones muy puntuales: lotería estatal, carreras de caballos, casinos, bingo y loterías de nonprofits.

Kalshi argumenta que no es una casa de apuestas sino un mercado de contratos regulado por la CFTC. El estado responde: si se ve como apuesta y huele como apuesta, es una apuesta ilegal.

Esto no es nuevo. Desde 2025 los legisladores neoyorquinos vienen intentando matar los mercados de predicción. En octubre, la Gaming Commission envió a Kalshi un cese y desista. En abril, James demandó a Coinbase y a Gemini Titan por lo mismo.

Guerra federal vs. estatal

Lo más jugoso de esta historia es que Nueva York no pelea solo contra Kalshi: pelea contra el gobierno federal.

La CFTC dice tener jurisdicción exclusiva sobre estos mercados. Su presidente, Mike Selig, acusó a Nueva York de buscar un "cierre sin precedentes de los mercados de predicción en todo el país".

La CFTC ya demandó a Nueva York en abril y el jueves pidió una orden de restricción temporal de emergencia para frenar al estado. Dos cortes federales ya le dieron la razón al regulador: la Corte del 3er Circuito frenó a Nueva Jersey y un tribunal de Minnesota falló a favor de Kalshi esta misma semana.

O sea: Nueva York va perdiendo 2-0 en cancha federal, pero sigue atacando.

¿Por qué esto te importa en LATAM?

Primero, porque Polymarket y otras plataformas similares están exactamente en la misma línea de fuego. Si Nueva York gana, otros estados copiarán la estrategia y la presión sobre la CFTC se vuelve insostenible.

Segundo, porque en América Latina las apuestas deportivas explotaron: Brasil, Colombia, México y Argentina regulan (o intentan regular) plataformas como Betano, Bet365 y las locales. La pregunta de fondo es la misma: ¿un mercado de predicción es apuesta o es fintech?

Tercero, porque si estás en Kalshi o Polymarket apostando al Mundial, al Super Bowl o a las elecciones de tu país, tu información y tu dinero quedan en medio de esta pelea legal. Y nadie te avisó.

La verdad incómoda

Aquí no hay buenos y malos. Kalshi se benefició de un vacío legal gigante durante años. Y Nueva York, que legaliza casinos y loterías mientras persigue plataformas digitales, parece más interesada en cobrar que en proteger consumidores.

Lo único seguro: los mercados de predicción llegaron para quedarse. La pregunta es si sobreviven como industria regulada o como apuestas perseguidas estado por estado.

Mientras tanto, si tienes dinero en Kalshi, revisa bien tus notificaciones.

¿Crees que Nueva York tiene razón o es solo un estado tratando de cobrar su tajada? Déjalo en los comentarios.

Comparte esto con alguien que esté apostando en Polymarket sin saber el lío legal en el que está metido.