Julieta Venegas lanzó un himno para las niñas del Mundial 2026 y terminó vetando su propio video

Julieta Venegas durante una presentación en vivo
Julieta Venegas. Su canción para el Mundial 2026 desató una tormenta en redes sociales. Foto: Wikimedia Commons

Hay canciones que envejecen mal. Y hay canciones que nacen ya viejas. "La niña futbolista", el tema que Julieta Venegas estrenó rumbo al Mundial 2026, pertenece a la segunda categoría. En menos de una semana pasó de ser un himno de empoderamiento a convertirse en el mayor dolor de cabeza de su carrera.

El resultado fue tan brutal que la cantante terminó desactivando los comentarios en su canal de YouTube — no solo en el video nuevo, sino en prácticamente todo su catálogo. Cuando los usuarios van a inundar tus clásicos para reclamarte por una canción nueva, el mensaje llegó.

El problema no es la letra, es el contexto

Sobre el papel, la idea era noble: una canción dedicada a las niñas que juegan fútbol, en un país donde el deporte femenil sigue peleando por cancha, presupuesto y transmisiones. Venegas lo dijo sin rodeos: "Las mujeres de hoy todo pueden ser, pueden meter un gol, pueden meter 100".

Pero ahí está el detalle que muchos señalaron: la canción sonaba a slogan institucional más que a canción. Varios medios y usuarios apuntaron que el tema fue presentado en un acto del gobierno mexicano, lo que abrió la puerta a la sospecha de siempre: ¿arte o propaganda?

Y cuando una canción se percibe como encargo oficial, el público deja de juzgarla como música y empieza a juzgarla como política.

Los 14 millones que nunca existieron

El rumor explotó rápido: se dijo que Venegas habría cobrado 14 millones de pesos por la canción. Ella salió a desmentirlo de frente: "Yo no cobré nada, lo hice de corazón". Aclaró incluso que el tema nunca fue el himno oficial del Mundial ni tenía que ver con la FIFA.

La presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que meterse en la conversación para frenar la ola. Su postura fue simple: la canción está "dedicada a las niñas que juegan futbol" y nunca pretendió ser el tema oficial del torneo.

Que una presidenta tenga que salir a explicar una canción pop dice mucho de cómo escaló esto. Tanto, que hasta El Temach —el polémico streamer mexicano— le entró al pleito criticando tanto a Sheinbaum como a Venegas: "¿Cuál es la necesidad de esto?".

La lectura incómoda: misoginia disfrazada de crítica

Aquí es donde el caso se vuelve interesante de verdad. Una especialista consultada por Infobae lo dijo claro: las críticas a "La niña futbolista" exponen la persistencia de la misoginia en el deporte. Es decir, no es solo que la canción sea floja — es que se la juzga con una vara distinta por venir de una mujer y hablar de niñas.

Y eso incomoda, porque las dos cosas pueden ser ciertas a la vez: la canción puede ser mala y la reacción puede ser desproporcionada. Ese es el matiz que Twitter no acepta.

El propio Mundial 2026 —con México como anfitrión— ya venía cargado de polémicas musicales. El blog de Nox Tech ya cubrió cómo las canciones oficiales de la FIFA suelen ser un fracaso. "La niña futbolista" no es oficial, pero heredó el mismo problema: un himno pensado para unificar terminó dividiendo.

¿Qué aprendemos de todo esto?

Tres cosas. Primero, que en 2026 ninguna marca ni institución puede controlar el mensaje: si el público decide que algo suena a propaganda, no hay comunicado que lo salve.

Segundo, que las redes sociales ya no tienen escala humana. Un video de YouTube pasa de 10.000 comentarios de apoyo a 100.000 de burla en cuestión de horas, y no hay estrategia de PR que aguante ese ritmo.

Tercero —y esto aplica a cualquier creador en LATAM— no le regales tu obra a un gobierno sin blindarte primero. Aunque lo hagas gratis y de corazón, te van a acusar de lo contrario. Y una vez que la conversación se contamina, la canción se pierde. La música deja de importar; solo queda el titular.

Venegas, mientras tanto, sigue girando. Llenó el Auditorio Nacional y reivindicó su espíritu norteño ante miles de personas. Al final, la mejor respuesta no fue un comunicado: fue el escenario.

La pregunta

¿Crees que la reacción fue demasiado dura con Venegas, o que el problema real es que se prestó para un acto de gobierno? Comparte esto con alguien que siga debatiendo de "La niña futbolista" — porque a este paso, vamos a seguir hablando de esta canción mucho después del pitazo final del Mundial.