Un juez federal declara a Flock 'vigilancia masiva indiscriminada'

Cámara de vigilancia urbana
Las cámaras de lectura automática de matrículas están bajo fuego por su alcance masivo.

Un juez federal acaba de darle un golpe directo al mayor sistema de vigilancia con lectura de matrículas de EE.UU.

Este miércoles, la jueza Sara Hill del Distrito Norte de Oklahoma sentenció que un agente del sheriff violó la Cuarta Enmienda al usar las cámaras de Flock Safety para buscar la matrícula de una mujer sin orden judicial.

El motivo: no había ninguna razón concreta para buscarla. El único dato era que su auto tenía matrícula de California. A partir de ahí, el agente usó su historial de movimientos registrado por la red de cámaras de Flock para justificar el registro de su vehículo, donde supuestamente encontró 91 libras de metanfetamina.

La jueza no dejó pasar ese razonamiento. Todo lo obtenido tras esa búsqueda sin orden debe ser suprimido: es fruto de un árbol envenenado.

Y fue más allá. En su fallo, Hill describió el sistema de Flock como un tipo de "vigilancia masiva indiscriminada". A diferencia de un rastreo dirigido a una persona concreta —como el caso Carpenter vs. EE.UU. sobre datos de celular— Flock no apunta a nadie en específico.

Lo que hace es catalogar pasivamente y sin distinción todos los vehículos que pasan frente a cualquier cámara conectada a su red, a todas horas. Esa información queda almacenada y cualquier agente puede consultarla a voluntad, por cualquier motivo o por ninguno.

Ese alcance, según la jueza, es lo que lo hace "constitucionalmente problemático". No es vigilancia por sospecha, es vigilancia por defecto.

El fallo no crea precedente vinculante, pero sí marca un antes y un después. Es una de las primeras veces que un tribunal federal califica explícitamente las búsquedas en bases de datos de ALPR (Automatic License Plate Recognition) como problemáticas desde la Cuarta Enmienda.

La crítica va mucho más allá de ese caso. Gobiernos estatales y locales se están dando de baja: Florida, Texas y varios condados han anunciado que dejarán de usarlo. En San Francisco y otros municipios crece la presión para limitarlo. Incluso Bernie Sanders presentó el "Block Flock Act" para prohibir su uso por agencias federales.

La empresa lo sabe. Flock Safety ha pedido un "compromiso" entre seguridad y privacidad y ha ofrecido disculpas públicas a mujeres que fueron acosadas por agentes que abusaron de sus búsquedas. Mientras tanto, ante la oleada de cancelaciones, ha ofrecido bajas voluntarias a parte de su plantilla.

El punto clave es sencillo: no es lo mismo saber dónde estuvo una persona bajo investigación, que tener un mapa permanente de adónde ha ido todo el mundo, siempre, listo para consultarse cuando convenga.

Ese giro de vigilancia dirigida a vigilancia indiscriminada es exactamente lo que la jueza Hill señaló. Y por primera vez, un tribunal federal lo ha dicho en voz alta.

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