🗳️ Política
Israel creó un think tank falso para que ChatGPT mienta por ellos
¿Confías en lo que te dice ChatGPT sobre Israel y Palestina? Piensa otra vez: el gobierno israelí pagó por un think tank falso diseñado específicamente para que los chatbots de IA repitan su narrativa. Y los chatbots ya lo están haciendo. 🗳️
El Hanover Institute no existe, y esa es la noticia
El Hanover Institute for Public Policy parece un think tank más de Washington: página con colores patrióticos, informes con notas al pie, tablas de contenido y un tono "neutral" perfecto. Publica decenas de reportes sobre Israel y Palestina con preguntas inocentes como "¿Qué causó el desplazamiento de los palestinos en 1948?"
Pero ninguno de sus reportes tiene autor. Y en la parte inferior de su web hay una letra pequeña que lo cambia todo: la organización fue creada por encargo de la agencia de publicidad del gobierno israelí, a través de Piro Inc, una firma cofundada por el productor de Hollywood Daniel Rosenberg (sí, el de "Inside Man" de Spike Lee).
"AI Story Optimization": así se envenena un chatbot
La propia web de Piro describe su servicio como "AI Story Optimization": contenido "ingenierizado para cómo los LLMs evalúan credibilidad". En cristiano: escribir artículos con estadísticas, citas y formato académico para que ChatGPT, Claude o Gemini los citen como fuente confiable. A esto la industria ya le llama "LLM poisoning", y no es un juego.
El volumen es brutal: más de 100 artículos en poco más de una semana, desde el 6 de agosto. Según NewsGuard, es "una imitación perfecta de un think tank estadounidense creíble, hasta el nombre genérico, el diseño del sitio y la paleta rojo-blanco-azul".
La ironía perfecta: cuando los investigadores pasaron 12 de esos artículos por GPTZero, el detector marcó 11 como escritos por IA con alta confianza. O sea: usan IA para engañar a la IA.
$900,000 y un exjefe de campaña de Trump
Piro Inc recibió $900,000 del gobierno israelí por este trabajo, subcontratado a través de Havas Media. Y no es un caso aislado: Israel también contrató a Brad Parscale, exjefe de campaña de Trump, con un contrato de $46.5 millones para crear webs pro-Israel diseñadas para influenciar chatbots.
La investigación de Drop Site encontró que Microsoft Copilot y Google Gemini ya fueron entrenados con datos de esos sitios, y los citan sin advertir que forman parte de una operación de influencia.
El problema no es Israel: es que la IA no lee intenciones
Esto no es un debate geopolítico: es un aviso para cualquiera que use IA para informarse. Los LLMs no distinguen entre un estudio académico real y un informe perfectamente formateado por una agencia de propaganda. Si tiene cifras, notas al pie y tono neutral, para ellos es verdad.
Y lo que pasa hoy en Oriente Medio, mañana pasa en una elección latinoamericana. Las mismas tácticas —think tanks fantasma, "estudios" fabricados, contenido optimizado para LLMs— ya se están probando en mercados más pequeños. Cuando le preguntes a ChatGPT por un candidato en 2027, ¿de dónde sacará sus "hechos"?
Qué puedes hacer al respecto
Primero: desconfía de las respuestas de IA sobre temas políticamente cargados. Segundo: pide fuentes y verifícalas — un enlace a un "instituto" que nadie conoce es una bandera roja. Tercero: si la IA te da una cifra impactante, búscala antes de compartirla. La alfabetización mediática ahora incluye saber que los chatbots también tienen editores secretos.
La propaganda no desapareció: se mudó al prompt. Y mientras tanto, el Hanover Institute sigue publicando.
Comparte esto si crees que la IA necesita etiquetas de transparencia ya. ¿Seguirías pidiéndole a ChatGPT que te informe sobre política de tu país después de leer esto? 👇