Infantino pide perdón pero no renuncia: la FIFA quiso vender el Mundial por $20 mil millones y ahí sigue

Pelota de fútbol en un estadio de la Copa del Mundo
La FIFA quiso vender la Copa del Mundo por $20 mil millones a fondos privados. El fútbol dijo NO.

El fútbol vive su peor crisis institucional en años, el jefe de todo pidió perdón… y no piensa irse a ninguna parte.

Gianni Infantino se disculpó formalmente por intentar vender los derechos comerciales de los próximos Mundiales a fondos de inversión privados por casi $20 mil millones de dólares. Y cuando medio planeta le exigió renunciar, simplemente se negó.

¿Qué intentó hacer la FIFA?

Según las revelaciones de BBC, CNBC y Reuters, la FIFA negoció en secreto ceder una parte de los derechos y la operación de los Mundiales 2026 y 2030 a inversores privados, a cambio de un megacontrato de financiación por unos $20 mil millones.

El plan se cocinó a puerta cerrada. La UEFA se enteró y respondió con lo más fuerte que tiene: amenaza de boicot total, con 55 de 55 federaciones votando en contra.

El "perdón" que no convence a nadie

Ante la tormenta, el Consejo de la FIFA convocó una reunión de emergencia. El resultado no fue que la FIFA limpiara el problema: fue Infantino pidiendo disculpas por sus "errores" y retirando el plan… pero conservando la silla.

Los frentes abiertos no le dan respiro:

Y sin embargo, la CAF (confederación africana) anunció su apoyo total a Infantino. El fútbol mundial quedó partido en dos.

El patrón que nadie quiere ver

Lo más asombroso no es la cifra. Es el guion repetido.

Cuando un dirigente es señalado, el manual de siempre: disculpa, retirada del plan y a seguir mandando. Cero rendición de cuentas real, cero consecuencias.

En palabras de The Guardian, el Mundial 2026 fue un torneo lleno de "espectáculo, escándalo y compromiso". La casa se quema y el inquilino principal sigue de fiesta.

Lo que esto significa para LATAM

Para los aficionados latinoamericanos, esta pelea no es lejana.

El Mundial 2026 fue el más caro de la historia, y esos costos ya se pagan dos veces: en la cancha y en la taquilla. Si la FIFA vende el producto a fondos privados, el siguiente paso es subir precios y exprimir patrocinios.

La gobernanza del fútbol no puede girar alrededor de una sola persona. Mandatos limitados, más voces y auditorías reales son reformas urgentes que llevan años durmiendo en un cajón.

Comparte esto con ese amigo futbolero que todavía cree que la FIFA no necesita una limpieza profunda.

¿Crees que Infantino debería dar un paso al costado, o la FIFA sola "se arregla"? Te leo en los comentarios.