Infantino sobrevivió al terremoto de FIFA — pero Europa ya no lo quiere

Cancha de fútbol profesional bajo focos
La crisis política más grande de FIFA en décadas está dividiendo al mundo del fútbol

Jared Kushner, Sepp Blatter, la FA inglesa, Le Monde y medio mundo contra un solo hombre. Gianni Infantino intentó vender la Copa del Mundo por $20 mil millones a inversores privados vinculados al yerno de Trump. El plan colapsó en 72 horas. Pero la crisis no terminó ahí — empezó.

Mientras tú leías esta línea, el fútbol mundial está viviendo su peor crisis política desde el escándalo de Qatar 2022. Y esta vez no es solo corrupción: es una guerra abierta entre Europa y el resto del mundo por el control de FIFA.

¿Qué pasó exactamente?

Infantino quería vender participación en los derechos comerciales de la Copa del Mundo a un consorcio liderado por una empresa vinculada a Jared Kushner — sí, el yerno de Donald Trump. El trato estaba valorado en $20 mil millones. La idea era repartir parte de esa plata entre las 211 federaciones miembros de FIFA. Suena generoso, ¿no?

El problema es que vender la Copa del Mundo es como vender la casa donde vives. Una vez que los inversores privados tengan sus manos en los derechos comerciales, FIFA pierde control total sobre cómo se monetiza el mayor evento deportivo del planeta. Y los europeos — que generan la mayor parte de los ingresos porTV y patrocinios — entendieron inmediatamente que estaban regalando su poder de negociación.

Europa en su contra: la rebelión

La reacción fue brutal y coordinada:

La FA inglesa envió una carta formal retirando su apoyo a Infantino para la reelección. Primera vez en la historia que la federación más antigua del mundo abandona públicamente al presidente de FIFA.

Noruega exigió públicamente la renuncia de Infantino. No con sutileza — con un comunicado oficial que pedía una elección inmediata.

Javier Tebas, presidente de LaLiga española, fue aún más duro: acusó a Infantino de "destruir la industria del fútbol" y pidió su renuncia. Y para rematar, Sepp Blatter — el expresidente que renunció por escándalos de corrupción — salió a apoyar a Tebas y pidió que Infantino se vaya. Cuando Blatter te dice que tienes que renunciar, algo muy grave está pasando.

Le Monde, el periódico más influyente de Francia, tituló una investigación con una frase que quema: "Es la vergüenza del fútbol." Fuentes internas de FIFA hablaron de "molestia e ira" entre el personal de la organización.

Infantino sobrevive... por ahora

Pero Infantino no se rinde fácil. Convocó una reunión de emergencia en Marruecos, reunió a los líderes de la organización, y salió con un comunicado de "apoyo pleno" de la dirección de FIFA. ¿Quién lo apoyó?

México — uno de los coanfitriones del Mundial 2026 — desafió a Concacaf y se alineó con Infantino junto con Argentina y Conmebol. Las federaciones africanas también se mantuvieron fieles, aunque la prensa reporta que haydivisiones interna.

El patrón es claro: Europa contra el resto del mundo. Las federaciones europeas (que tienen la mayor parte del dinero y los derechos TV) quieren que Infantino renuncie. Las federaciones del Sur Global lo apoyan porque les prometió más dinero. Es un mapa geopolítico disfrazado de fútbol.

¿Por qué debería importarte?

Porque esto define quién controla el fútbol por los próximos 20 años. Si Infantino sobrevive, la Copa del Mundo se convierte en un producto financiero manejado por inversores privados vinculados a políticos. Si cae, Europa recupera control pero pierde credibilidad por no haberlo detenido antes.

Para Latinoamérica, el impacto es directo: los derechos TV de la Copa del Mundo son la fuente de ingresos más grande del fútbol en nuestra región. Si esos derechos terminan en manos de un fondo de inversión, ¿cuánto de esa plata llega realmente a las ligas locales?

La respuesta probablemente es: menos de lo que prometió Infantino.

Lo que viene

La reelección de Infantino está programada para el Congreso de FIFA de 2027. Tiene un año para reconstruir su apoyo. Pero con la FA inglesa en contra, Blatter pidiendo su cabeza, y Le Monde publicando investigaciones sobre la "vergüenza del fútbol," el camino se ve cuesta arriba incluso para el hombre que sobrevivió al escándalo de Qatar.

La pregunta no es si Infantino caerá. Es cuánto daño causará antes de que eso pase.

¿Crees que el fútbol se está convirtiendo en un negocio financiero más que en deporte? Comparte esto con alguien que todavía piensa que FIFA se preocupa por el juego.