Infantino contra el mundo: el Congreso de EE.UU. lo cita y UEFA, CONCACAF y AFC firman la carta de la rebelión

Balón de fútbol en un estadio, símbolo de la crisis que vive la FIFA
El fútbol mundial está en el centro de una tormenta política que mezcla a Trump, Kushner y 20 mil millones de dólares.

Primero intentaron vender el Mundial por $20 mil millones. Cuando la idea explotó, se callaron. Ahora las confederaciones de fútbol de tres continentes firmaron una carta conjunta acusando a Gianni Infantino de "decepción" y "ruptura fundamental de la confianza" — y el Congreso de EE.UU. quiere interrogarlo.

Esto ya no es un lío interno de la FIFA. Es una guerra en dos frentes: el mundo del fútbol y Washington. Y ninguno de los dos quiere ver a Infantino salir limpio.

La carta que nadie esperaba

UEFA, CONCACAF y AFC —las confederaciones de Europa, Norteamérica/Centroamérica y Asia— publicaron una carta conjunta contra el presidente de la FIFA por el fallido plan de vender participaciones del Mundial.

Los términos son brutales para la diplomacia del fútbol: "ruptura fundamental de la confianza" y "decepción". Palabras que en el lenguaje FIFA significan una cosa: queremos que te vayas.

Reuters, ESPN, Sky Sports y NBC News confirmaron la carta el mismo día. No es una filtración: es un pronunciamiento público coordinado.

U.S. Soccer rompe el silencio

La guinda llegó desde la casa del propio Mundial 2026: la Federación de Fútbol de EE.UU. (U.S. Soccer) finalmente puso el pie y exigió "cambio significativo" en la FIFA.

Canadá, coanfitrión del Mundial junto a EE.UU. y México, también se sumó a la rebelión. Cuando los anfitriones del torneo más grande de la historia piden la cabeza del presidente de la FIFA, el mensaje es claro.

El Congreso de EE.UU. entra al juego

Mientras las confederaciones lo presionan por dentro, Washington lo presiona por fuera. Infantino fue citado a comparecer ante el Comité de la Cámara de Representantes por su relación con Donald Trump.

Un congresista demócrata pidió formalmente una investigación por "corrupción". Politico lo resumió sin anestesia: "FIFA va a hacer negocios con un Kushner. Los demócratas huelen sangre."

El contexto: el plan era vender participaciones del Mundial por $20 mil millones con el yerno de Trump, Jared Kushner, como pieza clave. El acuerdo fracasó — pero los lazos quedaron documentados.

Trump quiere otro Mundial (sin México ni Canadá)

Como si la novela no tuviera suficientes giros, Politico reveló que Trump quiere que EE.UU. albergue otro Mundial — esta vez sin México ni Canadá como coanfitriones.

Es la combinación perfecta de conflicto de interés: el presidente que presiona a la FIFA mientras su familia política negocia millones con ella. El "quid pro quo" ya es el centro de la investigación demócrata.

¿Se acaba el reinado de Infantino?

Reuters ya lo tituló sin rodeos: "El futuro de Infantino en la FIFA está en peligro después de que la apuesta de capital privado fracasara".

Primero fue Europa, que ya le exigió renunciar. Ahora Asia, Norteamérica y el Congreso de EE.UU. El hombre que transformó a la FIFA en una máquina de hacer dinero descubrió que el dinero también compra enemigos.

Para Latinoamérica, la lección es doble: el Mundial 2026 se juega en nuestra zona horaria, y la CONMEBOL —que también votó en ese Congreso— ahora sabe exactamente cómo se negocia el poder en la FIFA: con silencio, cheques y alianzas que duran hasta que el precio sube.

La pregunta es cuándo, no si, Infantino tendrá que sentarse frente a los legisladores. Y ahí, el fútbol ya no lo va a poder proteger.

Comparte esto si crees que el fútbol merece dirigentes que no necesiten comparecer ante un Congreso.

¿Crees que Infantino sobrevive a esta tormenta o es el principio del fin? Déjalo en los comentarios.