ICE pagará $125 millones a Thomson Reuters para espiarte: la vigilancia masiva que nadie está deteniendo

Cámaras de vigilancia en un edificio gubernamental
ICE planea gastar $125 millones en datos personales de millones de personas sin orden judicial.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) acaba de firmar un contrato de $125 millones con Thomson Reuters para acceder a una base de datos con tu nombre, dirección, número de Seguro Social, etnicidad, publicaciones en redes sociales y ubicación GPS. Sin orden judicial. Sin tu consentimiento.

Y quieren usarlo para investigar — según sus propias palabras — "voters fraud". El fraude electoral que los estudios han demostrado una y otra vez que prácticamente no existe en EE.UU.

¿Qué datos exactamente va a comprar ICE?

El contrato, revisado por 404 Media, revela que Thomson Reuters le venderá a ICE acceso a:

Y lo peor: el sistema permite a ICE monitorear continuamente a millones de personas. No es una consulta única. Es vigilancia permanente.

El contexto no puede ignorarse

Este contrato llega días después de que Trump diera una conferencia de prensa llena de teorías conspirativas sobre seguridad electoral, según describió 404 Media. El escenario está montado para cuestionar la legitimidad de las elecciones de medio término.

Además, ICE viene de matar a 2 personas en una semana durante operativos. Darle $125 millones en datos personales sin supervisión judicial es básicamente regalarle una base de datos de vigilancia masiva a una agencia que ya demostró que no sabe manejar su poder.

Esto no es nuevo — es la punta del iceberg

En junio, 404 Media reveló que ICE estaba comprando identificadores tributarios de inmigrantes a corredores de datos. Y en mayo, planeaba desarrollar sus propias gafas inteligentes con reconocimiento facial. La agencia lleva años construyendo un aparato de vigilancia que no pasa por ningún control judicial.

La diferencia ahora es la escala: $125 millones en datos de una sola compañía. Thomson Reuters no es un broker oscuro — es una de las empresas de información más grandes del mundo. Y le está vendiendo tu privacidad al gobierno.

¿Y qué tiene que ver LATAM con esto?

Mucho. ICE persigue y deporta a millones de latinoamericanos. Con esta base de datos, cualquier latino en EE.UU. — incluso con estatus legal — puede ser marcado, perfilado y vigilado en base a su origen étnico.

Los identificadores tributarios (ITIN) que ICE ya está comprando son usados mayoritariamente por inmigrantes latinos. Esto es perfilamiento racial a escala industrial, financiado con tus impuestos.

La ironía del "voter fraud"

Décadas de estudios — incluyendo investigaciones del propio gobierno — han demostrado que el fraude electoral organizado es extremadamente raro en EE.UU. Pero eso no importa. El contrato no necesita que exista fraude; necesita que el gobierno pueda decir que lo está combatiendo mientras construye un sistema de vigilancia masiva.

El Senador Ron Wyden ya dijo sobre contratos anteriores de ICE: "Parece que Trump está intentando eludir la ley para alimentar su campaña de deportaciones masivas."

La pregunta del millón

¿Quién vigila a los vigilantes? Thomson Reuters no es una agencia gubernamental — es una corporación. No tiene obligación de proteger tus datos más allá de su contrato. ¿Qué pasa cuando esa base de datos se filtra? ¿O cuando el próximo gobierno la usa para perseguir opositores políticos?

Ya vimos lo que pasa cuando los datos caen en manos equivocadas. Esto es solo el principio.

Comparte esto con alguien que crea que su privacidad no está en peligro. Porque si ICE puede comprar tus datos sin orden judicial, el problema ya no es de ellos — es tuyo.