🔥 Polémica
La IA está destruyendo millones de libros raros para entrenarse — y es completamente legal
Imagina esto: hay un libro del siglo XVIII del que solo quedan tres copias en todo el mundo. Una empresa de inteligencia artificial las compra todas, las pasa por una máquina que les corta el lomo, las escanea página por página, y luego las tritura. Legalmente. Con la bendición de un juez federal.
No es un episodio de Black Mirror. Es lo que está pasando ahora mismo con Anthropic, la empresa detrás de Claude, uno de los modelos de IA más populares del mundo.
El negocio de destruir libros
Hay una empresa llamada ISBNdb que funciona como intermediaria. Su servicio: conseguir lotes de hasta un millón de libros para empresas de IA, mantener el anonimato del comprador, y facilitar todo el proceso de destrucción.
¿Cómo funciona? Las empresas compran libros por pallets enteros. Los meten en máquinas de escaneo industrial de alta velocidad que cortan el lomo de cada libro para poder pasar las páginas rápidamente. Una vez escaneados, los originales van directo a la trituradora.
La propia página de ISBNdb lo dice sin filtro: "'Empresa de IA destruye dos millones de libros' no es un titular que genere simpatía". Y aún así construyeron todo un negocio alrededor de hacerlo en silencio. Ofrecen NDA como característica del servicio. Enseñan a sus clientes a llamarlo "preservación digital".
Los libros que más buscan
Hay un detalle escalofriante: las empresas de IA prefieren libros publicados antes de 2022. ¿La razón? Esos libros están libres de texto generado por IA. En su obsesión por entrenar modelos con datos "puros", están buscando contenido creado exclusivamente por humanos.
Y cuando encuentran un libro raro — de esos que sobrevivieron guerras, incendios y siglos de manejo — no les importa. Lo compran, lo escanean, lo destruyen. No quedan copias de respaldo.
El Proyecto Panama de Anthropic
Anthropic contrató al exdirector de Google Books Partnerships con una misión específica: conseguir "todos los libros del mundo" para entrenar a Claude. Llamaron a esta operación interna el Proyecto Panama.
Documentos internos filtrados revelan que Anthropic sabía perfectamente que el público se sentiría disgustado si se enteraba de que estaban destruyendo libros físicos. Por eso operaron bajo un manto de secretismo, usando NDAs y empresas intermediarias para ocultar el rastro.
Según fuentes de la industria, la empresa compró y destruyó millones de libros físicos — no digitales, físicos. Libros que alguien imprimió, encuadernó, y que ocupaban espacio en bibliotecas, librerías de viejo y almacenes.
Y un juez dijo que es legal
Esto no es una acusación sin fundamento. Un juez federal de EE.UU. revisó el caso y dictaminó que la práctica es "uso justo" (fair use). El argumento: al destruir el original, solo existe una copia a la vez — la digital — lo que técnicamente cumple con ciertos criterios de copyright.
Anthropic también llegó a un acuerdo de $1.5 mil millones con autores que demandaron por el uso de libros pirateados (el famoso dataset Books3) para entrenar a Claude. Pero el acuerdo no cubre la destrucción de libros físicos — eso sigue siendo perfectamente legal.
Lo que se pierde no tiene precio
Un librero le dijo a 404 Media que ha visto pedidos de libros tan raros que quedaban menos de 5 copias en existencia. Libros que bibliotecas universitarias consideraban irreemplazables. Textos botánicos del siglo XVIII. Tratados filosóficos de los que solo existían ediciones limitadas.
Todo eso pasó por una máquina industrial y salió convertido en pulpa de papel.
Puedes volver a subir un sitio web. Puedes reimprimir un bestseller. No puedes reemplazar las últimas tres copias de un texto botánico del siglo XVIII una vez que alguien las trituró para obtener datos de entrenamiento.
¿Qué significa esto para ti?
Como lector, como dev, como ser humano: el mundo está perdiendo su patrimonio bibliográfico físico a un ritmo alarmante, y la mayoría de la gente no tiene idea de que está pasando.
Las empresas de IA están en una carrera por conseguir datos de entrenamiento "limpios" (sin contaminación de IA), y los libros físicos pre-2022 son el objetivo perfecto. El problema es que no hay vuelta atrás: una vez que un libro raro es destruido, se pierde para siempre.
Mientras tanto, el Congreso de EE.UU. no ha legislado al respecto. La FTC no ha dicho nada. Y las empresas siguen comprando pallets de libros raros para alimentar sus modelos.
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¿Tú qué opinas? ¿Debería ser legal destruir libros raros para entrenar IA? Te leemos en los comentarios.