Los houthis bombardearon la refinería de Aramco — el petróleo se desborda y Latinoamérica paga el pato

Refinería de petróleo con humo saliendo de las torres
La refinería de Aramco en Jazán fue objetivo de un ataque con drones hutíes (Foto: archivo)

Once personas murieron cuando los hutíes lanzaron drones contra la refinería de Aramco en Jazán, Arabia Saudita. No es un ejercicio militar. No es una amenaza vacía. Es la tercera vez en dos años que la infraestructura petrolera más crítica del mundo árabe recibe un golpe directo, y esta vez el mundo entero está contando los costos.

Si crees que esto es solo un problema del Medio Oriente, relájate: el precio del crudo subió 4.2% en horas tras el ataque, y los analistas advierten que si el Estrecho de Hormuz se cierra completamente, la gasolina en Latinoamérica podría subir entre 15% y 25% en semanas. Tu tanque de lleno costará más, y pronto.

¿Qué pasó exactamente?

Según Reuters y Al Jazeera, los hutíes —el grupo rebelde yemení respaldado por Irán— confirmaron el ataque con drones contra la refinería de Jazán, una de las instalaciones más grandes de Saudi Aramco en el sur del reino. El fuego fue controlado, pero el daño a la confianza en la cadena de suministro petrolera es irreparable.

Lo más escalofriante: el ataque vino justo después de que Arabia Saudita firmara un pacto de defensa con Turquía y Pakistán. Los hutíes no solo ignoraron la advertencia —la convirtieron enblanco.

El baile diplomatico de Hormuz

Mientras los drones caían sobre Jazán, Omán e Irán anunciaban que las negociaciones para reabrir el Estrecho de Hormuz estaban en "fases finales". Pero hay un detalle que nadie está diciendo: Irán publicó un borrador de plan restrictivo que le daría derecho a inspeccionar todo barco que cruce la vía fluvial, según CNBC.

Trump tuiteó que "están bajando el perfil" con Irán, pero los mercados no le creyeron del todo. Los precios del petróleo saltaron tras la publicación del borrador iraní, y el Wall Street Journal reportó que un acuerdo que no incluya una reapertura total de Hormuz simplemente no sirve.

¿Por qué esto le importa a Latinoamérica?

El Estrecho de Hormuz transporta el 20% del petróleo mundial. Cada barril que se retrasa, cada barco que no pasa, cada barril que se quema en una refinería yemení es un dólar más en tu estación de servicio.

En México, Colombia y Brasil, los precios de la gasolina ya están tensionados por la inflación y los subsidios gubernamentales. Un aumento del 15-25% en el crudo traducido a bomba significaría: gasolina en México subiendo a niveles récord, subsidios petroleros en Brasil colapsando bajo la presión, y Colombia enfrentando protestas sociales por el transporte público.

Y no estamos hablando de un escenario hipotético. En 2024, cuando los hutíes atacaron por primera vez, la gasolina en México subió 8% en tres semanas. Esta vez la situación es peor: los ataques son más frecuentes, las negociaciones de Hormuz están estancadas, y Arabia Saudita está preparando represalias.

El verdadero juego: quién controla el petróleo

Detrás de los drones y las negociaciones hay una verdad incómoda: Irán está usando a los hutíes como moneda de cambio. Cada ataque es una presión para que Occidente acepte sus condiciones en Hormuz. Cada refinería que arde es una carta en la mesa de negociación.

Arabia Saudita, por su parte, está entre la espada y la pared. Firmó un pacto de defensa pero no quiere una guerra regional. Sus aliados —Estados Unidos y Europa— están demasiado ocupados con sus propios problemas internos para intervenir de lleno.

Y mientras tanto, el petróleo sigue subiendo.

¿Qué viene ahora?

Los analistas de Energy News Beat advierten que Arabia Saudita está "preparando represalias" tras el ataque. Si se confirma una respuesta militar saudí contra los hutíes en Yemen, la escalada podría cerrar Hormuz por completo, disparando el crudo a más de $100 por barril.

Para Latinoamérica, el escenario es claro: prepararse para precios más altos de combustible, posibles subsidios recortados, y una inflación que ya de por sí está complicada.

La pregunta no es si el petróleo subirá. Es cuánto y cuánto aguantará tu billetera.

¿Crees que Latinoamérica está preparada para un golpe petrolero de esta magnitud? Comparte esto con alguien que todavía piensa que el petróleo es solo "un tema de árabes" — el próximo llenado de gasolina le va a doler.