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Hasbro perdió $56M cancelando videojuegos — el dueño de Baldur's Gate entierra sus ambiciones AAA
Hasbro, la compañía dueña de Dungeons & Dragons, Magic: The Gathering, Monopoly y Transformers, acaba de admitir lo que muchos sospechaban: está perdiendo millones tratando de competir en videojuegos AAA.
En su último reporte a accionistas, el CEO Chris Cocks reveló que la empresa canceló "varios juegos" programados para 2028 y más allá, registrando un cargo no monetario de $56 millones por costos capitalizados asociados.
La cifra suena a mucho — y lo es. Pero lo más revelador no es el monto, sino lo que dice sobre el estado de la industria.
¿Qué pasó exactamente?
Hasbro revisó su portafolio de videojuegos y decidió matar todo lo que no fuera D&D, Magic: The Gathering o licencias seguras. El CEO fue directo: "Nos estamos enfocando en franquicias, plataformas y socios donde vemos el beneficio más claro y donde Hasbro tiene el derecho más fuerte para ganar".
Traducción: los experimentos AAA se acabaron. La empresa ahora prioriza juegos de cartas, juegos de rol (RPG) y partnerships externos. Adiós a los intentos de construir un estudio interno al nivel de Electronic Arts o Activision.
$56M no es nada comparado con el problema real
Hasbro no es pobre. La empresa facturó $5 mil millones en 2025 — pero el problema es que desarrollar un videojuego AAA hoy cuesta entre $200 y $400 millones por título. Un solo fracaso puede borrar un trimestre entero.
Y Hasbro lo sabe. Su incursión más exitosa en gaming no fueron sus propios estudios, sino licenciar Baldur's Gate 3 a Larian Studios — un juego que vendió 15 millones de copias sin que Hasbro tuviera que invertir un peso en desarrollo.
El dueño de BG3 está repitiendo la lección
Baldur's Gate 3 fue un fenómeno cultural. Ganó Game of the Year 2023, vendió millones, y demostró que la mejor estrategia de Hasbro es prestar su IP y dejar que otros construyan.
Pero en lugar de aprender la lección y apostar por más partnerships como ese, Hasbro intentó construir su propia máquina de AAA. Y fracasó. Los $56 millones de cancelación son la prueba.
Ahora la empresa dice que se enfocará en "trading card games y role-playing games" — básicamente, volver a lo que sabe hacer: Magic: The Gathering, D&D, y licenciar personajes de Transformers a estudios externos.
¿Qué significa esto para los gamers?
Varias cosas. Primero, no esperen un Baldur's Gate 4 hecho por Hasbro. Si llega, será por Larian o alguien más, no por un estudio interno.
Segundo, los juegos de mesa digitales y las expansiones de Magic: The Gathering Arena van a recibir más inversión — eso es bueno si te gusta el género.
Tercero, la inflación de costos AAA no es un rumor. Cuando una compañía del tamaño de Hasbro decide salir del mercado porque es demasiado caro competir, es una señal de alerta para toda la industria.
El ángulo LATAM
En Latinoamérica, donde el poder adquisitivo es menor y los precios de los juegos AAA ($70-$80 USD) son prohibitivos para la mayoría, esta noticia importa porque el futuro del gaming puede no ser AAA.
Si gigantes como Hasbro no pueden costear el desarrollo AAA, el mercado se va a inclinar aún más hacia:
- Juegos como servicio (GaaS) — más microtransacciones, menos experiencias completas.
- Indies y AA — estudios más pequeños que llenarán el vacío con juegos más accesibles.
- Suscriptiones (Game Pass, PS Plus) — el modelo que domina cuando los precios individuales son demasiado altos.
Paradójicamente, esta crisis de los AAA puede ser una buena noticia para los gamers latinos: si los precios suben, los modelos de suscripción ganan tracción, y si los indies se fortalecen, hay más juegos que corren en PCs de gama media (lo que la mayoría tenemos en LATAM).
La conclusión
Hasbro perdió $56 millones tratando de ser lo que no es: un estudio AAA. Ahora vuelve a sus raíces: cartas, dados y licencias. No es una tragedia — es una corrección de rumbo que todo el mercado debería estar observando.
Porque si el dueño de Baldur's Gate no puede costear un AAA, ¿quién puede?
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