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Prohibieron Halloween: The Game en Australia por fumar marihuana — y Nueva Zelanda también cayó
Un juego de terror basado en la franquicia Halloween fue prohibido en Australia — no por las escenas de violencia de Michael Myers, no por los asesinatos gráficos, sino porque fumar marihuana dentro del juego te da una ventaja competitiva. Y lo peor: Nueva Zelanda, que no es parte de Australia, también perdió acceso al juego por una decisión que ni siquiera tomó.
La mecánica que lo arruinó todo
Illfonic, el estudio detrás de asymmetrical horror como Predator: Hunting Grounds, estaba preparando el lanzamiento de Halloween: The Game para septiembre de 2026. El concepto es simple: jugás como los personajes de la película intentando sobrevivir contra Michael Myers. Standard stuff.
El problema es que incluyeron una mecánica donde fumar marihuana en el juego revela la ubicación de Michael Myers en el mapa. Es decir: drogas ilícitas ligadas a recompensas de gameplay. Y eso es exactamente lo que la Junta de Clasificación de Australia prohíbe.
Según las directrices australianas, el uso de drogas ilícitas vinculadas a incentivos o recompensas no puede clasificarse ni siquiera en R18+. Debe ser Rechazado para Clasificación. No importa cuánta violencia tengas — matar gente está bien, pero si fumar un porro te da un buff, estás fuera.
GTA V tiene drogas y nadie dice nada
Aquí viene lo absurdo: Grand Theft Auto V tiene marihuana, cocaína, metanfetamina — todo el catálogo. Pero en GTA las drogas no te dan ventajas de gameplay. No fumás un joint y ves a través de las paredes. Son ambientales, decorativas. Y por eso Rockstar nunca tuvo problemas con la clasificación australiana.
La diferencia es una línea borrosa entre "representación" y "incentivo". Far Cry 3 también tiene drogas sin consecuencias clasificatorias. Pero en Halloween: The Game, la marihuana es literalmente una herramienta táctica. Eso la cruza de la línea.
Nueva Zelanda: víctima colateral
Lo más irónico de toda esta historia es que Illfonic decidió no vender el juego en Nueva Zelanda tampoco, aunque Nueva Zelanda tiene su propio sistema de clasificación completamente independiente de Australia. Son países diferentes. Con gobiernos diferentes. Con monedas diferentes. Con selecciones de rugby diferentes.
Pero Illfonic simplemente asumió que si Australia lo prohíbe, Nueva Zelanda también. Y no se tomaron la molestia de verificarlo. Es como si un restaurante de Buenos Aires cerrara y un restaurante de Montevideo dijera "bueno, nosotros también nos cerramos, deben ser lo mismo".
La ironía del contenido previo
Lo más gracioso es que el contenido de preventa de Halloween: The Game sí obtuvo clasificación R18+ en Australia — a través de la herramienta automatizada de IARC (International Age Rating Classification). Pero IARC solo funciona para juegos exclusivamente digitales. Como Halloween: The Game iba a tener formato físico, necesitaba la revisión humana de la Junta de Clasificación. Y ahí fue donde todo se cayó.
O sea: el mismo juego, con el mismo contenido de drogas, pasó el filtro automático pero no el filtro humano. La burocracia en su máxima expresión.
Un historial de excesos
Australia no es nueva en esto. Disco Elysium fue inicialmente prohibido en 2021 por "uso de drogas vinculado a recompensas" — el juego te permite consumir sustancias que afectan tus habilidades. Tuvo que ser modificado para lanzarse en consolas. Hunter x Hunter Nen x Impact fue rechazado en 2024 por "violencia sexual implícita".
El patrón es claro: la Junta de Clasificación australiana es la más restrictiva del mundo occidental para videojuegos. Mientras Europa y América Latina clasifican R18+ casi cualquier cosa, Australia sigue tratando a los juegos como si fueran peligrosos para la sociedad.
¿Qué significa para la industria?
Este caso envía un mensaje claro a los desarrolladores: si querés vender en Australia, no metas drogas como mecánica. Puedes tener violencia extrema, tortura, incluso asesinato de niños en algunos juegos — eso pasa. Pero si fumar un porro te da un buff, estás fuera.
Y el caso de Nueva Zelanda demuestra que muchos estudios simplemente no se molestan en entender los mercados individuales. En vez de investigar si el juego podría clasificarse en NZ (que tiene un sistema mucho más flexible), prefieren abandonar todo el mercado oceánico.
Para los gamers latinos, esto es un recordatorio de que las leyes de clasificación varían enormemente entre países. Lo que es R18+ en Argentina puede ser "Rechazado" en Australia. Y lo que es prohibido en un continente puede ser perfectamente legal en otro.
¿Vos fumarías un porro virtual para ver dónde está el asesino? Compartí esto si creés que Australia debería actualizarse — o si simplemente querés que dejen de arrastrar a Nueva Zelanda en sus problemas.