GoPro valía $4,000 millones — hoy está en terapia intensiva y busca quien la compre

Cámara GoPro montada en un casco, símbolo de una era que llega a su fin
GoPassó de ser un ícono cultural valuado en $4,000M a luchar por su supervivencia en 2026. Foto: Unsplash

En 2014, GoPro era la historia de éxito más grande de Silicon Valley: un unicornio de hardware que había creado una categoría entera de producto, una marca tan poderosa que su nombre se volvió sinónimo de "cámara deportiva". Once años después, su fundador ha destruido más de $10,000 millones en valor, la empresa acaba de despedir al 23% de su fuerza laboral, y su junta directiva está considerando vender la compañía al mejor postor. Esto no es una crisis pasajera — es el epitafio de un gigante que se negó a evolucionar.

De $4,000M a la sala de remates

Las cifras son grotescas. GoPro reportó una caída de ingresos del 26% en el primer trimestre de 2026, y su capitalización de mercado se desplomó de más de $4,000 millones en su pico a menos de $100 millones hoy. Una destrucción de valor del 98% que pocas empresas tecnológicas han igualado.

La junta ha iniciado un "proceso de revisión estratégica" que, traducido del corporativo al español, significa: "buscamos desesperadamente a alguien que nos compre antes de quebrar". Los 145 despidos anunciados representan la cuarta ronda de recortes desde 2020. En cada ocasión, la promesa fue la misma: "vamos a reestructurarnos para ser más eficientes". En cada ocasión, la situación empeoró.

¿Qué mató a GoPro? Tres balas en la cabeza

1. Competencia que los dejó en el pasado. Cuando DJI entró al mercado de las action cams con la Osmo Action, y especialmente cuando Insta360 revolucionó el segmento con cámaras 360° y estabilización computacional, GoPro respondió con iteraciones menores. Mientras Insta360 lanzaba la X4 con video 8K 360° y la Ace Pro con sensor Leica, GoPro seguía vendiendo la misma Hero con cambios cosméticos. La última Hero 13 Black no tiene ni una sola característica que justifique su precio de $449 frente a una Insta360 Ace Pro de $399.

2. Diversificación patética. El intento de GoPro de lanzar un dron (Karma) fue un desastre tan monumental que tuvieron que retirarlo del mercado a los meses. Luego vinieron las cámaras 360° (Fusion), que llegaron tarde y mal. Mientras tanto, la app GoPro siguió siendo un bodrio de UX. En lugar de construir un ecosistema, construyeron una colección de productos fallidos.

3. El mercado dejó de crecer. La pandemia primero impulsó las ventas (gente comprando cámaras para contenido casero) y luego las destruyó. Los smartphones modernos graban en 4K a 60fps con estabilización que avergüenza a una GoPro de hace tres años. ¿Para qué cargar con una cámara extra cuando tu iPhone literalmente graba mejor?

El problema Woodman

No se puede contar esta historia sin mencionar al fundador y CEO, Nick Woodman. El mismo tipo que construyó GoPro desde la nada también la llevó al abismo. Bajo su liderazgo, la empresa rechazó ofertas de adquisición cuando valía fortunas, se negó a pivotar hacia software/suscripciones cuando era el momento, y mantuvo una estructura de costos propia de una empresa de $4,000M cuando ya valía $200M.

Un análisis de Huddle Up calculó que Woodman destruyó personalmente más de $10,000 millones en valor para los accionistas con malas decisiones que incluyen desde invertir en contenido original de YouTube (un fracaso) hasta construir su propia red de distribución global (otro fracaso). Su compensación mientras tanto: $20 millones anuales, incluso en los años de pérdidas.

El futuro de las action cams

Si GoPro desaparece o es absorbida (posibles compradores van desde DJI hasta Xiaomi, pasando por private equity), quedarán dos grandes jugadores: DJI e Insta360. Ambos chinos. Ambos innovando más rápido. Ambos con precios más agresivos.

Lo irónico es que GoPro CREÓ este mercado. Literalmente inventó la categoría de la action cam moderna. Y ahora observa impotente cómo sus creadores más jóvenes se llevan todo el pastel. Es como si Apple hubiera inventado el smartphone y luego Nokia se quedara con el mercado.

La lección duele: en tecnología, el primer jugador rara vez gana. Gana el que mejor ejecuta. GoPro ejecutó bien durante cinco años y pésimo durante diez. Y en este negocio, una década de malas decisiones no se perdona.

Comparte esto con alguien que todavía cree que tener la primera idea garantiza el éxito. Porque a veces el pionero termina siendo el que señala el camino... mientras otros recogen el botín.

¿Crees que GoPro merece ser rescatada o debería desaparecer? ¿Comprarías una GoPro hoy o prefieres Insta360/DJI? Déjalo en los comentarios.