Google invirtió $1,000M en SpaceX hace 11 años — hoy vale $94,000M y no puede vender ni una acción

Cohete SpaceX Falcon 9 despegando
SpaceX pasó de ser una startup riesgosa a valer más de $1.5 billones tras su IPO histórica.

Imagina que en 2015 metes mil millones de dólares en una empresa que apenas había logrado su primer aterrizaje exitoso de un cohete reutilizable. Once años después, ese riesgo se convirtió en 94 mil millones de dólares. Esa no es una fantasía de Wall Street — es exactamente lo que le pasó a Google (Alphabet).

La semana pasada, Alphabet reveló en su reporte trimestral del Q2 2026 que posee el 6% de SpaceX, valorado en $94.1 mil millones. La inversión original: alrededor de $1,000 millones en una ronda de financiamiento en enero de 2015, cuando SpaceX apenas comenzaba a demostrar que los cohetes reutilibles no eran ciencia ficción.

Un retorno de 94x en 11 años. Para ponerlo en perspectiva: si hubieras invertido $10,000 en esa misma ronda, hoy tendrías $940,000. Ningún fondo de inversión, ningún índice, ningún activo tradicional se acerca ni por asomo a ese rendimiento. Ni siquiera Bitcoin, que en el mismo período rindió aproximadamente 30x.

El drama: Alphabet no puede vender

Aquí viene el plot twist que hace que esta historia sea todavía más loca. Alphabet no puede vender ni una sola acción. La razón: restricciones de lockup posteriores al IPO de SpaceX. Cuando SpaceX salió a bolsa este año bajo el ticker SPCX, los inversores institucionales que entraron en rondas privadas quedaron sujetos a períodos de bloqueo que impiden la venta inmediata.

Según reportes de mercado, dos de los llamados "Magnificent 7" — Google y otra gigante tech — mantienen posiciones en SPCX. Pero mientras el mercado espera que se levanten las restricciones, Alphabet está sentada sobre $94 mil millones en papel que no puede tocar.

¿El riesgo? Que para cuando el lockup expire, el precio de SpaceX haya bajado. Después de todo, las acciones de compañías espaciales son conocidas por su volatilidad. Pero viendo el historial de Elon Musk, apostar en contra sería temerario.

Cómo $1,000 millones se convierten en $94,000 millones

En 2015, Google y Fidelity lideraron una ronda de $1,000 millones en SpaceX, valuando a la compañía en aproximadamente $12 mil millones. En ese entonces, SpaceX:

Once años después, SpaceX domina tres industrias simultáneamente: lanzamientos espaciales (prácticamente sin competencia en cohetes reutilizables), internet satelital (Starlink con millones de usuarios globales), y transporte tripulado (la NASA y otras agencias dependen de Dragon). La compañía está valorada en más de $1.5 billones.

El IPO de SpaceX fue el más esperado de la década. Cuando finalmente ocurrió este año, el mercado lo absorbió con una demanda sin precedentes. Los inversores minoristas que soñaban con tener un pedazo del cohete de Musk finalmente pudieron comprar acciones, pero los gigantes institucionales como Google quedaron atrapados en lockups.

¿Qué significa esto para el inversor común?

Primero, que las mejores inversiones son las que nadie ve venir. En 2015, poner $1,000M en una empresa de cohetes sonaba a locura. Hoy es la decisión financiera más inteligente de la década.

Segundo, que el lockup es un arma de doble filo. Si eres Alphabet, estás viendo $94,000M en tu balance que no puedes usar para recomprar acciones, pagar dividendos, o financiar adquisiciones. Es como tener un cuadro de Van Gogh en la pared: sabes que vale una fortuna, pero no puedes pagar el supermercado con él.

Y tercero, que SpaceX no es solo una empresa de cohetes — es un conglomerado industrial con monopolios en tres sectores diferentes. La pregunta real no es si Google podrá vender eventualmente, sino cuánto valdrá ese 6% en otros 11 años.

Algunos analistas ya proyectan que SpaceX podría valer $5 billones para 2030 si Starship cumple su promesa de reducir el costo por kilo a órbita a menos de $100. En ese escenario, el 6% de Google valdría $300,000 millones.

La jugada de Google en SpaceX no es solo la inversión más rentable de la década — es una lección de por qué el riesgo calculado, la paciencia y la visión a largo plazo son las únicas estrategias que realmente funcionan.

Comparte esto si crees que las inversiones más inteligentes siempre parecen una locura en retrospectiva.