La policía de EE.UU. te puede meter preso si tu celular se borra solo al entrar al país

Teléfono Pixel con GrapheneOS en mesa de aeropuerto
Un caso en Atlanta pone en jaque la legalidad de usar teléfonos con borrado automático al pasar por la aduana estadounidense.

Imagina esto: vuelves de tus vacaciones, pasas por la aduana, un agente te pide el teléfono, pones tu código, la pantalla parpadea, y de repente tu teléfono está en blanco. Sin datos. Sin fotos. Sin nada.

Ahora imagina que por eso te acusan de destruir evidencia y enfrentas años de prisión federal.

No es una película. Le pasó a Sam Tunick, un ciudadano estadounidense de Atlanta que volvía de República Dominicana en enero de 2025. Su crimen: usar GrapheneOS, un sistema operativo de código abierto diseñado para proteger la privacidad.

La pesadilla empezó en el aeropuerto

Tunick aterrizó en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta. Agentes federales ya tenían su foto y su nombre circulando internamente. Lo acusaban de "actividades terroristas sospechosas" por su supuesta vinculación con el movimiento de protesta contra Cop City — un centro de entrenamiento policial de $109 millones.

Lo llevaron a una sala de interrogatorios. Según la moción de su defensa, pidió hablar con un abogado cuatro veces. Las cuatro veces se lo negaron. No hubo orden judicial. No le leyeron sus derechos Miranda.

El momento crítico: el teléfono se borró solo

Los agentes insistieron en que desbloqueara el teléfono. Tunick se negó varias veces. Le advirtieron que se lo incautarían si no cooperaba. Finalmente dio el código.

La pantalla se puso en blanco, parpadeó varias veces, y el teléfono se reinició. GrapheneOS había hecho exactamente lo que promete: borrar el dispositivo ante una situación de coacción.

Los fiscales federales ahora lo acusan bajo un estatuto que criminaliza la destrucción de propiedad para evitar su incautación. Es, según expertos de la Electronic Frontier Foundation, la primera vez que el gobierno usa esta ley contra un sistema operativo.

No es solo GrapheneOS: es tu privacidad

El caso tiene implicaciones enormes. Si el gobierno logra condenar a Tunick, cualquier teléfono con cifrado o borrado automático podría convertirse en "evidencia criminal".

En España, la policía de Cataluña ya perfila a usuarios de Google Pixel asumiendo que tienen GrapheneOS y que son "narcotraficantes o pandilleros", según Christophe Boutry, experto en ciberseguridad.

"Es preocupante — y envía el mensaje de que GrapheneOS es criminal por defecto", dijo Boutry al medio TechSpot.

¿Qué significa esto para ti?

Si viajas a Estados Unidos, las autoridades tienen poderes de búsqueda ampliados en la frontera. Pero hay un límite: la Cuarta Enmienda prohíbe registros e incautaciones irrazonables.

El caso Tunick podría redefinir ese límite. Si gana el gobierno, usar un teléfono seguro podría ser considerado un acto criminal. Si gana Tunick, se establece un precedente que protege el derecho a la privacidad digital.

La jueza no emitirá fallo hasta al menos octubre de 2026. Pero mientras tanto, hay algo que puedes hacer: conocer tus derechos.

El fondo del asunto

Esto no va de Cop City, ni de un hombre en Atlanta. Va de si el gobierno puede criminalizar herramientas de privacidad. De si puedes tener un teléfono que realmente te pertenezca sin que te acusen de algo por eso.

Bill Buddington, de la EFF, lo dijo claro: no habían visto un caso como este. Y eso debería preocuparnos a todos.

Comparte esto con alguien que viaje a Estados Unidos y use un teléfono con cifrado. Puede que no sepa que su privacidad lo podría llevar a la cárcel.