Un copiloto de FlyDubai intentó derribar el avión con el hacha de emergencia para cometer un atentado terrorista

Avión de pasajeros en pista
Un vuelo de FlyDubai estuvo a punto de descarrilarse tras un ataque en cabina con el hacha de emergencia.

Lo que empezó como un vuelo rutinario entre Dubái y Moscú casi termina en tragedia. Según las autoridades de Emiratos Árabes Unidos, el copiloto de un avión de FlyDubai intentó derribar la aeronave atacando al capitán con el hacha de emergencia de la cabina, en lo que calificaron como un intento de atentado terrorista.

El ataque ocurrió en la cabina de mando mientras el avión volaba rumbo a Rusia. El copiloto arrebató el hacha de emergencia —un instrumento diseñado para romper ventanas o cortar cinturones en caso de evacuación— y la utilizó para agredir al capitán, en un intento deliberado de tomar el control y provocar un accidente.

Los pilotos lograron reducir la situación y el avión aterrizó de emergencia en Dubái sin víctimas mortales. Las autoridades emiratíes han abierto una investigación por terrorismo tras constatar que el copiloto había sido objeto de atención por sus supuestas posturas extremistas meses antes del incidente.

Un hacha en cabina demuestra lo vulnerable que puede ser el espacio más seguro de un avión. El hecho de que un copiloto pudiera intentar usar una herramienta de emergencia con fines violentos plantea preguntas incómodas sobre los protocolos de seguridad, los controles psicológicos y la supervisión de quienes acceden a la cabina de mando.

Este episodio se suma a una larga lista de incidentes en cabina que han puesto en jaque la confianza en la aviación comercial. Aunque los sistemas de bloqueo de cabina se han reforzado tras los atentados del 11 de septiembre, la amenaza interna sigue siendo difícil de detectar cuando proviene de alguien con acceso autorizado.

La aviación ha eliminado casi todas las amenazas externas, pero la amenaza interna es la que más cuesta prevenir. El incidente obliga a repensar si las herramientas de emergencia deben seguir accesibles en todo momento dentro de la cabina, o si necesitan ser resguardadas de forma distinta.

¿Crees que las aerolíneas deben reforzar aún más los protocolos psicológicos y de acceso a la cabina para evitar que un piloto autorizado convierta sus herramientas en un arma?