Flock Safety quería convertir 350,000 conductores de Uber y Lyft en cámaras de vigilancia

Cámara de seguridad en poste urbano
Flock Safety quería convertir a cada conductor de Uber y Lyft en una cámara de vigilancia móvil. Foto: Unsplash

350,000 conductores de Uber y Lyft convertidos en una red de vigilancia móvil sin su consentimiento. Eso es lo que Flock Safety, una empresa de reconocimiento de placas vehiculares, propuso en documentos internos que recientemente salieron a la luz. Y lo más perturbador: el plan ya estaba en fase avanzada.

¿Qué es Flock Safety?

Flock Safety es una empresa de tecnología de vigilancia que vende cámaras de reconocimiento de placas a más de 5,000 departamentos de policía en Estados Unidos. Su negocio depende de recolectar tantos datos de matrículas vehiculares como sea posible. Mientras más cámaras, más datos. Más datos, más contratos con la policía.

Hasta aquí, suena a una empresa de seguridad normal. Pero lo que los documentos filtrados revelan es otra historia completamente distinta.

El plan: convertir Uber y Lyft en su red de vigilancia

Según reportes de WIRED, 404 Media, Mashable y al menos cinco medios más, Flock Safety propuso equipar las cámaras frontales (dashcams) de los vehículos de Uber y Lyft con tecnología de escaneo de placas. El objetivo: convertir a 350,000 conductores de rideshare en una red de vigilancia rodante que escanea matrículas las 24 horas.

La propuesta incluía que cada conductor llevaría una cámara que captura las placas de todos los vehículos que encuentra en su ruta. Esos datos se enviarían a la base de datos de Flock, que luego se vende a cuerpos policiales.

¿El problema? Ni Uber ni Lyft consultaron a sus conductores. Ni los pasajeros fueron informados de que sus trayectos estarían siendo grabados y analizados por una empresa de vigilancia.

¿Por qué esto debería importarte?

Imagina que tomas un Uber al trabajo. Mientras conduces, la cámara del vehículo escanea la placa del auto de tu vecino, el de tu ex, el del vehículo que usaste para ir al hospital. Cada trayectoria, cada lugar que visitas, queda registrado en una base de datos que se vende a la policía.

Flock Safety ya tiene contratos con más de 5,000 departamentos policiales. Según Carscoops, la empresa ya escanea millones de placas diariamente. Agregar 350,000 conductores de Uber y Lyft multiplicaría esa capacidad exponencialmente.

Y no estamos hablando de un proyecto hipotético. Los documentos muestran que Flock Safety ya tenía un plan de implementación detallado. Solo necesitaba la aprobación de las plataformas de rideshare.

La reacción: un escándalo de privacidad

Cuando las noticias salieron a la luz, la reacción fue inmediata. The Next Web lo llamó "una red de vigilancia itinerante". Tom's Guide reportó que la empresa pretendía "cooptar" los vehículos de Uber y Lyft. 404 Media, que fue uno de los primeros en reportar la historia, describió el plan como "convertir a los conductores en vehículos de vigilancia móvil".

La pregunta que nadie está haciendo es la más importante: ¿quién supervisa a los supervisores? Si Flock Safety puede escanear 350,000 placas diariamente sin que nadie lo sepa, ¿qué impide que esa información se use para otros fines?

Según los reportes, Flock Safety argumentaba que su sistema ayudaría a resolver crímenes y encontrar vehículos robados. Pero los críticos señalan que la vigilancia masiva sin consentimiento es exactamente lo que las leyes de privacidad están diseñadas para prevenir.

¿Qué pasó con el plan?

Después de que la historia se hizo pública, ni Uber ni Lyft confirmaron que estuvieran considerando la propuesta. Las empresas se limitaron a decir que "evalúan continuamente tecnologías para mejorar la seguridad de conductores y pasajeros".

Pero el daño ya está hecho. El incidente demuestra que las empresas de tecnología pueden intentar convertir a millones de personas en herramientas de vigilancia sin que nadie lo sepa hasta que un periodista filtre los documentos.

La lección para Latinoamérica

En países como México, Colombia y Brasil, donde las plataformas de rideshare son aún más populares que en Estados Unidos, el riesgo de vigilancia masiva es aún mayor. Las leyes de privacidad son más débiles, y la supervisión regulatoria es prácticamente inexistente.

Flock Safety ya opera en varios países de Latinoamérica. Si el plan de convertir conductores de Uber y Lyft en cámaras de vigilancia hubiera funcionado en Estados Unidos, ¿qué les impediría intentarlo aquí?

Comparte esto con alguien que todavía piensa que su Uber es solo un medio de transporte. La realidad es que cada viaje puede estar siendo grabado, analizado y vendido a quien pague por ello.

Preguntas para la comunidad

¿Tomarías un Uber si supieras que la cámara está escaneando placas de todos los vehículos cercanos? ¿Crees que las empresas de rideshare deberían informar a los pasajeros cuando se instalan cámaras de vigilancia? Déjanos tu opinión en los comentarios.