🔥 Polémica
Estas cámaras leen tu patente y se lo venden a cualquiera — 20 ciudades ya las apagaron
Imaginate esto: vas manejando por tu ciudad, sin hacer nada malo, y una cámara registra tu patente, la cruza con una base de datos federal, y guarda tu ubicación exacta durante 30 días. ¿Suena a distopía? Pues esto ya está pasando en decenas de ciudades de Estados Unidos — y acaba de explotar.
Las cámaras Flock Safety se vendieron como la solución perfecta para reducir robos de autos y crímenes. Pero lo que los contratos no decían es que los datos terminaban en manos de agencias federales sin orden judicial, que la empresa compartía información con Amazon Ring, y que en varios municipios la policía violó sus propias políticas de privacidad.
El resultado: más de 20 ciudades han apagado estas cámaras en las últimas semanas — y el efecto dominó apenas comienza.
¿Qué son las cámaras Flock y por qué explotó el escándalo?
Flock Safety es una empresa de vigilancia que instala cámaras con lectores de placas en postes de luz, semáforos y entradas de ciudades. Cada cámara captura la patente de TODO vehículo que pasa, sin importar si cometió un delito o no. Los datos se almacenan por 30 días (o más, según el contrato).
El problema — y la razón por la que 20+ ciudades están apagando estas cámaras — es que Flock estaba compartiendo datos con agencias federales como el FBI y Homeland Security sin que las ciudades lo supieran ni aprobaran. En Mountain View (California, donde está Google), las autoridades descubrieron que agencias federales accedían a los datos de las cámaras sin orden judicial.
En Dayton, Ohio, la situación fue aún más grotesca: oficiales de policía cubrieron las cámaras con bolsas de basura después de descubrir que los datos se estaban usando para fines no autorizados. Sí, leíste bien. Bolsas de basura.
Amazon Ring también estaba metido
La cosa no termina ahí. Amazon Ring — sí, los timbres con cámara — tenía una asociación controversial con Flock que permitía compartir datos de placas entre ambas plataformas. Cuando el escándalo explotó, Ring canceló la alianza de inmediato. Pero el daño ya estaba hecho: la red de vigilancia privada más grande de EE.UU. operaba sin supervisión pública.
Según la ACLU, que ha presentado advertencias formales a municipios, los términos legales de Flock cambiaron silenciosamente para permitir este intercambio de datos. "Las ciudades firmaron un contrato para seguridad local, y terminaron alimentando una base de datos federal", advirtió la organización.
¿Es esto legal? La respuesta te va a sorprender
En la mayoría de los estados, sí, es perfectamente legal. Las cámaras en espacio público no requieren orden judicial porque "no hay expectativa razonable de privacidad" en la vía pública. Ese argumento legal — que viene de una decisión de la Corte Suprema de 1983 — es el que permite que Flock, Amazon Ring y docenas de empresas de vigilancia operen sin control.
Pero algo está cambiando. Varios estados aprobaron leyes de privacidad en 2026 que limitan el uso de lectores de placas. Washington, por ejemplo, aprobó una ley que obliga a las policías a obtener orden judicial antes de acceder a datos de Flock. En California, la presión ciudadana forzó a Mountain View y otras ciudades a suspender los programas.
¿Qué significa esto para LATAM?
Si crees que esto solo pasa en EE.UU., te tengo malas noticias. Empresas como Flock ya están expandiéndose a Latinoamérica, donde las leyes de privacidad son aún más débiles o inexistentes. En México, Brasil y Colombia ya hay proyectos piloto de lectores de placas conectados a bases de datos policiales.
La diferencia: en LATAM no hay una ACLU vigilando, ni leyes de privacidad como la de Washington. Si estas cámaras llegan a tu ciudad, no sabrás quién accede a tus datos ni para qué.
5 cosas que puedes hacer para protegerte
No, no te digo que cubras tu placa con cinta (eso es ilegal). Pero sí puedes:
1. Pregunta en tu municipio si hay cámaras Flock o similares. La mayoría de los contratos son públicos. Si no te responden, presenta una solicitud de transparencia.
2. Exige una política de datos clara. ¿Cuánto tiempo guardan los datos? ¿Quién puede accederlos? ¿Los comparten con federales? Si no hay respuestas, las cámaras no deberían estar operando.
3. Apoya leyes de privacidad locales. La única razón por la que 20 ciudades apagaron las cámaras es porque ciudadanos presionaron. El congreso de tu país necesita saber que esto importa.
4. No confíes en la "seguridad" como excusa. Cada vez que un gobierno dice "es por tu seguridad" para instalar vigilancia masiva, pregúntate: ¿quién vigila al que vigila?
5. Usa apps de denuncia ciudadana. En LATAM, organizaciones como Article 19 y Fundación Karisma documentan casos de vigilancia masiva. Reporta si ves algo sospechoso.
El último cuadro de la distopía
Lo más irónico de todo: Flock Safety se vendió como la solución para reducir el crimen. Y en algunas ciudades, efectivamente, los robos de autos bajaron. Pero a qué costo: una red de vigilancia que cualquiera — desde un federal hasta un oficial corrupto — puede consultar sin supervisión.
Las 20 ciudades que apagaron las cámaras no lo hicieron porque no funcionan. Lo hicieron porque la tecnología sin control es más peligrosa que el crimen que dice combatir.
Comparte esto si crees que tu privacidad no debería ser el precio de la "seguridad".
Fuentes: The Guardian, NPR, ACLU, CNN Business, Fortune, CBS News, CNET, Cleveland.com, ABC7 Bay Area, OPB, Recorded Future News.