Adiós al plan de $20 mil millones: la FIFA de Infantino se rinde ante la rebelión del fútbol mundial

Estadio de fútbol iluminado durante un partido nocturno
El Mundial vale miles de millones — pero venderlo era la gota que rebasó el vaso para el fútbol mundial. Foto: Unsplash

La FIFA acaba de hacer lo impensable: retroceder. El plan de vender un pedazo del Mundial por $20,000 millones está muerto. Y no lo mató un juez ni un gobierno: lo mataron los propios clubes, las federaciones y el escándalo interno.

Gianni Infantino perdió. Y perdió feo.

El plan que iba a hipotecar el fútbol

La idea era simple y aterradora: la FIFA iba a vender una participación del Mundial — el torneo más rentable del planeta — a fondos de inversión privados a cambio de $20,000 millones de liquidez inmediata.

¿El problema? Que el Mundial no es de Infantino. Es de todo el fútbol.

Vender un stake del torneo significaba que los dueños de los clubes y los inversores empezarían a decidir cómo se juega, dónde se juega y quién gana. El fútbol, convertido en un activo financiero más.

La renuncia que lo cambió todo

La bomba estalló cuando Carlos Cordeiro, el asesor senior de Infantino y expresidente de la Federación de Fútbol de EE.UU., renunció en protesta. Sus palabras fueron lapidarias: "Esto es hipotecar el futuro del fútbol".

No era un cualquiera. Cordeiro era de los pocos con poder real dentro de la FIFA que podía decirle la verdad a Infantino a la cara.

Y cuando él se fue, el castillo de naipes colapsó.

"Engañaron al staff": el COO confiesa

El colmo llegó desde adentro: Kevin Lamour, COO de la FIFA, salió a decir públicamente que los empleados de la organización fueron engañados sobre el plan de venta.

Traducción: ni siquiera la gente de la propia FIFA sabía lo que Infantino estaba negociando. El secretismo era total.

Según reportes de Reuters, AP y ESPN, el plan colapsó después de que la UEFA amenazara con un boicot histórico (55 asociaciones votaron en contra) y los inversores empezaran a retirarse ante la tormenta mediática.

Una victoria del fútbol popular

Esto no debería subestimarse. Por primera vez en años, la presión de las bases frenó a Infantino.

La UEFA, los clubes, los jugadores y los aficionados formaron un frente único contra la financiarización del deporte. Y ganaron.

El precedente es enorme: si la FIFA vuelve a intentar algo así, sabe que el fútbol mundial está dispuesto a declararle la guerra abierta.

Y ojo con el detalle de fondo: $20,000 millones era el número exacto que aparecía en los rumores sobre Kushner y los fondos árabes. El fútbol esquivó una bala financiera de proporciones históricas.

¿Qué sigue para Infantino?

Infantino queda herido pero no fuera. Sigue al mando, pero con la credibilidad bajo cero y su equipo más cercano desmoronándose.

Perder a tu asesor principal por tu propia jugada maestra es una señal de que el poder absoluto tiene fecha de vencimiento.

La pregunta que nadie responde: ¿qué iba a hacer la FIFA con $20 mil millones de golpe? ¿Y por qué necesitaba vender la joya de la corona para conseguirlos?

Mientras tanto, el fútbol respira. Esta vez, el dinero no ganó. Y eso, créeme, es noticia.

Comparte esto con alguien que todavía cree que en el fútbol manda el dinero. Hoy, por una vez, mandaron los aficionados.

¿Crees que Infantino debería renunciar tras este fracaso, o es suficiente con que el plan haya muerto? Déjalo en los comentarios.