La UE venderá tus datos más sensibles a EE.UU. a cambio de viajar sin visa

Circuito digital con datos biométricos y banderas de la UE y EE.UU.
El acuerdo EBSP permitiría a EE.UU. acceder a bases de datos biométricas europeas para perfilar viajeros.

Mientras el mundo entero está distraído con la última actualización de ChatGPT o el nuevo modelo de DeepSeek, la Unión Europea está a punto de firmar uno de los acuerdos de vigilancia más agresivos de la historia moderna. Y lo peor: casi nadie está hablando de esto.

La Comisión Europea negocia en este momento un acuerdo marco con la administración Trump llamado "Enhanced Border Security Partnership" (EBSP) que permitiría a las autoridades fronterizas de EE.UU. acceder a las bases de datos biométricas de los ciudadanos europeos. ¿A cambio de qué? De mantener el programa de viajes sin visa (Visa Waiver Program).

Así de simple: o entregas tus huellas dactilares, tu foto facial y tus "indicadores de riesgo", o pierdes el derecho a viajar a EE.UU. sin visa.

El borrador filtrado que nadie quiere que leas

La organización European Digital Rights (EDRi) obtuvo y publicó un borrador del acuerdo que revela algo escalofriante: la Comisión Europea aceptó prácticamente TODAS las demandas de EE.UU. sin pelear.

Según el análisis de EDRi, el texto negociado se aparta significativamente del mandato original de los Estados miembros y, en gran parte, no cumple con la legislación primaria y secundaria de la UE, incluyendo la Carta de Derechos Fundamentales.

El acuerdo permitiría a EE.UU. acceder a bases de datos biométricas europeas para "fines de seguridad fronteriza". Pero la letra chica revela algo mucho más siniestro.

¿Qué datos exactamente va a compartir la UE?

No estamos hablando solo de pasaportes. El acuerdo EBSP contempla el intercambio automatizado de:

Datos biométricos completos — huellas dactilares, fotos faciales, y potencialmente escaneos de iris y voz.

"Indicaciones de riesgo" — perfiles subjetivos basados en bases de datos nacionales europeas que pueden incluir opiniones políticas, afiliación religiosa y actividad en redes sociales.

Datos de viajeros de terceros países — no solo ciudadanos europeos, sino cualquier persona registrada en bases de datos europeas.

El texto filtrado por Statewatch (miembro de EDRi) en mayo de 2026 revela que la Comisión aceptó prácticamente TODAS las demandas de EE.UU. sin resistencia significativa.

El chantaje de la visa waiver

En 2022, el gobierno de EE.UU. anunció que exigiría acceso a bases de datos biométricas de cualquier país que quisiera mantener la exención de visa para sus ciudadanos. La UE recibió el mandato oficial del Consejo para negociar recién en diciembre de 2025.

Desde entonces, las negociaciones han sido envueltas en secreto total. No hay transparencia sobre lo que se está negociando. El borrador filtrado por Statewatch en mayo de 2026 es la primera vez que el público puede ver lo que la Comisión está aceptando.

Y lo que se ve es feo.

Perfil político: el verdadero peligro

El acuerdo permite compartir "indicaciones de riesgo" basadas en las bases de datos nacionales europeas. ¿Qué significa "indicaciones de riesgo"? Según el análisis de EDRi, esto incluye opiniones políticas, actividad en redes sociales y afiliación religiosa.

En otras palabras: si has criticado a Trump en X (antes Twitter), si has compartido contenido sobre derechos trans, o si has participado en protestas, podrías ser marcado como "riesgo" y enfrentar detención en la frontera.

Y no es teoría conspirativa. EE.UU. ya tiene un historial documentado de revisar perfiles de redes sociales de viajeros y negar la entrada basándose en contenido político.

¿Qué significa esto para LATAM?

Si la UE acepta este chantaje, sienta un precedente global. Países como México, Brasil, Colombia y Argentina — que tienen acuerdos de exención de visa con la UE o con EE.UU. — podrían ser los siguientes en la lista.

Canadá, Australia y Nueva Zelanda ya están en conversaciones similares. El modelo EBSP se está convirtiendo en el estándar global de intercambio de datos biométricos.

Para los latinoamericanos que viajan a Europa o EE.UU., esto significa que sus datos personales terminarán en bases de datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin importar si son ciudadanos europeos o no.

La UE se rindió sin pelear

Según EDRi, el texto negociado "refleja casi enteramente las demandas de EE.UU. para un acceso sin restricciones a la información". Esto plantea dos problemas graves:

1. El texto se desvía del mandato de negociación de los Estados miembros — la Comisión está yendo más allá de lo que los países europeos le autorizaron.

2. Las disposiciones no cumplen con la ley europea — violan la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y los requisitos de protección de datos en transferencias internacionales.

EDRi advierte que el Tribunal de Justicia de la UE no dudaría en declarar el acuerdo incompatible con el derecho europeo. Pero para entonces, el daño ya estaría hecho.

El precedente peligroso

Este acuerdo sienta una base para que cualquier país con poder de negociación pueda exigir acceso a datos biométricos a cambio de privilegios de viaje. Si la UE cede ante EE.UU., ¿qué impedirá que China, Rusia o Arabia Saudita exijan lo mismo?

Y para los latinoamericanos que viajan a Europa: el nuevo sistema EES (Entry/Exit System) ya está recopilando datos biométricos de todos los viajeros extracomunitarios. Esos datos podrían terminar compartidos con EE.UU. bajo este mismo marco.

Tu huella digital, tu foto facial y tu perfil de riesgo político van a viajar a servidores del DHS sin que tú tengas voz ni voto.

La pregunta no es si esto es legal. La pregunta es si alguien va a detenerlo antes de que sea demasiado tarde.

Comparte esto con alguien que viaje frecuentemente a EE.UU. o Europa — se merece saber lo que están negociando a sus espaldas.