🌟 Farándula
Eric Trump preguntó si los peleas de UFC en la Casa Blanca eran "amañadas" — y Daniel Cormier lo publicó
¿Qué pasa cuando el hijo del presidente de Estados Unidos te pregunta si las peleas en tu deporte son trucadas, y tú decides hacerlo público? Pues exactamente lo que pasó esta semana con Daniel Cormier y Eric Trump, y la historia es más loca de lo que parece.
Los mensajes que explotaron Twitter
Daniel Cormier, leyenda del MMA, ex campeón de peso pesado y peso semipesado de UFC, y actual comentarista de ESPN, publicó en sus redes sociales capturas de mensajes de WhatsApp supuestamente enviados por Eric Trump, hijo del expresidente Donald Trump. En los mensajes, Eric preguntaba directamente si las peleas que se celebraron en la Casa Blanca eran "amañadas" o si había algo raro con los resultados.
Sí, leyeron bien. El hijo del hombre que promovió eventos de UFC en la residencia presidencial estaba preguntando si las peleas eran trucadas. Las capturas circulaban como pólvora en redes sociales, con reacciones que iban desde la incredulidad hasta la risa memes.
¿Hack o borrón de prisa?
Menos de una hora después de publicar las capturas, Cormier las borró de todas sus cuentas. Su explicación: "Me hackearon la cuenta." Una respuesta que nadie se compró, especialmente viniendo de alguien con millones de seguidores y un equipo de seguridad digital detrás.
Eric Trump, por su parte, salió rápidamente a negar toda la historia. "Nunca envié esos mensajes", declaró a través de su equipo de prensa. Pero el daño ya estaba hecho: las capturas habían sido capturadas por decenas de cuentas de periodismo deportivo y político antes de que Cormier pudiera borrarlas.
¿Por qué importa esto?
El tema no es solo un escándalo de celebridades. La Casa Blanca de Trump fue sede de múltiples eventos de UFC durante su mandato, con peleas transmitidas en vivo desde el jardín sur. La pregunta de Eric Trump sobre si esas peleas eran "amañadas" plantea serias interrogantes sobre la integridad deportiva en eventos con respaldo político.
El UFC ha enfrentado acusaciones de manipulación de resultados durante décadas, pero nunca había tenido un vínculo directo con la familia presidencial de esta manera. La publicación de Cormier — aunque fuera breve — conectó dos mundos que generalmente se mantienen separados: la política de alto nivel y el combate profesional.
Las reacciones no se hicieron esperar
En menos de 24 horas, la historia fue cubierta por MMA Junkie, The Athletic, The Guardian, New York Post, Snopes, MARCA y al menos otras tres fuentes internacionales. La narrativa se dividió en dos bandos: quienes creían a Cormier y exigían una investigación, y quienes pensaban que era un montaje para generar polémica.
Lo más irónico: Eric Trump había compartido orgullosamente fotos de las peleas de UFC en la Casa Blanca en sus redes sociales meses atrás, celebrando la "energía increíble" del evento. Ahora resulta que su propia familia tenía dudas sobre la autenticidad de esos combates.
El patrón de las capturas borradas
Este no es el primer caso de un personaje público que publica algo comprometedor y luego lo borrá rápidamente con la excusa del hackeo. El "me hackearon" se ha convertido en la excusa universal de la era digital, pero cuando las capturas ya están en manos de periodistas y archivos de Wayback Machine, la excusa pierde toda credibilidad.
La pregunta que queda: ¿Eric Trump realmente creía que las peleas de UFC en la Casa Blanca eran amañadas? ¿O simplemente estaba tanteando terreno para ver si alguien le confirmaba lo que ya sospechaba? En cualquier caso, el daño a la reputación de ambos ya está hecho.
Comparte esto con alguien que todavía piensa que la política y el deporte son mundos separados. La realidad es que siempre estuvieron conectados — solo que ahora los WhatsApp dejan rastro.