Están usando el dominio eminente para quitarte tu casa — todo por los data centers de IA

Oficinas corporativas de una compañía de energía con cables de alta tensión al atardecer
El dominio eminente, pensado para obras públicas, ahora se usa para expropiar terrenos para data centers de IA.

Imagina que llegas a tu casa un día cualquiera, abres el buzón y encuentras una carta de la compañía de energía. Te informan que van a tomar un tercio de tu propiedad. No es opcional. Es dominio eminente. Y lo hacen para construir la infraestructura eléctrica que necesita un data center de inteligencia artificial.

No es un caso aislado. Está pasando ya en Georgia, Indiana, Pensilvania, Tennessee y Virginia. Los gigantes tecnológicos necesitan cada vez más electricidad para alimentar sus servidores de IA, y las compañías eléctricas están usando una herramienta legal diseñada para carreteras y hospitales para arrebatar tierra a familias comunes.

La tormenta perfecta

La IA generativa consume entre 10 y 30 veces más electricidad que una búsqueda de Google tradicional. Los data centers de última generación requieren entre 300 y 1,000 megavatios cada uno. Para ponerlo en perspectiva: un solo data center grande consume tanta electricidad como 200,000 hogares.

El problema es que la red eléctrica de Estados Unidos no fue diseñada para esta demanda. Las líneas de transmisión existentes no tienen capacidad suficiente, y construir nuevas requiere terrenos. Muchos terrenos. Y ahí es donde entra el dominio eminente.

Según una encuesta de Fortune, el 70% de los estadounidenses se opone a que se use el dominio eminente para proyectos de data centers. Pero las compañías de energía avanzan igual.

Casos que te helarán la sangre

Georgia es probablemente el epicentro de esta controversia. Una familia de Coweta County recibió una notificación de Georgia Power informándoles que su casa sería tomada por dominio eminente para construir una subestación eléctrica que alimentaría un data center cercano. La familia calificó la medida como "un robo" en entrevista con CBS News.

En Indiana, el gobierno local intentó usar dominio eminente para ceder tierras a Google para un data center en Morgan County. Un editor de IndyStar lo llamó "una vergüenza" y pidió detenerlo.

En Pensilvania, una empresa de energía busca dominio eminente para construir líneas de alta tensión que crucen el suroeste del estado para alimentar data centers en Virginia. La senadora estatal Katie Muth ya introdujo un proyecto de ley para evitar que los data centers sean clasificados como servicios públicos —una maniobra que les daría acceso directo al dominio eminente.

En Tennessee, el alcalde de Nashville tuvo que usar dominio eminente para bloquear un data center al lado del zoológico de la ciudad. Sí, leíste bien: el gobierno usó dominio eminente para evitar que un data center usara dominio eminente para expandirse.

¿Cómo es posible que esto esté pasando?

El dominio eminente es el poder del gobierno de tomar propiedad privada para uso público, con una compensación justa. Históricamente se usó para construir carreteras, ferrocarriles, hospitales y escuelas. La pregunta clave es: ¿alimentar servidores de Netflix y ChatGPT cuenta como "uso público"?

El problema es legal pero tiene un nombre: la doctrina de "uso público" se ha ido expandiendo desde el caso Kelo vs. New London de 2005, donde la Corte Suprema permitió usar dominio eminente para desarrollo económico privado. Desde entonces, 45 estados han aprobado leyes para restringirlo. Pero las compañías eléctricas tienen un poder especial: están clasificadas como servicios públicos, lo que les permite usar dominio eminente para infraestructura que sirva "al interés público".

Y ahora los data centers se están colando en esa categoría. La senadora Muth de Pensilvania lo vio venir y presentó un proyecto para cerrar esa puerta antes de que se abra de par en par.

Lo que realmente está en juego

No es solo una cuestión de propiedad. Es una pregunta fundamental sobre qué priorizamos como sociedad. Por un lado, la IA y la tecnología que promete transformar industrias enteras. Por el otro, familias que pierden las casas donde vivieron durante generaciones.

Una hija le dijo a People.com sobre su madre, obligada a vender su casa: "Aquí pertenecemos. No es solo una casa, es nuestro hogar."

Y mientras tanto, las acciones de las tecnológicas suben, los centros de datos se construyen, y las familias se mudan a donde pueden.

¿Hay solución?

Algunos estados ya están reaccionando. Pensilvania con el proyecto de ley de Muth. Nashville usando el mismo dominio eminente para proteger su zoológico. Y el artículo de Fortune reporta que el 70% de los estadounidenses rechaza esta práctica.

Pero mientras la demanda de IA siga creciendo, la presión sobre la red eléctrica no va a desaparecer. La pregunta es si vamos a construir esa infraestructura sobre las espaldas de familias que pierden su tierra o si vamos a encontrar una forma más justa.

Por ahora, las compañías de energía y las big tech están avanzando. Y las familias están perdiendo.

Comparte esto si crees que tu casa debería estar a salvo del dominio eminente de las corporaciones.