EE.UU. sale de Irak en silencio: lo que deja el vacío de poder para Irán

Soldados estadounidenses en un convoy militar
Los ultimos convoyes de EE.UU. dejan Irak el 30 de septiembre de 2026

Las últimas tropas estadounidenses están empacando sus mochilas. Este 30 de septiembre abandonan Irak los ultimos soldados que quedaban en el pais, y lo hacen en silencio: sin los bombos de la prensa ni los discursos de la política.

Reuters lo titular así: "US forces exit Iraq after two decades, leaving opening for Iran". Es el final de una presencia que empezó en marzo de 2003 con la invasion y que dejo mas de 4.500 soldados estadounidenses muertos, decenas de miles de heridos y cientos de miles de iraquíes muertos o desplazados.

Pero a diferencia de la caótica retirada de Afganistán, aquí la salida se pactó. Hubo diplomacia en Nueva York y la doctrina se escribió antes de mover el primer soldado. Ese es el detalle que casi nadie comenta, y es el mas importante.

Lo que se dejan detrás: milicias con armas y sin rumbo

La pregunta incómoda no es cuándo se van. Es qué queda. Y la respuesta es: una red de milicias chiís legalizadas que se niegan a soltar el arsenal.

Las Fuerzas de Movilizacion Popular (FMP) son el paraguas de grupos chiís armados que lucharon contra ISIS y que hace una década fueron formalmente integrados a las fuerzas de seguridad iraquíes. Sobre el papel, el Estado controla. En la practica, facciones como Kata'ib Hezbollah y Asa'ib Ahl al-Haq no entregan el arsenal.

Y aquí está la ironia brutal: la salida de EE.UU. elimina la única justificación que esas milicias tenían para conservar las armas. ¿Para qué mantener un ejército paralelo si el ejército que te protegía se va?

Bagdad puso un ultimátum con fecha

El gobierno iraquí, presionado por Washington para que controle a las milicias, fijó un calendario de desarme concreto:

- Desde el 30 de septiembre: 90 días de pausa absoluta en ataques.
- Luego: entrega progresiva de armas al Estado.
- Fecha final: 30 de junio de 2027, cuando segun Tom Barrack, el enviado especial de EE.UU. para Irak, solo el Estado será el guardián de la fuerza militar.

Pero las facciones más poderosas ya dieron su respuesta: Kata'ib Hezbollah se niega a entregar nada voluntariamente. Otras dicen que están dispuestas, pero esperan concesiones políticas a cambio.

Irán lleva años esperando este momento

Durante años, Teheran ha expandido su influencia en Irak a traves de esas mismas milicias. Con las tropas estadounidenses presentes, cada movimiento era una carta forzada. Ahora, el margen de maniobra se abre por completo.

La ironia profunda: EE.UU. se retira y Irak pierde el único contrapeso regional. Sin una fuerza externa que contenga a las milicias, la pugna por el poder en Bagdad queda en manos de actores locales que ya se conocen entre sí, y en las de un vecino con 80 millones de habitantes que acaba de recuperar margen.

Los kurdos también están nerviosos. La región autónoma del norte fue la que más se benefició de la presencia estadounidense posterior a 2015, y ahora se queda sin su principal protector externo. Eso es un problema serio, no un detalle.

¿Y ISIS?

El eterno enemigo. Las fuerzas antiterroristas iraquíes abatieron a miembros del Estado Islamico justo antes del despliegue final, un gesto deliberado de mostrar capacidad operativa. Pero todos saben que ISIS no necesita un ejercito convencional: necesita un hueco. Y EE.UU. acaba de abrir uno.

El Pentágono insiste en que seguirá vigilando a distancia: inteligencia, vigilancia y ataques selectivos. Es un método válido, pero es caro y políticamente volátil. Cada ataque aéreo no reemplaza soldados que ya no están, y cada uno le recuerda a todos que América se fue.

La ironia final: EE.UU. ganó la campana contra ISIS y pierde la guerra larga. Derrotó un califato, pero deja un país con instituciones frágiles, milicias armadas y un vecino sin freno.

La historia de Medio Oriente se repite con otras palabras: cuando una potencia se retira sin dejar un orden, alguien con peores intenciones lo llena. Esta vez el hueco empieza este domingo.

Veintidós años después de 2003 la página se cierra. La siguiente, la del arma sin dueño y la del vecino sin freno, ya empezó.