EE.UU. hará algo que no hacía desde 1961: fusilará al tirador de Fort Hood y lo transmitirá en vivo

Bandera de Estados Unidos frente a una base militar
La ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan sería la primera del ejército estadounidense desde 1961.

El ejército de Estados Unidos está a punto de hacer algo que no hace desde 1961: matar a un preso. Y no en silencio, sino ante las cámaras. El Pentágono confirmó que la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Malik Hasan —el autor de la masacre de Fort Hood en 2009— será pública y transmitida en vivo.

Suena a distopía, pero es la política oficial de la administración Trump. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, recomendó la orden y el presidente la aprobó. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, lo resumió en una frase que parece sacada de una película: “El día del juicio final para Hasan por fin llegó”.

Qué pasó en Fort Hood

El 5 de noviembre de 2009, el mayor Hasan —psiquiatra del ejército— entró a un centro de procesamiento de la base en Texas, gritó una frase y abrió fuego contra sus propios compañeros que esperaban atención médica. Tres minutos. Trece muertos, incluida una soldado embarazada. Treinta y dos heridos.

Dos oficiales lo enfrentaron y lo dejaron paralizado de la cintura hacia abajo. Fue el peor tiroteo en una base militar estadounidense dirigido contra miembros de las fuerzas armadas.

Un juicio de una década

Hasan se defendió a sí mismo y admitió los hechos. Dijo que quería detener los despliegues a Afganistán. En 2013 fue condenado por 13 cargos de asesinato premeditado y el jurado recomendó la pena máxima.

Pero aquí viene el detalle que casi nadie menciona: el ejército estadounidense es históricamente reacio a la pena capital. Las apelaciones —obligatorias, no pedidas por él— estiraron el caso durante más de una década. En 2020 la Corte de Apelaciones Criminales del Ejército confirmó la sentencia; en 2023 lo hizo la Corte de Apelaciones de las Fuerzas Armadas; y en marzo de 2025 la Corte Suprema rechazó la revisión. En septiembre de 2025, Hegseth anunció que buscaría la aprobación presidencial.

Por qué el pelotón y no la inyección letal

El presidente tiene la autoridad final para elegir el método. Había opciones más “discretas”: inyección letal o la horca, que el ejército ya usó antes. Trump eligió el pelotón de fusilamiento, un método que en EE.UU. solo conservan un puñado de estados y que no se usaba en el ejército desde hace décadas.

La fecha ya está puesta: 3 de diciembre de 2026, en Fort Hood. El secretario del Ejército en funciones, Adam Telle, fija los detalles finales. Reuters, la BBC, el New York Times, el Washington Post, NBC y AFP cubren cada movimiento: cuando 15+ medios se alinean así, hay fenómeno social, no nota de relleno.

El ángulo que no te van a contar

Hasan sigue en el Corredor de la Muerte Militar en Fort Leavenworth, Kansas, junto a otros tres condenados. El último ejecutado por el ejército fue John Bennett, ahorcado en 1961.

Y aquí está lo incómodo: ¿por qué transmitir en vivo una ejecución? Los defensores dicen “transparencia”. Los críticos ven lo mismo que yo: espectáculo. Convertir la muerte del Estado en contenido viral normaliza algo que debería darnos escalofríos.

En LATAM lo sabemos bien. Varios países mantienen la pena de muerte en el papel o coquetean con ella cuando hay una crisis de seguridad. Que la potencia del Norte la convierta en transmisión pública es una señal: lo punitivo vende, y vende muy bien.

Lo que viene

Hasan aún puede frenar todo con una apelación en la justicia federal civil. Pero dado que nunca intentó defenderse, es poco probable. Si no pasa nada raro, el 3 de diciembre EE.UU. abre una página que tenía cerrada desde hace 65 años — con cámara y público.

¿Tú qué opinas: transparencia o morbo? ¿Creías que el ejército más poderoso del mundo ya no ejecutaba a nadie? Comparte esto con alguien que todavía no lo sabía.